¿Ya integraron la auditoría contra la legislatura pasada?

¿Cuánto nos cuestan los diputados?

Formalmente esta legislatura, la 15, inició sus funciones el primero de septiembre y concluyó el primer período ordinario el 15 de diciembre de 2018.

¿Algunos diputados ya irían a dar una vuelta al distrito por el que fueron electos? ¿Ya platicarían con los electores? ¿Ya tendrían reuniones para ver la problemática urgente? ¿Ya les informarían que pondrán una oficina de gestión?

Terminó el primer período (tres meses y medio) y la población no sabe en cuánto rebajaron su sueldo de acuerdo a la política trazada por el presidente Andrés Manuel López Obrador de predicar con el ejemplo y ajustarse a la austeridad republicana. Se ventiló por los medios que “no se ponían de acuerdo” y que la constitución no lo permitía y que lo rebajarían en enero… y regresarán hasta marzo, entonces hasta esa fecha empezarán a “ponerse de acuerdo.”  Según la oposición la austeridad republicana es puro cuento. Cuando fueron candidatos firmaron un documento en el que se comprometieron a rebajarse los sueldos en 50 %. Cobraron septiembre, octubre, noviembre y diciembre, íntegramente como la legislatura de panistas, más la prima vacacional, aguinaldo, comisiones, gastos de representación, combustible etc. Sesionaron dos veces por semana, es decir ocho veces por mes que da un total de 24 sesiones más dos de diciembre dando un total de 26 sesiones en el primer período que ya se fue.

¿A cuánto le saldrá al pueblo cada sesión de las 26 del período? Oficialmente no se ha informado cuánto gana cada uno, pero se dice que ganan no menos de 80 mil pesos mensuales. Entre los 21 ganaron un millón 680 mil pesos cada mes y en tres meses y medio dan la escandalosa cantidad de 5 millones 880 mil pesos.

Si dividimos esta cantidad entre 26 sesiones resulta que cada una costó al pueblo 2 millones 940 mil pesos. ¿Nos salió cara o no cada sesión de los 21 diputados? Esta cantidad sería un poco menos porque realizaron unas tres sesiones extraordinarias, pero sea como sea los diputados y todo el aparato gubernamental nos cuesta mucho. Y hay que agregar que hay muchos diputados faltistas. Y lo peor: al pueblo no se le atiende sus demandas y quejas; generalmente las leyes son para proteger y beneficiar a los ricos, cuatachos y carnales. Y cualquier ejemplo vale: una demanda, una invasión de terreno, un divorcio, una queja en contraloría, un choque de automóvil… si se es pobre se está condenado a perder y gastar más de un año en ir y venir a juzgados, oficina del gobernador, contraloría, etc.

Y Ramiro Ruiz se atrevió a decir que “las diferencias ideológicas no han sido obstáculo para poder avanzar.” ¿En qué han avanzado? Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Dudo de la ideología y agallas de algunos tribunos, Confío en que los morenistas se pongan al fin en favor del pueblo. Que en el segundo período hagan honor al pundonor, coraje y entrega de López Obrador. Que tengan como credo ideológico el no robar, no mentir y no traicionar; que la austeridad republicana la practiquen.

Que informen al pueblo hasta donde ha avanzado la auditoría a la legislatura panista. Que informen al pueblo de los desvíos y opacidad.

Hace unos días aprobaron dos iniciativas: protección al medio ambiente y otra relacionada con la transparencia y rendición de cuentas…

 Y no han iniciado la integración total del Sistema Estatal Anticorrupción en el que falta nombrar el Comité de Participación Ciudadana y el Fiscal Anticorrupción. Y eso ya lo deberían haber concluido desde la legislatura pasada. ¿Durarán los tres años sin integrar el Sistema Anticorrupción? Y en cambio aprobaron una ley sobre transparencia y rendición de cuentas… transparencia y rendición de cuentas ¿de quiénes? ¿Y quién va a juzgar?

También le sacaron la vuelta a la Ley de Movilidad y la mandaron a la inmovilidad de tres meses más.

Ojalá no se les vaya el trienio en puro blof como las comparecencias sobre los desaparecidos de Ayotzinapa cuando en la entidad han desaparecido infinidad de personas, y han desaparecido garantías individuales y el estado de derecho al pueblo común. Es como cuando vemos “mil preocupados” por rescatar un animal –y conste que tienen derecho- y no se preocupan por rescatar la ley para beneficio popular, el rescatar la población sin servicios fundamentales, hombres y mujeres con hambre, enfermos que no tienen para el medicamento.

De esas realidades humanas hablo. Aunque conste: los animales merecen cuidados, pero…

 Alea Jacta Est. 18-12-18. Miembro de ESAC.

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