De polígrafos y abandono de Los Toluquitas

Tiene muchos años que el polígrafo, como prueba madre, pasó a mejor vida

Para cualquier curioso o interesado en cuestiones de seguridad es moneda de curso ordinario saber que los exámenes de “control de confianza”, como cedazo de ingreso a cualquier cargo de gobierno o empresa, no sólo están desprestigiados, también son inservibles.

Esos deleznables escollos del empleo, están descalificados y desechados por ‎gobiernos democráticos, que los han calificado como tramposos, criminalizantes y atentatorios de la mínima dignidad humana. Son inservibles, porque no aportan un solo elemento de valor.

Desde el período de la guerra fría, los aparatos triunfantes de asedio y contraespionaje de las potencias occidentales –CIA, KGB, Mossad, Stasi, etc.– tuvieron que reemplazarlos por instrumentos efectivos que traslucían los intereses y motivaciones de sus aprendices de guardianes‎ y, obvio, de sus observados.

Tiene muchos años que el polígrafo, como prueba madre, pasó a mejor vida. Desde que se descubrió que era un aparato sumamente cándido para descubrir las verdaderas personalidades de los postulantes. Desde que salió a la luz la cauda de negocios e iniquidades que permitía.

‎Cuando el Estado abandonó responsabilidades esenciales de control y las dejó en manos de los empresarios de la seguridad privada, muchos de ellos se dieron a la tarea de obtener a bajo costo estos aparatos obsoletos y socialmente peligrosos.

A través de una efectiva propaganda, los “expertos en seguridad” le inocularon en la cabecita loca a los dirigentes gubernamentales y empresariales la necesidad de su utilización, para “depurar” sus equipos humanos de toma de decisiones.

Como siempre, aparecieron los “vivos” y monopolizaron el control de miles de exámenes aplicados a sus ejércitos de peticionarios de empleo, previa jugosa “comisión “, y éste es el resultado. Aspirantes a policías, gendarmes, políticos, administradores y meseros, todos son medidos con el mismo rasero.

A partir de la demencial “ley patriótica ” del descerebrado George Bush junior, los aparatos de inteligencia gringos –que repetían a diestra y siniestra las alharacas de este bobo, que no sólo se fabricó el atentado contra las “torres Gemelas”, sino aterrorizó al mundo–‎, repartieron como agua de mayo esta “medicina” contra la teoría de la conspiración.

Se autorizaron todas las villanías de que era capaz el capitalismo. No hubo un solo rincón de la dignidad humana que no fuera violado.‎ Los aparatos de control de confianza pasados de moda, incluidos los polígrafos, se hicieron indispensables entre los lambiscones de países bananeros.

Criminalizan a quienes aspiran una chamba

Por ello saca de quicio el uso demencial que se da en México al polígrafo, planteándolo como el eficaz sustituto de políticas de recursos humanos, de por sí superficiales y poco efectivas. Desaparecieron de un plumazo a los profesionales, sustituyéndolos por aparatos vintage.

Lo único que está logrando el sistema político atormentando a quienes deben ser el refresco natural de las clases dirigentes, es perder el poco poder que todavía tiene, parapetándose en un ámbito reducido, frente a gruesos núcleos de ciudadanos rencorosos.

Criminalizan ciudadanos, que una vez que son “reprobados” por los estultos manejadores del polígrafo se las ven “negras” para ser aceptados en otro trabajo –pues ya vienen marcados, estigmatizados–, por una obsesión estúpida que beneficia sólo al empleado de rango que obtuvo la “comi$ion”.

El campo de oportunidades, entonces, queda despejado para que lo ocupen, con una prueba light, los valedores sentimentales y familiares de los dirigentes. ¿Quién alega, con base en qué argumentos, pues los borradores de los “exámenes “no estarán jamás a la vista, ni serán objeto de impugnación alguna?

Quienes manejan el negocio, juegan a apostar al error, cualquiera que éste sea. Hay de aquél que lo cometa, sin haber pasado por el polígrafo para obtener su puesto, pues justificará for ever and ever todos sus dislates.

En nuestros días el costosísimo aparato de la famosa Gendarmería ya produjo una primera generación de “iluminados” de polígrafo, que se la pasan en los comedores y recámaras de lujosos hoteles ubicados en zonas de conflicto.

Cientos de esforzados jefes de la Gendarmería se la viven plácidamente, tomando café todo el día, luciendo elegantes ternos repletos de insignias pulcramente lavados y planchados en las tintorerías cinco estrellas de los inmuebles de descanso, recibiendo los aplausos gubernamentales.

