¿Y después de primero de julio, qué?

2015 no es igual a 2018

¿Y el financiamiento público?

En la elección local de 2015 el PAN obtuvo un porcentaje de votación de 44 %. de un padrón de 445 mil 553 electores, es decir, votaron por el PAN 196 mil ciudadanos aproximadamente. El PRI obtuvo 35 % con 156 mil sufragios a su favor. El PRD logró 9 %. Morena el seis por ciento al igual que “otros”.

En esta entidad la elección fue también de gobernador y aun así la votación no llegó al 60 %. La de hoy es intermedia y se supone es la elección del gobernador, con la salvedad de que se elegirá Presidente de la República y eso la hace muy interesante y posiblemente haya mucha más votación.

Si el padrón electoral es de 90 millones de mexicanos –números cerrados- y suponiendo que acuda a las urnas el 70 % de la ciudadanía, es decir, 63 millones, entonces López Obrador puede obtener unos 25 millones de votostal como lo pronostican las encuestas. Con estas predicciones la votación puede llegar al 70 %, porcentaje calculado por la efervescencia que se observa en televisión y por la aceptación del candidato de Morena.

Tres años después, -de 2015 a 2018- el panorama electoral es totalmente distinto. Todo apunta que la ciudadanía acudirá en mayor porcentaje a las urnas para respaldar la candidatura de López Obrador. Y tal como se ha observado el comportamiento social nadie puede asegurar que los votos del Peje serán también para los candidatos a diputado y senador.

Y como lo señalo más arriba, en esta entidad no se elige gobernador y por lo tanto es su elección y echará “toda la carne al asador” para “ratificar su poder y control” y para conservar la hegemonía en la Cámara de Diputados y Ayuntamientos. Ese es su propósito, pero está de por medio el arrastre cuasimesiánico de Andrés Manuel López Obrador. En las entidades pudiese suceder que los votos del Peje no arrastren las candidaturas de senadores, diputados y alcaldías, cuando menos en la mayoría. La elección federal de diputados y senadores posiblemente no le den mayoría a Morena.

En 1999 Leonel arrastró en esta entidad a los demás candidatos y lograron carro completo. Hace tres años Carlos Mendoza arrastró las demás candidaturas. Hoy no será así en ningún escenario. Mi correo:
raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS ELRUBICÓN: Tal como se observa el panorama social y político se antojaría increíble y fuera de toda lógica que López Obrador pierda la elección.

¿Y entonces qué depara a la sociedad desde el primero de julio en delante? Andrés Manuel, por la cantidad increíble de propósitos y ofrecimientos no tendrá tiempo en seis años de realizarlos. ¿Qué hará con la bola de corruptos que se incrustaron en su campaña? ¿Les dará trabajo a todos en puestos de primer orden? ¿Qué hará con los partidos paleros que formaron la coalición? ¿Todos se conformarán con migajas? ¿Y si no logra la mayoría en el Congreso de la Unión? ¿En verdad no perseguirá a los exfuncionarios y empresarios “rapaces y que no tienen llenadera”? ¿Cómo diseñará la política con los demás partidos y la sociedad?
Porque el PRI será un solo cascarón y el PAN saldrá de la elección totalmente fragmentado. El PRD solamente conservará su logo –y quién sabe- ¿Y qué hacer con los paleros? ¿Volverán a sus capillitas y al financiamiento público? ¿Y el crimen organizado? ¿Y los huachicoleros y revueltas en el sur del país?
En su campaña –hasta ahorita- no ha tocado ni con el pétalo de una Margarita, la escandalosa corrupción de los partidos políticos, y si en verdad pretende atacar la corrupción con pasión y con furia, tendrá que decretar la suspensión del financiamiento público a todos los partidos políticos porque al igual que el ejercicio de la corrupción y la impunidad, el ejercicio de los partidos es tan corrupto como lo puede ser algún empresario como los que él ha señalado. La eliminación de la pensión a Fox y otros es “pecata minuta” contra la “pensión de partidos políticos”.

¿Con buenos propósitos y ejemplo terminará con la corrupción si hasta el más molacho masca fierros? El Bronco dijo una gran verdad: “hay que mocharles la mano” que es lo mismo a aplicar la pena de muerte a la corrupción comprobada.

Sus funcionarios van a ser “los de arriba” y tendrá que aplicar la máxima de don Benito Juárez, para que todos vivan en la sana medianía.

Y si logra mayoría en el Congreso, ¿sus iniciativas serán hegemónicas y casi dictatoriales? Porque para nadie es un secreto de que es altamente autoritario y hasta hoy, no acepta que le lleven la contra. ¿Cuál será el papel de sus diputados y senadores? ¿Será suficiente con que no practiquen “el moche” y sean agachones?

¿Qué política interior de Estado se ejercerá si el PRI será un derrumbe? Si el PAN saldrá fragmentado como espejo despeñado, PRD, PT, Partido Encuentro Social,Nueva Alianza y compañía serán simples mirones sin tener capacidad de enfrentar al poder presidencial.

¿Qué gobierno nos espera después de primero de julio? ¿Un gobierno popular, democrático y de reconciliación o un gobierno autoritario? Alea Jacta Est.- 05-06-18.-

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