Hacer del ahorro un hábito es una de las mejores prácticas que se deben tener

4 principales razones por las que no ahorras

Un día Marcos está muy tranquilo compartiendo con sus amigos cuando uno de ellos les da la noticia a todos de que se va de vacaciones a Cancún con su familia. Todos le felicitan y siguen la velada celebrando mientras Marcos se pregunta cómo fue que lo hizo posible si trabajan en el mismo departamento de la empresa y la paga no es la suficiente como para costear algo así. Si Marcos le hubiese preguntado a su amigo, este le habría respondido que tenía todo el año ahorrando para la ocasión, pero no se atreve a preguntar.

Hacer del ahorro un hábito es una de las mejores prácticas que se deben tener. Denota previsión, sensatez y que prefieres estar preparado para el futuro en vez de dejarlo todo en las manos de Dios, el destino, el universo o en lo que sea que creas. Si tú no lo practicas y crees que es porque tus ingresos no te lo permiten, aprende cómo ganar dinero fácil en Gananci.

Por otro lado, déjame decir que, aunque esa es la excusa más común que se escucha cuando las personas no ahorran, no es del todo cierta. De hecho, he conocido a gran cantidad de personas que aun ganando por encima de sus gastos normales mensuales, se endeudan mes a mes y no logran mantener una cuenta de ahorros decente a la que puedan acudir en caso de imprevistos.

Ellos saben la importancia de ahorrar, pero simplemente no lo hacen, y no porque hayan decidido tajantemente no hacerlo. Si te identificas con este tipo de personas -las que quieren ahorrar, pero no consiguen lograrlo-, sigue leyendo porque a continuación encontrarás algunas de las razones que te están impidiendo practicar este hábito:

-No tienes un presupuesto: la mejor manera de llevar una organización de los gastos de una casa, negocio, familia, fiesta -entre otros- es estableciendo un presupuesto. En él escribes todos los gastos que tienes en cada uno de los rubros más comunes: comida, servicios, transporte, y muchos más dependiendo de la periodicidad del mismo.

Cuando tienes un presupuesto puedes controlar mejor los gastos que tienes y apretar un poco las tuercas en caso de que te hagas salido del mismo antes de que sea demasiado tarde y tengas problemas financieros. Con la ayuda de un presupuesto sabes bien a dónde va tu dinero y es menos probable que se e vaya como agua entre los dedos.

Si aun no lo tienes, es momento de ponerte manos a la obra. No tiene que ser algo demasiado complicado, sino un presupuesto que te funcione a ti para poder llevar un control realista de tus ingresos y egresos. Hay aplicaciones sofisticadas para esto, pero si te gusta la simplicidad o no eres muy experto, una hoja de Excel puede hacer el trabajo.

Falta de disciplina: muchas veces somos demasiado consentidores con nosotros mismos y apostamos a la gratificación inmediata en vez de tener la fortaleza de esperar para disfrutar de cosas que son mucho mejores para nosotros a largo plazo.

Tampoco es que la tengamos muy sencillo, esto es cierto. Con la cantidad de anuncios publicitarios que nos bombardean constantemente y la manera en la que están dispuestos los comercios, se requiere de una fuerza de voluntad férrea para aguantar los impulsos de compra. Si consideras que esto puede ser lo que te está pasando a ti, antes de comprar algo que no esté dentro de tu presupuesto o dentro de tus gastos “comunes”, pregúntate las razones por las cuáles lo haces ¿De verdad lo necesitas o estás sucumbiendo como un corderito llevado a trasquilar?

-No toman la decisión: esto ocurre porque es más fácil seguir haciendo lo mismo de siempre que realizar cambios, aunque estos repercutan positivamente en nuestra vida futura. Si tomas una decisión con firmeza y el propósito de hacerlo realidad, encontrarás la vía para lograrlo y aunque tengas dificultades, te mantendrás con la vista fija en el objetivo.

Si se te complica tomar la decisión porque cada vez que tienes dinero en mano encuentras mil razones para gastarlo y ninguna lo suficientemente convincente para ahorrar, mira en Gananci lo que debes hacer para tomar decisiones difíciles.

Conocen la importancia de ahorrar pero no la comprenden del todo: quizá la frase “solo se vive una vez” te suene familiar, o te has preguntado ¿Para qué ahorrar si quizá me muero y no disfruté del esfuerzo de mi trabajo? Ahorrar supone no solo una previsión para tu futuro sino para el de las personas que te importan. No tiene que ver con privarse de cosas necesarias en el presente, sino de construir mejores bases para lo venidero.

Te conoces toda la teoría del ahorro, sabes que da una mayor estabilidad y posibilidades de alcanzar cosas mayores, pero ¿La has comprendido? Si empiezas a ahorrar tendrás posibilidades de comprarte un automóvil en un futuro más cercano que si no lo hicieras, o podría darte la oportunidad de abrir ese negocio que siempre habías soñado, por ejemplo. Ahorrar no es enfocarse exclusivamente en el futuro, sino vivir el presente, preparando el terreno del mañana.

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