Los jefes de Gobernación presumen atender en mangas de camisa sudada, con difíciles —por disléxicos—giros oratorios dirigidos a cada demanda‎, a los miles de peticionarios de privilegios desmedidos que se subastan a la mano.

Como prueba, la satisfacción que seguramente darán al combativo SME, que plantea, otra vez, volver a violar todas las leyes, para penetrar el ámbito de la CFE y… ¡¡¡producir electricidad a través de una empresa financiada por el “gobierno”!!!

Todo mundo sabe que la obsecuencia del dirigente Esparza tiene sus orígenes en ancestros ligados familiarmente en el área del municipio de Zimapán, Hidalgo, donde las señoras Chong y Esparza convivían alegremente.

Amistad y gobierno, nuevamente entrelazadas. ¿Habrá conflicto de intereses?

Anuncio a candidatos: oportunidad desperdiciada

Aunque, realmente, después de las desbarradas políticas que está cometiendo el improvisado y tierno aparato “político ” de Los Pinos‎ con los modos y maneras en que está adjudicando las candidaturas a gobernadores del PRI no dan sino lástima.

Se desperdicia el poco capital político que se tiene, cuando se somete a los suspirantes a una tortura de Tántalo que no tiene justificación. Los agraciados son los últimos que se enteran de las buenas nuevas, igual que sus contrincantes.

Debería haber un poco de más astucia, decoro y protocolo que les permitiera saber el grado de complicidad que un político debe lograr con su ungido, antes de la decisión, porque al momento de darse esta última, se desvanece el agradecimiento y los lazos de lealtad que pudieran tener los elegidos con sus favorecedores.

De nada le sirve a EPN que la elegida en Nuevo León sea Ivonne Álvarez, pues ella sabe que para obtener la candidatura fue más decisiva su angustia y los compromisos a contra pelo que la molestia del gerifalte en tomar el teléfono para comunicárselo. ¿O fue por WhatsApp?

‎La única explicación posible para que estén tratando con esta displicencia a sus mejores cuadros a los gobiernos de los estados puede hallarse también en las escasas ganas que tienen de permanecer en el poder. Les quedó grande la yegua, decimos en el rancho.

Y si se van… ¿Qué desmadre dejan?

Es raro que se permita tanta manga ancha a programas de foristas televisivos que nacieron para apoyar al gobierno y hoy están convertidos en auténticos rabanitos trasnochados que llaman, con sus melifluas vocecitas a la revuelta, con una constancia que no aprendieron en Televisa.

Hasta opina el profesor Pérez Cornelio que el grupo está tan encarrerado, que se ha sumado a los únicos 15 mexicanos que forman la verdadera oposición al aparato, que ya hacen opinión pública y conciencia crítica en este país.

‎Que bien podríamos ahorrarnos los mexicanos la escandalosa cifra de dieciocho mil millones de pesos que estamos entregando al infumable INE y a los inocuos partidos para las campañas y las elecciones del 2015.

¿Será que los mexicanos no nos hemos dado cuenta de las verdaderas intenciones de nuestros dirigentes? ¿No será que están demasiado deprimidos y demolidos familiarmente y frente a sus amigos de aventura que ya no pueden apoyar y se encuentren estresados y abatidos?

¿No será que ‎en un ejercicio autocritico y redencionista, los gobernantes estén a punto de tirar la toalla?

Ante la ausencia del apoyo entusiasta entre la oficialidad media y efectiva del Ejército, tan apabullado desde Tlatlaya, si estos muchachitos‎ no son o no se sienten suficientemente arropados por los poderes facticos transnacionales y sus procónsules en este rancho, ¡aguas! ¡Adiós Nicanor!

Pueden hacer realidad aquella expresión lapidaria de Los Polivoces, interpretando a “Los Hermanos Lelos” y, ante el gigantesco esfuerzo que se requiere para reconstruir al país, decir: “hermano Lelo, ¡¡¡mejor ya vámonos!!!”.

Y entonces, ¿qué hacemos con este desmadre que van a dejar?

¡‎Qué poca madre! ¿O no?

Índice Flamígero: Allá por 1906, el hispano Pedro Muñoz Seca escribió: “Tengo un borrico canelo / más sabio que un profesó, / con orejas de ministro / y ojos de gobernaó. / Rebuzna como si fuera / diputao ministerial / y se come hasta el pesebre / como cualquier concejal. / Yo quisiera que a mi burro / lo sacaran diputao, / porque otros siendo más burros / a ese puesto ya han llegao. / Pero temo que de serlo / vaya a quedarme sin él, / porque como allí habrá tantos / no lo voy a conocer.” De actualidad, pese a más del siglo transcurrido, ¿no cree usted?

www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com / @pacorodriguez


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