1899-1978.

Doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca (VI y última)

Mañana nos iremos. Ese “mañana” nunca llegó porque ese día temprano, el doctor sufrió una embolia que lo imposibilitó por algún tiempo…

Los dos acompañantes que nombraba el presidente de la república eran doctores; al no lograr la venida a Baja California Sur, los dos siguieron preparándose en sus especialidades y para el setenta y ochenta lograron nuevas responsabilidades: el doctor Fernando Díaz fue miembro de la Academia Mexicana de Cirugía, al igual que el doctor Velarde, y fue miembro del consejo directivo en el periodo 1982-83, fungiendo como secretario. El doctor Héctor Barquín Calderón fue miembro de la Asociación Mexicana de Gastroenterología y miembro de la mesa directiva en 1973, como secretario de actas.

El presidente de la república, licenciado Adolfo López Mateos, (Primero de diciembre de 1958- 30 de noviembre de 1964) tenía gran estima por el doctor Velarde. Seguramente por la gran estimación que sentía por él, fue que lo llamó para que fuera gobernador del Territorio de Baja California Sur.

En el verano de 1958, en su campaña presidencial, visitó Santa Rosalía; en la comitiva que lo acompañó posiblemente iba el doctor Velarde -recuerdo que iban en un carro descapotado. Cuando pasó por Ranchería, las mujeres que formaban en el tanque de agua –Cachanía siempre ha padecido la falta de agua- al saber que el candidato iba por la calle Benito Juárez, corrieron y lo esperaron ya que forzosamente tenía que dar la vuelta a la altura de la casa de don Bruno Mayoral. Efectivamente, cuando regresaba y al pasar por donde estaban las mujeres, frente la casa de Rafael Araiza, éstas levantaron los tambos y los golpearon con furia acompañando “el ruidajo” con el coro: “¡Queremos agua, queremos agua!”

Ese episodio me tocó vivirlo ya que también formaba en el tanque de Ranchería. Corrí junto con ellas, pero no llevaba mis tambos, los dejé formando. Luego que pasó la comitiva las “revoltosas” se devolvieron. (Cachanía, a estas alturas sigue padeciendo por falta de agua)

 Posiblemente el término “destino” anotado en párrafos anteriores, pudiese pensarse que resulta fuera de contexto. La literatura da cuenta de tal término. Se dice que todos tenemos un “sino”, yo diría “un puente, una ruta, un camino predestinado.” En filosofía se llama determinismo, “doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, está casualmente determinado por la irrompible cadena causa-consecuencia, y por tanto, el estado actual “determina” en algún sentido el futuro.”

Suponiendo sin conceder que el “destino” no exista, ¿entonces cuáles fueron las causas que determinaron que el doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca no fuera gobernador del entonces Territorio de Baja California Sur? ¿Qué causa material, física, existió entre la decisión del presidente de la república y la embolia que sufrió el doctor Velarde, para que no pudiera hacer el viaje y por ende no asumir la gubernatura del territorio?

La contundente realidad nos señala que el doctor Velarde no fue gobernador del entonces Territorio de Baja California Sur. La contundente realidad nos dice que el galeno tuvo los suficientes méritos de esa época, para regir los destinos de la entidad.

No obstante, la extraordinaria trayectoria de este sudcaliforniano ilustre, solamente en Santa Rosalía está inscrita su memoria en el hospital general ya que cuando se edificó, se le puso el nombre de: Hospital Adán G. Velarde. Con la ampliación y nuevos trabajos en la colonia Cuauhtémoc, antigua Nopalera, una de las calles lleva el nombre del doctor: Esta calle corre paralela a la playa, pasa por las dos vialidades importantes de la colonia (una sube y la otra baja) pasa la Juana Carlón, por un costado de la pista de atletismo y termina en la Carlos Moreno, en la colonia Magisterial.

Si el destino o no fue suficiente para que la decisión del licenciado Adolfo López Mateos no se cumpliera, bien puede la decisión humana de los responsables de la conducción actual de la vida económica, política y social de Baja California Sur, rescatar la memoria del ilustre galeno y brinden el reconocimiento que merece. Su trayectoria médica, humana y política así lo exige.

 Nota: En la tercera colaboración apunté que el doctor Raúl Carrillo Silva, había sido nieto del Dr. Raúl Carrillo Salgado. Compañeros me sacaron del error ya que fue su hijo. –ya lo corregí en la memoria-

 Nota.: el doctor nació el diez de enero de 1899 y murió en 1978. No tengo día y mes de su muerte

 Cuando inicié la tarea de reproducir la vida del doctor Adán G, Velarde (1899-1978) comenté que en Santa Rosalía estaban edificando un nuevo hospital para hacer más efectiva la atención al público. Señalé –y hoy lo ratifico- que el hospital nada más cambiará de fisonomía y de lugar, pero que será el mismo.

Que no le vayan a querer cambiar de nombre.

Alea Jacta Est. 12-03-19

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