Subir el cerro (8final)*

Esa parte del pisito se te hace eterna

*El ocho ese es porque se me olvidó ponerle shift para que marcara el paréntesis y ya me dio hueva volverlo a poner, debería decir (final), por su atención, muchas gracias.

Esa parte del pisito se te hace eterna, todo te duele, todo te arde, empiezas a cascabelear y tienes que hacer un esfuerzo sobrehumano para poder culminar en una recta de unos 800 metros donde ya alcanzas a tirar la segunda y respirar un poco; recuperas el aire y la vista, porque desde hace rato que nomás ves puntos negros del esfuerzo que haces, tienes la cara roja donde se te agolpa la sangre y caes en cuenta que llevas la boca bien abierta para alcanzar a jalar el aire que requieres. Ya en la rectita menos empinada empiezas a recomponerte, te sacas el burro, te pasas el antebrazo por la frente perlada de sudor, perladona diría yo, haces lo correspondiente pasándote las manos por el cabello y a la sorda volteas a ver quién te está viendo, y ahí vas, puf, puf.

Hasta ese descanso ya empiezas a poner cuidado en la gente que va, de todo, unas morritas que tsss, olvídate, y si antes los sátiros le tenían miedo al MP como los niños al coco o a MM –aplica a Michael Jackson y a Marcial Maciel, desde luego-, ahora que sabes que con el nuevo sistema penal los MPs no pelan un chango a nalgadas chansa y te andas animando… de hecho los ministerios públicos nunca han pelado un chango a nalgadas, pero antes tenían a los jueces de sus pendejos haciendo lo que les daba la gana, prácticamente mandaban a los jueces, y ahora, tómala barbón, hasta los sorprendidos en flagrancia y confesos salen libres, tanto que se las quebraban y no sirven pa nada, pinches vatitos; nomás les quitaron las herramientas jurídicas del tehuacán, los toques, el tambo o ya de plano el putazo limpio para hacer confesar a la gente y no dan una, pa acabar pronto, los vatos no harían hot cakes ni leyendo la receta del paquete. De hecho deberían cambiar el nombre del nuevo sistema penal por Nuevo Sistema Penal Ambulatorio, porque tarda más uno en entrar y salir de una consulta en el ISSSTE que lo que tardan los malandros de salir bien librados de sus pinches juicios orales Lili Ledy. Pero bueno, dejemos las críticas para los de MORENA.

Van también unas doñonas de esas que estiran las mallas hasta el límite, esas pinches mallas que ahora les dicen leggins, sean de algodón, licra, espándex o lo que sea, llegan a un nivel de tensión peor que la crisis de los misiles en Cuba, así es mis queridos e incomprendidos lectores, desde el 62 la humanidad no veía tal tensión. Y haz de cuenta que van peladas, no solamente porque los mallones no alcanzan a contener de manera compacta las carnes de algunas temerarias que visten tales atuendos y se alcanza a distinguir con suma claridad todo el contorno de su generosa anatomía, sino porque les da todo el sol y clarito se les ven los chones y las pompis, pompis, jajaja que joto salí, se les ven los calzones y las nalgas, clarito, más clarito que el  café del oxxo, dice la raza que el café del oxxo es 4k de lo clarito que está.

Nunca faltan los lucidos que van con esos pants pegaditos, igual de tela elástica, no quiero decir que sean frescos porque usan ese tipo de ropa, sería un prejuicio de lo más arcaico y ya me la sentenciaron de la redacción que no quieren más problemas con la CONAPRED, pero la verdad es que solamente siendo gay usarías esa ropa y si no son gayses todavía, sólo les falta ver la última película de Star Wars para volverse; los que suben en bicicleta esos sí que merecen todo mi respeto. La mayoría son chilangos porque los ves cómo van vestidos, de licra, incluso la camiseta, incluso si tienen una panzona, incluso llevan calcetín de vestir, casco, bote de agua puesta en algún lugar ad hoc en la bici, etc., todo lo que sale en la tele pues.  Y va gente como  yo, normal, que no traemos los celulares en el brazo, ni ropa o aditamentos especiales para hacer ejercicio, con el short más cómodo y la camiseta o sudadera más vieja con esa hacemos ejercicio. Tampoco llevamos bebidas de ningún tipo ni le tomamos fotos a los cerros, que curiosa esa gente, ¿no conocían los cerros o qué? Los que conocimos la bicicleta como un  medio de transporte para ir a la escuela o hacer mandados tampoco necesitamos “zapatillas” especiales para andar en bicicleta. Ya me viera, que hermoso sopapo  me hubiera tronado mi mamá en la cabeza si le hubiera, perdón, si le hubiese  –ya ven que el hubiera no existe dicen los panocheros de la autoayuda- bueno, si le hubiese salido a mi mamá con la mamadita de irme a cambiar y ponerme de licra y casco y cuánta cosa para ir en bicicleta por las tortillas, y hubiera hecho bien, perdón, hubiese hecho bien, si no ahorita andaría con un shor de licra pidiendo una ciclovía para poder andar en bicicleta gritando consignas bien revolucionarias: no queremos ir por la oría, queremos ciclo vía, porfis porfis porfis!!! Y pensar que yo tenía un amigo que corría motos y ahora anda en bici, pobre vato, obvio ya no le hablo, lo veo y lo escupo al güey, toma vitaminas  y jugos verdes, oye, si cuando eres plebe andas en la bici soñando que es una moto y llevas un salivero imitando el ruido del motor y hasta le metes medio bote de Tropicana entre el cuadro y la llanta pa que suene, es contra natura de grande cambiar la moto por una bici, salvo que sea un fenómeno generalizado y todos tus gustos empiecen a dar un giro de 180º.

