Terrenos en Cabo San Lucas

4 razones por las que no tienes éxito como vendedor

En el pasado el oficio de vendedor era algo para personas con mucho aplomo

En el pasado el oficio de vendedor era algo para personas con mucho aplomo. Ellos no tenían las herramientas que se poseen hoy en día ¿Una base de datos? ¿E-mail marketing? ¿Redes sociales? Eso es el paraíso de cualquier vendedor del pasado, quienes tenían como únicas herramientas su capacidad discursiva, un entusiasmo avasallador y quizá unas páginas amarillas.

Esto no quiere decir que los vendedores de hoy en día la tengan demasiado fácil. Cada época trae consigo nuevos retos, aunque se debe admitir que en la actualidad se puede ganar dinero de muchas maneras distintas que en el pasado ni existían. Si necesitas ingresos extra, échale un vistazo a estas ideas de Gananci.

Los vendedores antiguos y los que siguen manteniendo esas tradiciones de “acercamiento en frío” tenían que tocar a la puerta de sus prospectos para ofrecerles libros, productos de cocina, alfombras, entre otros productos. Exponiéndose a diferentes peligros y portazos ya que tampoco es muy agradable la presencia de un extraño en tu casa cuando menos te lo esperas y menos si este quiere tu dinero.

Aun así, ellos lograban ventas y podían ser objeto de admiración gracias a los ingresos que podían obtener con este trabajo. Carlos Rosales en su libro Personas Compran Personas, ilustra muy bien el estilo de vida que podía llevar un vendedor promedio latinoamericano en los años 70 y 80 cuando habla acerca de las costumbres de su padre quien era vendedor de ropa íntima al mayor.

Este libro es una buena crónica de superación personal e inspiradora para personas que trabajan o no directamente en el campo de las ventas. Si tú te empeñas en esta área, pero no has obtenido el éxito que esperabas cuando iniciaste, puede que estés cometiendo alguno de los errores que describiremos a continuación:

-Hablar demasiado: no solo es un error, sino que si lo haces estarás validando el estereotipo con el que tratan de luchar los vendedores más expertos. Eso de que los vendedores hablan mucho es un cliché del que lamentablemente muchos no se pueden deshacer cuando en realidad no suma, más bien resta.

Cuando hablas demasiado no permites que tu posible cliente se exprese, no puedes conocerlo y mucho menos sus gustos y necesidades para luego satisfacerlas con tu producto o servicio. Al no escuchar terminas usando el mismo discurso genérico que, al no ser personalizado no va a impactar mucho a tu prospecto, lo que disminuye las probabilidades de venta.

Deja que el cliente sea el que más hable, haz preguntas estratégicas en los momentos adecuados y escucha con atención. Solo con esta práctica tus resultados empezarán a cambiar.

-No tener claro tu prospecto ideal: si no tienes planificada tu estrategia de ventas, terminarás hablando con un montón de personas que no son precisamente las que comprarán tu producto, esto solo te traerá frustración y desánimo.

En la venta, como en muchas áreas, no se trata del que más trabaje, sino del que lo haga con más inteligencia. La planificación es un principio vital para tener éxito en el negocio. Si dejas tus resultados al azar, será más difícil medir cuáles son tus aciertos y errores para no cometerlos en el futuro.

-Mostrar desesperación: un vendedor desesperado por vender les transmite este sentimiento a sus prospectos. Lo ideal es mantener una actitud serena y de suficiencia, pero a la vez empática. Si tus posibles clientes detectan desesperación, no creerán lo que les dices porque saben que solo vas por su dinero y que muchos de tus argumentos pueden ser falsos.

De hecho, la desesperación lleva a las mentiras y esto es algo a lo que debes huirle como vendedor. Aunque al principio es probable te funcione, después tu reputación se verá arruinada por la información falsa con la que sueles engatusar a tus clientes.

Por otro lado, si eres demasiado tímido para vender y acercarte a las personas, también vas a tener problemas. Lo bueno es que puedes solucionarlo si tienes las ganas. Aprende cómo perder la timidez.

-Enfocarte en los fracasos: el rechazo es incómodo para todos, aunque muchos lo nieguen. Lo que sí es verdad es que algunas personas tienen mejor actitud con respecto a este que otros. Eso ocurre porque no se toman estos rechazos de forma personal, sino que los analizan un poco para ver qué fue lo que estuvo mal, para que no pase con su próximo cliente.

Muchas veces puedes haber realizado todo bien y no tener buenos resultados, no es tu culpa, lo que si es tu responsabilidad es cómo reacciones ante eso ¿Te desmoralizas o lo usas como motivación para mejorar?


* * *


Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.