¿Qué festejamos, pues?

Conversión de territorio a estado

Nuestra entidad en su origen fue una parte “muy alejada de la patria” siendo gobernada con una visión paternalista pensando el gobierno de la república que nos hacía el favor de “velar por nosotros”. Fuimos gobernados bajo la visión centralista sin tomar en cuenta que éramos una sociedad “que pensábamos y que sentíamos; que teníamos anhelos” y que queríamos saber qué pasaba más allá del mar y el horizonte.

La idiosincrasia sudcaliforniana en su “tranquila existencia”, supo de las luchas libertarias de Benito Juárez y sus Leyes de Reforma, del verbo incendiario de Ricardo Flores Magón, de la capacidad guerrillera de Pancho Villa y de la vibrante proclama de Tierra y Libertad, de Emiliano Zapata. La idiosincrasia nativa –tal vez lo único nuestro hasta entonces- escuchó más de cerca las proclamas revolucionarias del General Márquez de León y las del General Félix Ortega.

 Las inquietudes políticas apuntaban a tener derechos para elegir nuestros gobernantes y para decidir los caminos de nuestro destino. Se alzó la voz territorial haciéndose proyecto y convocatoria y en jornada histórica llegar hasta Loreto 70 para exigir gobiernos nativos Y con arraigo.

 La apatía, la pasividad y la “tranquila existencia” de los que estirábamos los ojos y el pensamiento para ver y pensar qué pasaba más allá de nuestras costas, despertó ante los acontecimientos políticos y supimos de un gobernador provisional, de un Congreso Constituyente y de un gobernador nativo electo por nosotros. ¿A estas alturas será cierto que los gobernadores los elegimos nosotros?

Pensamos que cumplimos una tarea histórica al elegir a nuestro gobernador. Volvimos a nuestra casa, guardamos la euforia del momento y nos envolvió nuevamente la apatía, la pasividad y la tranquila existencia, que como segunda piel nos cubría desde la Revolución de Independencia.

 La política hecha Partido Político y el partido hecho gobierno se enseñoró en Baja California Sur y el gobernante nativo inició la tarea de trazar el porvenir, pero a la vez fue emergiendo UNA CLASE POLÍTICA que de las buenas intenciones los cuadros avanzados practicaron estrategias para mantenerse en los puestos públicos, olvidando poco a poco el origen democrático que movió la conciencia social para ser dueños de nuestro destino.

 El movimiento de Loreto 70 nos trajo a Félix Agramont, y durante 40 años, desde nuestros hogares, desde la escuela y la fábrica, desde las colonias y los cerros llenos de casas y sueños de cartón, nos hemos dado cuenta que el rumbo para ser dueños de nuestro destino se desdibujó entre la humedad del surco, entre la espuma de los mares, entre las paredes de la escuela, entre los puños del obrero y entre las batallas de los cerros vencidos por las casas de cartón; vimos que los que se encargarían de trazar nuestro destino, perdieron el rumbo y solamente trazaron los destinos y privilegiados de sus familias y los destinos de los cuadros avanzados de su partido…

El movimiento de 2018 nos trajo a López Obrador y una “pléyade de libertarios” que en toda la nación se está repartiendo el queso. En esta entidad los diputados locales, diputados federales y senadores ya hacen campaña para el 2021. Leonel y compañía, Víctor Castro hace campaña para gobernador y a sus súbditos los alinea para las locales. ¿No es la misma película de hace 45 años?

En 1970 salimos a la calle para ser dueños de nuestro destino pensando en el ejercicio de la política en defensa de la familia y su integridad, pensando en la democracia y la libertad. En cuatro décadas seguimos buscando el rumbo de nuestro destino. ¡Y tal parece que seguiremos extraviados! Desde la conversión de territorio a estado hemos entronizado a grupos políticos que trazan el destino para sus familiares y amigos.

 El pueblo confió en que con Leonel Cota rescataría la democracia y la justicia. El explosivo despertar de la lucha social nos deslumbró y creímos que habíamos derrotado la corrupción y que iniciábamos el ejercicio de la democracia en las decisiones de gobierno. Volvimos a guardar la euforia momentánea y nos retiramos a nuestras casas a esperar el cambio prometido.  

Llegó el PAN con Marcos Covarrubias y ahora con Carlos Mendoza y las condiciones populares siguen siendo casi iguales al pasado priista y perredista. Dominaron casi todo el Estado. Irrumpe el Movimiento de Regeneración Nacional y por la candidatura de Andrés Manuel López arrastra casi toda la votación nacional y en esta entidad se apropian del Congreso y tres alcaldías.

López Obrador a nivel nacional ha decretado beneficios populares, pero ha reducido drásticamente las participaciones federales a las entidades y a dependencias federales. Tercamente se ha entronizado como jefe absoluto confiando únicamente en el ejército. Ha olvidado que Morena pretende ser un partido nacional y no un grupo de “líderes” que frenan el ejercicio de la democracia. Con López Obrador como único jefe que dicta qué hacer, Morena no pasará de ser un grupo de “iluminados” y no un partido. Morena es López Obrador y Andrés Manuel es Morena. Se llenó de corruptos y lo que es peor ¡los defiende!

Para las elecciones de 2021 se puede orquestar una elección de estado como ha ocurrido siempre. Lo mismo puede suceder para 2024 ya que la oposición   ha sido materialmente barrida. Mi correo: raudel_tartareo@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: En 1998-99 el pueblo se lanzó a las urnas asqueado de la corrupción priista. Para el año pasado López Obrador en una campaña de doce años capitalizó la inconformidad nacional y ganó la elección, con la diferencia que él es TODO.

EN LA GESTA DE LORETO 70 luchamos porque aspiramos a gobernarnos y trazar el rumbo de nuestro destino. Confiamos en los gobernantes, regresamos a nuestras casas, guardamos la euforia del momento y nos envolvió nuevamente la apatía, la pasividad y la tranquila existencia. Después del triunfo de Leonel volvimos a confiar en los gobernantes y guardamos –nuevamente- la euforia momentánea pensando en que ahora sí se trazaría el rumbo de nuestro destino.

En la gesta heroica de 2018 desterramos los corruptos confiando en la 4T.

Desde las manifestaciones de inconformidad surgió el decreto que nos transformó en estado (8 octubre 1974)

Ya han pasado 45 años y el pueblo pobre está en las mismas y los ricos y millonarios se codean con la élite política en la que confiamos desde 1974 para que trazara el rumbo del naciente estado.
Casi todo sigue igual: la desigualdad social es alarmante, la corrupción campea por todo el país, la ola violenta de asesinatos, asaltos y robos va en aumento, los servicios públicos fuera de control ahogando a los municipios y estados.

Eso sí, desde 1974 hemos creado una “clase política” que brinca de un trapecio a otro.

¿Qué festejamos este día, pues? Alea Jacta Est- 08-10-19

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