Viéndolo bien, hay como una campaña de destestosteronización a través del uso de la bicicleta, porque mi compadre que según era ranchero y andaba a caballo y todo, ahora anda en bici, con una mochilita en el espinazo, bacpáh, le dice el vato, yo pensé que era una mochilita especial, pero no, ya que se la quitó vi que era una mochila de escuela normal, nomás que a él se le ve chiquita en el pinche espinazón que tiene, espinazononón diría yo. Y luego mi compadre, siempre anda parado en la bici, dice que así le van a salir nalgas, pos pobre, ni yéndose parado hasta la Patagonia le salen nalgas, pobre, no roba nada, pero te digo pues, ahora que anda en bici le ha dado por querer tener nalgas, les digo que hay algo raro ahí, una relación directamente proporcional en entre el uso de la bicicleta, pasártela comiendo sushi y que se te caiga la nieve.

Y  trae un aparato que le mide todas las pulsaciones, velocidad del viento, humedad, compresión de esfínteres y muchas cosas ahí; ¿si se han dado cuenta que los que andan en bici traen muchas cositas en sus mochilitas? La mayoría son de Hello Kitty, barras de nutrición, bebidas energizantes y con muchos aerolitos para no deshidratarse, etc, lo que nunca traen son llaves y parches para desponchar la bici, porque sus manecitas cubiertitas con guanteletitas no están hechas para eso. La única vez que mi papá me pegó fue precisamente cuando le dije que si llevaba la bici a desponchar a la llantera, no me dijo nada y al rato llegó y me tiró con una cajita de parches Camel. Pero bueno, basta de hablar de esas personitas llamados bicicletos, en otra ocasión  dedicaremos el espacio necesario para burlesquearnos bien de ellos con la saña que ameritan, por lo pronto dejemos la intolerancia para los panistas, esos panuchos, hasta lo que no comen las hace daño, por lo menos tienes que ser intolerante a la lactosa pa poder afiliarte, de entrada, ya después ahí te aleccionan contra los gays y las madres solteras. Centro de capacitación panucho, primer módulo: “gays y madres solteras ¿quién hace llorar más a dios?”

Y ahí vas, entre piedras y más piedras, a la raza que vive en Mirarmar y Santa Fe se le hace lisita la subida, están acostumbrados a las vías accidentadas, es decir: a las pinches calles llenas de hoyos; hay dos antenas, el último tramo son unos 600 metros en línea recta y algo empinados, sobre todo el final, porque es la punta ya del cerro, unos 400 metros antes está la otra antena; pero la verdad es que después de la primera antena todo es vanidad, yo nunca he subido hasta lo último, aquí mi cuerpo ya empieza como a desbielarse, mejor lo apago y me estaciono un rato ahí a un lado, me hago pendejo como que hablo por teléfono, como que me lastimé un tobillo, hasta que me enfrío un poco y me siento en condiciones de volver, es que pura primera y segunda es mucho esfuerzo para el motor. Y no me da pena decirlo, les apuesto que nadie  de los que sube  ni bebe ni fuma lo que yo, y pa nada, al segundo día que empecé a ir ya vi a la morra esta con otro güey, ni pecsi, ya ahorita nomás estoy esperando a ver quien se infarta primero, si el otro pinche gordo o yo.

Ahí das vuelta y empiezas a bajar, ves cuánto ha crecido la ciudad, ves el Mogote y sus edificios chuecos, el arroyo del Cajoncito que ahora más bien perece pista de carreras porque ya le sacaron toda la arena; mucha gente baja corriendo, porque está de bajadita y está bien fácil, aunque es peligroso por tanta piedra y tanto hoyo, no es nada cómodo porque a la vez que corres tienes que frenar para modular la velocidad, y sientes el chigazo directo a los meniscos y te empiezan a doler las rodillas, si bajas caminando de todas maneras vienes como caballo bailador estirando las patas para detenerte y llegas de nuevo al famoso pisito ese, ahí aunque no quieras te encarreras, tienes que frenar con motor para no  agarrar aviada, por más que quieras ir despacio cuando menos acuerdas ya te vienen aplaudiendo las pinches nalgas de lo recio que vienes y tratas de apretarlas pero ni madres, tienes que concentrar tu fuerza en las piernas porque las aflojas tantito y sientes que andas como Bambi y las nalgas te pajuelean solas, agarran su propio ritmo como las  bolitas de metal esas que se golpean solas hasta el infinito. Por fin bajas y se te antoja un chingo una pizza con una coca de litro, pero luego sientes todo el cuerpo adolorido y la piensas dos veces. La verdad, es un excelente ejercicio, una verdadera chinga, pero vale la pena.

Con afecto para todos los que suben el cerro, felicidades y adelante!


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Una Respuesta de Subir el cerro (8final)*

  1. el compadre "bicicleto" 04/07/2016 en 7:18 PM

    Mmm, kivir!!!

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