Un bodrio llamado SCT

¿Y el trabajo de mantenimiento de la carretera?

Después de la fugaz y tristemente célebre estadía de Alejandro Cruz Olivera  el “Pipope” en la delegación de la SCT en el estado, pensamos que cualquier cosa que mandaran sería ganancia, nunca nos imaginamos que el actual delegado,  Eleazar Gutiérrez Magaña, si bien menos displicente, en lo que respecta al trabajo propio de la SCT, valdría tres veces más madre.

A nadie sorprende que siendo la SCT la secretaría que se dedica casi exclusivamente a la generación de obras destinadas a la infraestructura de transporte, cuente con presupuestos generosos y claro, que las transas y corruptelas estén a la orden del día. Sin embargo todo tiene sus límites, la obscenidad con que se manejan los recursos ha llegado al límite intolerable de poner en riesgo no solamente la calidad de las obras, sino la seguridad de la ciudadanía.

Una cosa es pedir el diezmo para otorgar obras a quien lo pague, pagando obras con un sobreprecio para poderse repartir la lana entre empresarios y funcionarios, bueno, al fin la obra ahí está en condiciones de ser usada, y otra muy diferente es que por esa voracidad entreguen obras de mala calidad que pongan en peligro al ciudadano.  Existe un descaro ya en el manoteo de los recursos ejercidos a través de la SCT que resulta más que ofensivo para los sudcalifornianos. Todos nos dimos cuenta de la serie de irregularidades que son más que visibles desde que se empezó a construir la carretera de cuatro carriles al sur y las demás obras  que se realizaron en el norte del estado.

Para no ir muy lejos ni hacerle tanto a la mamada, cualquier persona que se trasladó al sur del estado pudo ver como la carretera recién inaugurada fue destruida de nuevo para poner los puentes que no pusieron desde un principio. No sé si me explico, yo hago una carretera y la termino, acto seguido destruyo partes de esa carretera para edificar los puentes que no contemplé desde un principio, los arroyos ahí estaban, no se hicieron de la noche a la mañana, ahí estaban desde que se empezó la construcción de la carretera.

Otra de las cosas que es evidente para todo mundo, es que se destruyen kilómetros y kilómetros de carretera en perfecto estado para hacerlas de nuevo, y en la mayoría de las veces, con materiales de pésima calidad; existen tramos que tenían más de 20 años sin ningún tipo de “mantenimiento” perfectamente transitables y que a raíz de que se han reencarpetado o se les ha metido mano en alguna forma, a las semanas, ni siquiera meses, están llenas de baches cuando toda la vida habían estado, sino en óptimas, sí en buenas condiciones.

Hace poco había un tamo cerrado llegando a Todos Santos, tenía los señalamientos que indicaban que le estaban dando mantenimiento, sin embargo la mayor parte del tiempo que duró cerrado solo se podía ver a dos o tres trabajadores y una máquina parada ahí, ¿Qué tenía ese tramo de mal? Nada ¿Qué le arreglaron? Nada, solo se estuvieron haciendo pendejos y seguramente cobraron muy buen dinero por eso.

De toda esta primera etapa el puente “Las Bramonas” situado entre ciudad Constitución y Ciudad Insurgentes se yergue orgulloso como el monumento a la incompetencia y el desfalco, la SCT lo sostiene ahí como evidencia de que los ciudadanos de Baja California Sur le valen tres kilos de madre y que en tierra de ciegos, el tuerto es rey.

 “Las Bramonas” es la muestra patente de que las empresas a las que se les asignan las obras son empresas patito sin gente capaz, es la evidencia que a la SCT le vale madre que las cosas estén hechas con las patas, mientras chillen los billetes que me importa. Chueco, de los dos carriles que tenía en un principio después de tumbarlo y hacerlo de nuevo solo quedó un carril en el puente, chueco, que no está alineado con el trazo carretero de la cuatro carriles, todo boludo, los carros brincan de aquí para allá cuando pasan por el remedo de puente, esto de ida hacia el norte, de regreso, la poderosa SCT se conforma con que esté el puente como si fuera obra negra, con unos letreros tirados que indican una desviación, el carril de regreso al sur pasa por abajo del puente, es decir, por el arroyo, el tramo que habían habilitado para que pasaran los carros mientras construían el puente, ese quedó como carril de retorno al sur, todo gacho, totalmente inseguro, con tres curvas en un tramo de 200 metros, esa es la mierda que la delegación de la SCT construye o permite que se construya para los sudcalifornianos.

Y actualmente las cosas siguen igual si no es que peor, en Loreto, dos puentes de no más de cien metros cada uno llevan alrededor de un año en construcción, obvio con sus desviaciones de tierra, esa es la perspectiva de la SCT en un pueblo mágico, que se chinguen locales y visitantes, helo madre lo que piense el turismo extranjero, aquí nos vamos a seguir haciendo pendejos otro año más, mientras haya forma de seguir mamando lana.

