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Entre ellos

Hoy es 21 de noviembre del 2017, el fin de semana hubo alrededor de 20 muertos

Hoy es 21 de noviembre del 2017, el fin de semana hubo alrededor de 20 muertos, fin de semana largo, “buen fin”, no se sabe si los sicarios mataron al dos por uno; solo se cuentan los muertos frescos, del total ya nadie lleva la cuenta, hombres, mujeres, niños, no son nada, cifras.

Dos frases marcan la desgracia de esta tierra, dos frases pusilánimes de dos hombres muy pequeños que en mala hora tuvieron la confianza del pueblo sudcaliforniano para llevar las riendas del otrora remanso de paz que era Baja California Sur; con el “son hechos aislados” pretendía Marcos Covarrubias  negar que en la entidad se estaba gestando una guerra sin cuartel como ya se habían vivido en otros estados de la república, “es entre ellos” dice ahora Carlos Mendoza Davis para minimizar el baño de sangre que ahoga al pueblo sudcaliforniano.

Dos hombres muy pequeños para enfrentar las circunstancias que vivimos, dos hombres muy pequeños para esta gran tierra; la negación de la actual administración de las dimensiones brutales que tiene la violencia en el estado, sobre todo en La Paz y Los Cabos, solo deja ver la poca capacidad y el poco amor que tienen Carlos Mendoza y su gente por esta tierra. El gran Carlos Mendoza, el hijo del gran Ángel César, el junior que estudio en  las mejores escuelas y se regodea de haber trabajado en la administración pública federal y tener amigos de altos vuelos en la política, el que no puede ocultar su desprecio por la gente de su estado, el que no puede evitar la cara de fuchi cuando está en la colonia, el que dijo que sabía como hacerlo, ese ser soberbio y arrogante, es un completo fracaso como gobernador del estado. Sus respuestas iracundas y su cara desencajada dan cuenta de su impotencia cuando se le cuestiona sobre el tema de la inseguridad.

El de los contactos en México, en Washington, el que se codea desde la secundaria con secretarios de estado y dirigentes nacionales de partido, no sabe que decir, no sabe que cuentas rendirle a esa pobre gente que tanto desprecia, la culpa es de los adictos que hay en las familias dice, ¿tanto curriculum para ese argumento tan falaz? Pues si señor gobernador, somos pueblerinos, no tuvimos las arcas del estado para darnos la gran vida y que nos mandaran a estudiar a las mejores escuelas, somos gente humilde, acostumbrados a andar con la pata salada, no tenemos guayaberas elegantes para ir a sus eventos, pero pendejos no somos, y como no tenemos nada, mas que dignidad, nuestra palabra si vale, y no vamos por la vida prometiendo lo que no habemos de cumplir, por dignidad, para luego no andar poniendo pretextos estúpidos cuando no hemos de cumplir.

Es entre ellos dice, ocultando de manera inhumana e incluso criminal, invisibilizando  a los cientos de víctimas inocentes de esta matanza, acallando el dolor de las familias, enterrando en la misma fosa común a nuestros hermanos, a nuestras hijas, insultando nuestra inteligencia y manchando la memoria de aquellos que nada tienen que ver en esos intereses oscuros y  mezquinos que aceitan esta fábrica de muertos. Es entre ellos, y la venta de drogas, el cobro de piso, la trata de blancas, los secuestros, las extorsiones ¿también es entre ellos?  ¿se venden droga unos a otros, se extorsionan unos a otros? Qué fácil, qué fácil es cuando se anda en suburban blindada con doce guaruras, que fácil cuando no se quiere esta tierra, qué fácil es cuando un hombre tiene tan poca altura de miras, cuando no piensa en trascender, cuando no se aspira a tener un lugar ni en la historia ni en los corazones de la gente de esta tierra.

Es entre ellos, ¿quiénes son ellos? ¿los policías, comandantes, custodios, abogados, las mujeres, los niños muertos? ¿cómo se separa a los unos de los otros para que esas vidas no valgan?  ¿quiénes son ellos señor gobernador? ¿los que lo acusan en las mantas? Los policías también lo acusan a usted y a su equipo. Es entre ellos dice, apelando a un código de ética que el candor del cine y la música popular en los setentas crearon alrededor de aquellos robinhoodes, de cuando el tráfico todavía se llamaba contrabando, aquellas épocas de los delincuentes caballeros, de los rocamboles y fantomas, si alguna vez existió ya quedó muy lejos; cómo decir es entre ellos y marcar una línea ética e imaginaria donde se supone que gente que vive fuera de la ley, envenenando a jóvenes y niños, portando armas, no habrán de cruzar, consuelo de tontos pensar que quien viola la ley respetará un código no escrito de ética, pero al parecer esa es la apuesta, tan perdida y fallida como tantas estrategias muy cacareadas pero jamás implementadas. ¿quiénes son ellos? ¿quién es quién si se hablan de tú?

Ayer mataron al presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, lo acribillaron junto con su familia cuando circulaba en su vehículo por el cruce más transitado de la ciudad, ráfagas entre cientos de carros, a metros de dos casinos y la plaza comercial más concurrida de la ciudad, así, sin más, con total impunidad; mañana o pasado la autoridad presentará un chivo expiatorio, como lo ha hecho en otras ocasiones, para que la indignación ciudadana baje, lo presentarán, dormirá una o dos noches en el Cereso y después saldrá, como los demás.

Los testaferros del poder nada dicen, todo aplauden, repiten como pericos los mismos argumentos baladíes de su líder, prensa, funcionarios, diputados, cómplices del silencio inmoral con que busca tender un velo ante la realidad que todos vemos, que se nos escupe en la cara con cada muerto, en cada sirena que recorre la ciudad, en cada declaración apócrifa, en cada juego de palabras del Procurador, en cada rueda de prensa del Secretario General de Gobierno. Ahora afilan sus uñas para el próximo proceso electoral, o han sido capaces ni de protestar ni de manifestarse abiertamente contra los cientos de muertos, pero sí tendrán el cinismo de ir a pedir el voto a las casas enlutadas de los ciudadanos, 12 diputados se apuntaron para reelegirse, ¿cuántos de ellos han tomado la tribuna para exigir que acabe este pandemónium? Para subir impuestos si están prestos, pero para defender las cosas que realmente le importan y afectan al ciudadano muy pocos tienen tiempo. ¿En serio reelección? ¿neta? ¿con su silencio cómplice piensan pedir nuevamente el voto de la gente?

Y ahora, ¿quién podrá defendernos? Baja California Sur y su gente es más grande que sus problemas, pero no su gobierno. Ante un gobierno tan pequeño se vuelven grandes los problemas.

Salmo Responsorial: “contrátenme, yo sí sé cómo hacerlo”.


* * *


Una Respuesta de Entre ellos

  1. luis jose 22/11/2017 en 6:40 AM

    Que vengan a pedir el voto y con las dos manos se los daremos. Reelegirse no, nuevos si, con mínimo lic. Terminada,

    Responder

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