(Atahualpa Yupanqui)

Preguntitas Sobre Dios

Canta Víctor Jara

Un día pregunté yo:

¿Abuelo, dónde está Dios?

Mi abuelo se puso triste,

y nada me respondió.

Mi abuelo murió en los campos,

sin rezo ni confesión.

Y lo enterraron los indios

flauta de caña y tambor.

Al tiempo pregunté yo:

¿Padre, donde está Dios?

Mi padre se puso serio

y nada me respondió.

Mi padre murió en la mina

sin doctor ni confesión.

¡Sudor de sangre minera

tiene el oro del patrón!

Y lo enterraron los indios

flauta de caña y tambor.

Mi hermano vive en los montes

y no conoce una flor.

Sudor, malaria, serpiente,

la vida del leñador.

Y que nadie le pregunte

si sabe dónde está Dios:

Por su casa no ha pasado

tan importante señor.

Yo canto cuando estoy libre

Y cuando estoy en presión

Siento la rosa del pueblo

que canta mejor que yo.

Hay un asunto en la tierra

más importante que Dios

y es que nadie escupa sangre

pa’ quiotro viva mejor.

¿Qué Dios vela por los pobres?

Tal vez sí, y tal vez no.

Pero es seguro que almuerza

en la mesa del patrón.

Víctor Lidio Jara Martínez (1932-1973) más conocido como Víctor Jara fue un músico, cantautor, profesor, escritor, actor y director de teatro chileno.

La figura de Víctor Jara es un referente internacional de la canción protesta, aunque el mismo artista nunca se sintió del todo identificado con esta definición. Fue uno de los artistas más emblemáticos del movimiento músico-social llamado «Nueva canción chilena», y uno de los pilares fundamentales en la música latinoamericana.

Tras el golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, Jara fue detenido por las fuerzas armadas de la dictadura militar recién establecida, debido a su militancia en el Partido Comunista de Chile. Fue torturado y posteriormente asesinado en el antiguo Estadio Chile, que con el retorno de la democracia fue renombrado «estadio Víctor Jara

El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, encabezado por una junta militar, contra el presidente Salvador Allende, lo sorprendió en la Universidad Técnica del Estado, donde fue detenido junto a otros profesores y alumnos. Lo llevaron al Estadio Chile, convertido en centro de internamiento, por los militares (actualmente Estadio Víctor Jara, lugar en el que hay una placa en su honor con su último poema), ​ donde permaneció durante cuatro días. Lo torturaron durante horas (le realizaron quemaduras con cigarrillo, le rompieron los dedos, le cortaron la lengua y lo sometieron a simulacros de fusilamiento) y, finalmente, el 16 de septiembre lo acribillaron junto al director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado. El cuerpo fue encontrado el día 19 del mismo mes por vecinos de la Población Santa Olga con 44 impactos de bala.

Durante su internamiento en el Estadio Chile escribió su último poema y testimonio «Somos cinco mil», también conocido como «Estadio Chile».

Alea Jacta Est. 10-01-20

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