Pendientes del pueblo.

Tres de Tres:

Minería tóxica
Austeridad de mentiritas

En mi colaboración (802) del cinco de julio traté sobre la agenda pendiente del pueblo de México, y que espera que Andrés Manuel, que será presidente constitucional desde el primero de diciembre, la ataque frontalmente:

El pueblo espera que los salarios vergonzantes de funcionarios sean rebajados en un 40 % cuando menos, en todas las dependencias federales y Congreso de la Unión. Ni diputados y Senadores han dado prueba contundente de su reducción de sueldos.

Aumento inmediato al salario mínimo y adultos mayores, jubilados y pensionados de Issste y Seguro Social que no alcanzan diez salarios mínimos. Ataque frontal a la pobreza nacional y corrupción.  Medida radical de cancelar el financiamiento público a los partidos políticos. Todo mundo sabe de la enorme corrupción en los partidos políticos que se reparten el botín en las dos cámaras. El presidente electo nada ha dicho sobre la cancelación del financiamiento público a los partidos y ni una palabra ha dicho sobre la corrupción de los sindicatos. Y esto es un clamor y exigencia general. En cambio, y contra el sentir popular, en el presupuesto de egresos ya se destinaron casi cinco mil millones de pesos a estos zánganos… y allí entra Morena.   Eliminar los impuestos a las gasolinas para que éstas cuesten menos. Nada dice sobre el particular, y en cambio, en su campaña dijo que la gasolina costaba mucho porque había un sinfín de impuestos. Reajuste drástico a la publicidad oficial de los grandes medios de comunicación, TV, Radio y periódicos nacionales. Todos los gobiernos anteriores han entregado como pago a su sumisión miles de millones de pesos. Esperemos que hoy no pase lo mismo. Cancelación total de todos los chayotes a “monstruos de la información” (López Dóriga y compañía) No sé en qué rango los tenga ubicados: si de periodistas fifí o democráticos. Iniciativa de ley para que la próxima elección de diputados federales, la cámara se reduzca a 128, tres de mayoría y uno de primera minoría. En su debido tiempo (tres o 4 años) para que la próxima cámara de senadores se integre con 64, uno de mayoría y uno de primera minoría.

Estas y otras son las urgencias del pueblo al votar por López Obrador, independientemente de las reformas estructurales y la educativa, reforma que me animo a apostar que son millones de mexicanos los que no la hemos leído a cabalidad. Pero como ejemplo pongo: la Ley General de Servicio Profesional Docente (LGSPD) en alguno de sus postulados señala que los maestros que se evalúan deben subir de categoría inmediatamente; que a los docentes de nivel medio superior se les deben otorgar más horas en propiedad. Incluso hay convocatorias para aspirar alguna dirección en la entidad que se trate. Lo único que se debe eliminar en este postulado es que las evaluaciones no sean impositivas o coercitivas; que el que las pase logre mejores garantías, y el que no, sencillamente siga en el nivel que tiene. Si esto se elimina, como lo prometió López Obrador, volveremos al charrismo sindical, es decir, otorgar mejores puestos a los incondicionales y lame suelas. Los que fueron charros con Elba Esther en la entidad, saben de lo que hablo. El que quiera progresar se debe evaluar y recibir las garantías establecidas en la ley. Pero el que no quiera no lo hace, y punto. No pasa nada y seguirá donde mismo. No sé por qué miles de maestros quieren que se acaben las evaluaciones. Por lo que deben luchar es para que no sean coercitivas; que a nadie se obligue. De no ser así, volverá el amiguismo, compadrazgo, recomendados, charros de alta escuela, etc. El compañero Víctor Castro, sabe de lo que hablo porque en la corriente sindical luchamos contra estas lacras.

Los diputados locales, alcaldes y sus regidores tienen muchas tareas que deben atacar de inmediato: Auditoría al congreso de panistas y ayuntamientos menos el de Loreto, por obvias razones. Reducción de sueldos. Contacto directo en sus distritos. Revisar con lupa el Presupuesto de egresos del gobierno. Legislar para que el gobierno reduzca drásticamente la publicidad oficial. Eliminación de convenios con periodistas. Dictar leyes de beneficio popular. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Sobre la determinación (en teoría) del presidente electo de que el problema de la minería se vaya a consulta popular, se me antoja una expresión muy temeraria porque los que se manifestaron en contra de ella, ya tienen un largo camino y la población repudia cualquier tipo de minería. López Obrador desatendió el clamor popular. Hasta el maleante de Porras Domínguez aplaudió.

¿Qué tal si Salinas Pliego, Carlos Salinas y compañía se amañan –con millones de pesos-  para que la famosa consulta los beneficie? ¿Y entonces el presidente se pondrá de lado de los millonarios y pondrá en riesgo la salud de todo un pueblo?

En el mitin estaba obligado a declarar que la minería no va… Los fanáticos de Morena dirán que se da oportunidad al pueblo de decidir… el pueblo ya decidió hace mucho tiempo.

En el Congreso Local (XV Legislatura) la aplanadora morenista y sus lacayos se reunió sin invitar a los dos diputados panistas quienes califican la famosa austeridad de mentiritas ya que anuncian algunas reducciones en gastos MENOS EN SUELDOS. Hay diputados que cobran en la SEP y ahora cobrarán como diputados. A eso se llama corrupción. El lema Lópezobradorista de no mentir, no engañar y no robar, rueda por el despeñadero. Es obligación moral del Congreso bajar en un 30 % cuando menos los salarios de los diputados para que el sueldo mensual quede en 63 mil pesos aproximadamente. Y sería un sueldo decoroso. Si la aplanadora no lo hace, manejarán el congreso en absoluta impunidad y corrupción. Alea Jacta Est.- 20-09-18.- Miembro de ESAC

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