Entre Mulegé y Santa Rosalía bajan los arroyos y se comen los puentes por los lados, es decir, queda el puente en  el medio, volando, y la subida y la bajada a la carretera babáy, se los lleva el arroyo, ¿porqué? Porque los ingenieros son unos pendejos, porque son chilangos que no conocen la orografía del estado, porque la empresa y los funcionarios de la SCT son corruptos y les vale madre que pase esto, porque lejos de sufrir una sanción por hacer las cosas con las patas, son premiados con más recursos pa que vuelvan a echarle tierrita al puente y así, hasta el infinito.

Desde luego el campeonato a la negligencia y valeverguéz (del lat. Valere virga) se lo lleva este delegado y las empresuchas que tiene reconstruyendo los tramos carreteros entre  La Paz y Ciudad Constitución, otro tramo en construcción al que hay que hay que irle festejando su primer añito de construcción. Saliendo de Constitución hacia La Paz la carretera está destruida hasta un poco más adelante de Villa Morelos, con la consabida desviación que corre al lado de la carretera, sin regar, el polvo suelto,  al cabo que en el Valle no hay tierra. Si usted tiene la desgracia de pasar por ahí, entre los trailers y camiones se levanta una sola nube de polvo, desde lejos se ve como un tipo de hongo atómico que se levanta entre las dos comunidades. Si  trae la ventana abierta, no tarda cien metros  el vehículo en quedar cubierto de tierra por fuera y por dentro; si sube la ventana de cualquier manera llega el momento en que tanto polvo empieza a filtrarse al interior del carro, solo va sintiendo como cada vez le va costando más trabajo respirar y llega a tal extremo el sofoco, que tiene que abrir la ventana. Obviamente no se puede ver uno ni la punta del pie, de repente salen carros que vienen, de repente cae uno en un hueco, de repente le pega uno por debajo al carro con una piedra que no vio, da un frenón porque el de enfrente también frenó pero no lo ves hasta que lo tienes encima del cofre.

¿Y el trabajo de mantenimiento de la carretera? Bien gracias, hay dos o tres changos ahí nada más, cuidando las máquinas, una o dos, que ponen ahí para que digan que están trabajando, pero no es verdad, no están trabajando solo cuidan las máquinas que están estacionadas. Mire usted querido lector, si usted es amigo del delegado de la SCT, basta con que tenga una empresa constructora en el papel para que le den una obra, usted vaya y registre su empresa y tan tán, espere a que le den una obra, no tiene que tener maquinaria ni empleados ni nada, o bueno, póngale, si usted en su empresa tiene una pipa, un trascabo y tres chalanes, con eso basta para que le den a arreglar toda la transpeninsular. ¿Por qué tardan tanto las obras? Porque cuando se asignan los tramos la SCT no se asegura de que sean empresas que tengan la maquinaria y mano de obra suficiente para que puedan hacer la obra en un tiempo prudente. Porque las empresas que hacen las obras no tienen su propia maquinaria y toda la rentan y entre que son peras o son manzanas se les van los meses valiendo madre, porque concursan y les asignan una obra y otra cuando ni siquiera han entregado la primera, es decir, ganan una obra, van y tumban la carretera pa que digan que ya están trabajando y les caiga la primer lana y ahí dejan todo y luego van y les dan otra obra y van y hacen  lo mismo, tienen tres o cuatro obras asignadas, pero como nomás tienen una pipa, pues ahí verán cuando van a terminar todas las obras que les dieron con una pinche pipa nada más. ¿Qué pasa? Nada, que se chingue la gente, que se aviente 15 kilómetros infernales llegando aquí al km 35, entre una nube de polvo, entre güeyes pedos que van rebasando, porque ni ante ese caos crean ustedes que se acomiden los huevonsones buenos pa nada, caritas de barrio de los federales para estar al pendiente que no suceda un accidente con las carreteras en ese estado infame en el que se encuentran.

¿Y qué pasa? Pues nomás dígame usted en el año que llevan esas obras que ha pasado, nada, hasta que no se mate uno, hasta que no vaya un trailer y se vaya de lado y caiga encima de un carro donde viaja una familia completa y los despanzurre no va a pasar nada, se van a seguir haciendo pendejos llenándose los bolsillos de lana de una manera grotesca,  tumbando lo bueno para volverlo a hacer, y mal hecho ahora.

Les dejo esta liga nomás por si alguien tiene la curiosidad de cuántas medidas de seguridad se están pasando por los huevos los que están construyendo la carretera con la complacencia de la SCT, desde luego. Y no hay quien hable por la gente, ni diputados, ni regidores, ni el gobernador ni nadie, hasta que pase una desgracia van a salir a poner su cara de yo no fui como todo el tiempo.

http://www.sct.gob.mx/fileadmin/DireccionesGrales/DGST/Normas_Oficiales_Mexicanas/sct2a_24jun16.pdf

Salmo Responsorial: “pero no me grites”.


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