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Civitas Californio XXXVII

La Ribera al rescate de sus sitios históricos, identidad y tradición

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Salió el Cabo Fierro para  La Ribera, por cierto donde quedó“.  Así lo establece uno de los versos del corrido de “El Cabo Fierro”, que es para miles de sudcalifornianos, incluido el que esto escribe,  el más representativo y una de las más inspiradoras canciones de la incorporación de Baja California Sur al proceso revolucionario mexicano en la etapa de la usurpación, primero, y del Villismo después, que como resultado del asesinato de Madero y Pino Suárez se perpetró con Victoriano Huerta a la cabeza del movimiento reaccionario que dio paso a una oprobiosa etapa de la Revolución Mexicana, pero que también produjo en el entonces Distrito Sur de la Baja California Sur la emergencia de uno de los liderazgos más notables, desde el aspecto popular, a principios del siglo XX, que movilizó a cientos de rancheros que tomaron las armas enarbolando el Plan de Las Playitas de la Concepción, el 20 de junio de 1913, fecha en fue signado por la Junta Democrática Revolucionaria de la Baja California, cuyo presidente fue Félix Ortega Aguilar y secretario fungió Simón Cota.

De esta participación de los sudcalifornianos en este proceso escribí, no sé si con más pasión que orgullo, en mi primer libro sobre la historia local, en 1990: “Félix Ortega Aguilar es figura central en estos años de lucha constitucionalista en el Distrito (Sur) por sus acciones militares contra las fuerzas representantes de Huerta por lo que el general Álvaro Obregón lo designa comandante militar. Una vez que el Distrito estuvo bajo el control de sus fuerzas, Ortega Aguilar asistió a la Convención de Aguascalientes y en 1915 adquirió la jefatura política y militar.  Inmediatamente después de esto se sucedieron conflictos producto de un plan desestabilizador de los carrancistas locales que aumentarían su actividad una vez conocidas las derrotas infringidas al villismo en las batallas de Celaya y El Bajío……”

Ciento tres años después, el sábado 27 próximo pasado de agosto, fui partícipe, en La Ribera de la integración de un grupo que busca  el rescate de los sitios históricos que a esta porción de la parte meridional del municipio de Los Cabos, la delegación de La Ribera,  la han caracterizado en la jerga popular, precisamente por la popularidad alcanzada por el corrido de El Cabo Fierro, quien cayó abatido en una de las batallas más significativas entre los revolucionarios comandados por Félix Ortega y las tropas federales (huertistas) en la entonces llamada Hacienda de Eureka enclavada en las inmediaciones de la delegación municipal de La Ribera.

Nunca es tarde para emprender un rescate histórico de esta naturaleza -así haya pasado más de un siglo- y no puedo asegurar que con esta intención no se hayan formado grupos de ciudadanos en el pasado.

Sin embargo, en las propias reflexiones de los participantes en esta reunión que encabezó el delegado municipal David Almanza Macklis, se trata tanto de preservar estos sitios considerados históricos, como de enaltecer la participación de personajes de esta jurisdicción municipal en los hechos, y desde luego, fomentar el conocimiento de la niñez y la juventud de La Ribera;  todo lo cual sirva para darle solidez identitaria a esta micro-región que en pocos años  ha registrado un notable crecimiento poblacional debido al atractivo turístico e inmobiliario que representa por sus bellas playas -propias y aledañas- pues es tránsito obligado a Cabo Pulmo, lugar que es valorado como una reserva ecológica, belleza natural digna de protección, ante todo,  por las autoridades correspondientes, pero indudablemente por la propia  ciudadanía, que ya ha emprendido acciones importantes de salvaguarda.

En el Comité que  ya inició sus trabajos y espera formalizar en breve tiempo su integración participan los amigos maestros Domingo Saiza Castro, Felipe de Jesús Marrón Rosas y Gregorio Herrera Martínez, quienes lideran  la asociación civil “Yenekamú”, misma que se ha distinguido por los trabajos de conservación y defensa de “El Faro Viejo” de Cabo San Lucas;  Bertha Márquez Ojeda, quien tiene el orgullo de ser la primera Delegada Municipal de La Ribera,  Martín Javier Gastelum,  Jesús Fernando Verduzco Gastelum, Germán Emmanuel Castro Agúndez, José Zepeda Virgen, Leopoldo Ojeda Castro, como Secretario, Jorge Luis Agúndez, José Roberto Agúndez Macklis, Trinidad Gastelum Agúndez, Ignacio Agúndez, Eusebio Quiñonez Medina, y, desde luego David Ramón Almanza Macklis, Delegado Municipal de La Ribera, y finalmente  un servidor como asesor general.

Quizás no sea casualidad destacar que hace solamente unos cuantos días, La Ribera estuvo de “manteles largos” porque se celebraron las fiestas patronales que  atrajeron a cientos de visitantes a las distintas actividades que para tal efecto se organizaron.

Personalmente encuentro un gran significado  con el motivo de este artículo periodístico, porque el día central de la celebración, el domingo  16 de agosto, tuvimos (me cuento entre ellos) la oportunidad de brindarle un merecido reconocimiento a nuestro amigo recién fallecido, El Milo González, quien allí vivió y se formó como cantante, por su talento como artista y su trayectoria en el conjunto “Los Muecas”, en el mejor escenario que pudo darse, porque ahí estuvieron actuando sus ex compañeros músicos, sus familiares, sus amigos y sus admiradores.  Ahí también lo dijimos:  “Desde el cielo, el espíritu de El Milo está feliz de ver que en vida le cumplimos y después de su muerte también lo hicimos”.   Y aún merece un mayor reconocimiento, por lo que aquí y en otros espacios hemos escrito de él.

También debo reconocer tanto la participación de los compañeros de este naciente Comité de Rescate Histórico de La Ribera, como la sensibilidad de nuestro amigo David Almanza Macklis, Delegado Municipal, porque a todos nos mueve la pasión por nuestra tierra, su historia y su gente;  sobre todo, porque coincidimos en que es necesaria la participación de los ciudadanos, especialmente los sudcalifornianos, en el rescate y preservación de lo que hoy, mañana y siempre debe ser el punto de inflexión para enaltecer el orgullo del ser sudcaliforniano y garantizar -ante cualquier circunstancia y poder- que nuestros hijos, nietos, bisnietos y choznos (descendientes) sigan disfrutando, amando y en su caso, defendiendo en todos sus alcances a Baja California Sur. (28/08/16).

#Sus comentarios y sugerencias las recibo en  mis correo:  civitascalifornio@gmail.com;  y valentincastro58@hotmail.com


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