Antonio Muñoz y Bobby García

Máximo Rubio y Nemesio Fiol

Dos de septiembre no se olvida

 Platicando por teléfono con el compañero Nemesio Fiol Salinas, con el que llevo una gratísima amistad y que radica en Tijuana BC, nos devolvimos en el tiempo hasta llegar al principio de su docencia que fue en Guerrero Negro, comunidad a la que llegamos Antonio Muñoz y yo, once años después.

Empieza a destrabar sus recuerdos:

Llegué a Guerrero Negro en 1957 –tres años después de su fundación- a suplir al maestro Máximo Rubio que había llegado uno o dos años antes. Todo aquello era un desierto con unos fríos lacerantes, me dice, ya que el viento del norte nunca dejaba de soplar fuertemente pues no tenía nada que lo contuviera ya que no había casas mas que carpas y colectivos que apenas se estaban colocando. Así es que el viento helado se daba vuelo.

El compañero Nemesio Fiol debe ser considerado cofundador de la educación primaria en la salinera población, instrucción que se inició en un colectivo.

Me comenta Nemesio que casi no había gente, pero al rato empezó a llegar mucha para incorporarse a los trabajos de la empresa. Aumentó el número de alumnos y solicitó al inspector escolar, Profr. Francisco Palencia, que le asignara un compañero. Que le pidió realizara un censo para ver la posibilidad. A los días llegó la maestra Eva Tapiz, y luego la maestra Ramona Amador. Que se inició la construcción de la escuela Artículo 123.

Me comentó que cuando llevó la documentación del primer año concluido, al ver Palencia que el renglón del nombre de la escuela estaba vacío le preguntó que si que nombre le ponían. Que allí estaba la hija del inspector, Yolanda que dijo: “pónganle Amado Nervo” Con su voz característica afirmó el inspector: es un nombre bonito y así le vamos a poner.

En honor a la verdad el nombre de la escuela se debe a Yolanda Palencia.

Que el director de la empresa quería que le pusieran General Agustín Olachea. “me hice loco, Bobby, y no le hice caso”

Que la inauguración fue muy bonita y hasta volaron aviones de El Ciprés. Que él, como director, se preparó para un bonito discurso. Estaban sentados al frente el inspector, el director de la empresa y otras personas.

Cuando terminó la ceremonia, Palencia lo llamó y que él pensó: “me va a felicitar” Nada de eso; a rajatabla le dijo: “oyes Nemesio quedaste muy mal, pero muy mal, te voy a regalar el libro el Declamador sin maestro, que a mí me ha dado muy buenos resultados…

Y el profe Palencia era famoso por “la pata que metía” cada vez que hablaba. Tiene muchas anécdotas que bien cabrían en varias hojas.

Luego cambiaron a Nemesio y en su lugar llegó el compañero “El Chinco” (nunca supe cómo se llamaba) que estuvo con nosotros en el internado. A Nemesio lo mandaron a un Rancho en la Purísima, luego a Cachanía y después logró su cambio a Tijuana. Allí se jubiló.

Nemesio Fiol Salinas es cofundador de la educación primaria en Guerrero Negro.

Once años después, en 1968 y a 14 años de la fundación de la salinera, Antonio Muñoz Meza y un servidor llegamos a fundar la educación media y a la escuela le llamamos Benito Juárez. La Amado Nervo era primaria en la mañana y por las tardes secundaria.

Muñoz fue el primer director y yo el primer sub director. (nos mandaron porque estudiábamos la Normal Superior)

Llegamos y a los compañeros de primaria los hicimos de secundaria: nos acompañaron; la profesora Ramona Amador, la profesora Linda (no recuerdo su nombre) los compañeros: Ramón Arce, Valero (tampoco recuerdo su nombre), pero fue el alma de la guitarra, César Bouttier Estrada y Escopinichi, que todavía imparte la cátedra de inglés.

Esa fue la primera planta de maestros que fundó la educación secundaria en Guerrero Negro.

Por allí anda un libro que dice que la secundaria la fundaron las monjitas del Colegio México. Está equivocado, ellas la fundaron un año después como escuela particular. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Este dos de septiembre, que es este domingo, la educación secundaria de la comunidad de Guerrero Negro, cumple medio siglo, y es una fecha histórica, aunque la apatía y el importamadrismo lo quieran ignorar. Las maestras y maestros que nombré, somos los fundadores de la educación media en la salinera población.

El dos de septiembre de 1968, realizamos la asamblea de inicio de cursos 68-69, para que la primera generación saliera en el ciclo escolar 70-71.

Por allí andan algunos de la primera generación. Son de carne y hueso aunque los quieran borrar de la historia.

La educación secundaria cumple este dos de septiembre cincuenta años de haberse iniciado.

Por circunstancias familiares Muñoz y yo abandonamos la escuela en 1969, pero siguió funcionando en la Amado Nervo.

No tengo información de cuántas generaciones salieron del edificio de la Amado Nervo, pero fueron varias hasta que se construyó el edificio propio, que hoy alberga a los secundarianos y seguramente por razones técnicas le cambiaron el nombre y hoy se llama Francisco J. Mújica…

Pero es la misma que se inició en la Amado Nervo un dos de septiembre de 1968.

Hablé a varios compañeros para que si no hacían ningún reconocimiento (como no lo harán), nos organizáramos y fuéramos, aunque departiéramos un cacho de la historia en una cena en algún restaurante.

No nos volvimos a contactar, algunos están delicados de salud, y por angas o mangas no nos reuniremos en esta fecha histórica que de alguna manera nos marcó para siempre.

Tan es así que todos nos incorporamos a la educación secundaria y allí nos jubilamos, algunos con horas en alguna escuela y una responsabilidad en la primaria.

Dos de septiembre no se olvida… Alea Jacta Est.- 30-08-18.- Miembro de ESAC.-

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