Este martes dos de octubre, una vez más, el gobierno estatal por medio del SNTE nos entregará el bono.

El bono, limosna al jubilado

Los viejos jubilados –los que ganan pensiones bajas- cada año esperan la bonificación que hace el gobierno del estado al magisterio jubilado.

No estoy seguro si fue en el trienio del profesor Jorge Miguel Cota Katzentein, como secretario general de la sección 3 del SNTE en la entidad, cuando se inició con los bonos a los trabajadores de la educación jubilados. Pero de lo que sí estoy seguro es de que una ocasión que lo entregaron en Casino Bella Vista, llevé un volante a media carta y lo repartí entre los que iban llegando. Cuando pasó Katzentein le entregué uno. En el volante decía con letras grandes que el bono apenas si nos alcanzaría para cuatro galones de leche Caracol. Luego atacaba la tesis de que se nos entregara un bono así. Luego fui a las fiestas de octubre a Cachanía y repartí otro volante hablando sobre la injusticia minera. Sentado en una banca de la plaza miré que venía Cota Katzentein, me acerqué y le obsequié uno. Tan pronto lo recibió me dijo: “este no habla de los cuatro galones de leche, verdad”?

Este martes dos de octubre, una vez más, el gobierno estatal por medio del SNTE nos entregará el bono y lo hará en parafernalia pantomima, en la que, el gobernador o su representante hablará de la abnegada labor del magisterio y de los que dejamos en las aulas treinta o más años, aunque varios de los que estén allí, o los que por vergüenza no van a recogerlo, hayan pasado más de la mitad de su magisterio sin impartir sus clases en alguna escuela. Me refiero a los dirigentes sindicales y a las decenas que anduvieron de una comisión a otra sin trabajar, en las delegaciones, pero el bono no distingue abnegados y matados de “güevones” y holgazanes.

En esa maratónica concentración en donde muchos compañeros estarán horas formando para por fin entrar al local donde lo reparten, ya no habrá “autoridades” porque éstas solamente van a toarse la foto y salir en la prensa local. No les importa la vida de los viejos jubilados que en verdad sí necesitan el bono.

Y una vez más lo repito: los nuevos jubilados que alcanzaron los diez salarios mínimos y una mensualidad de más de 24 mil pesos, el bono no les viene a resolver necesidades apremiantes… pero el bono tampoco distingue a jubilados de doce a 18 mil pesos de pensión, de los nuevos de 24 mil. Tampoco distingue a los que por necesidad forman largas filas, primero para “pasar lista” de “no muerto”, en la delegación de jubilados, después ir por un mugroso papelito para no formar –pero para todo se forma en el dichoso bono-  en el local donde lo entregan.

La entrega anual del bono a jubilados es una prueba más de lo insensible de las autoridades de todo tipo: la dirigencia sindical y de jubilados se pavonean en el acto como si en verdad cumplieran con una gran responsabilidad. Ni la sección, ni la de jubilados han pagado la deuda que tienen con los compañeros. El gobierno estatal tampoco ha cumplido.

Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: ¿De qué se pueden pavonear si el SNTE y la representación de jubilados nada hacen para proteger los derechos de los pensionados si cada año “pelean” para que la limosna sea un poquito más grande?

¿De qué se ufana el gobierno si el bono es parte de los dineros que todos dejamos en contribuciones?

Nada nos regalan y en cambio nos obligan a formar y gastar horas de tiempo por una limosna que nosotros logramos con el pago de impuestos.

El SNTE, la delegación de jubilados, los maestros democráticos, deberían luchar constantemente para que las pensiones se igualen y para que el gobierno estatal nos entregue una compensación mensual de cuando menos dos mil pesos para “acabalar” 24 mil al año.

Así se terminaría con la lastimosa procesión como si fuéramos condenados del abominable campo de concentración nazi Auschwit. Así de grotesca es la fila de los que vamos por una limosna, cuando merecemos una compensación estatal porque más que a la federación le servimos al estado impartiendo el magisterio a hijos de todos los estratos sociales: desde el hijo del político o diputados hasta el hijo del proletario de la esquina. Alea Jacta Est.- 27-09-18

Colofón: en cada colaboración pondré al calce el siguiente texto:

Señor gobernador: ¿no tiene autoridad para obligar a Contraloría Estatal y Dirección General del Cecytebcs, a que respeten el estado de derecho y cumplan con su responsabilidad?

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