Más de nueve millones de mexicanos, viven en pobreza extrema.

Salarios de hambre

Más de nueve millones de mexicanos, viven en pobreza extrema, lo que quiere decir que no les alcanza ni para comer adecuadamente, se visten de harapos y viven en medio de la insalubridad, son víctimas de enfermedades diversas, derivadas de su condición económica y sus hijos no tienen un futuro diferente al que ellos han padecido por generaciones. Estos ciudadanos, son la expresión más aberrante de los otros 53.4 millones, que en México viven en la pobreza.

Puesto en números la realidad de estas personas es dramática. El salario mínimo oficial es de 102.68 pesos diarios, 3 080 pesos mensuales. Un kilo de tortilla cuesta en promedio 17 pesos y el kilo de frijol mayocoba, 37 pesos y el de huevo 35 pesos. La suma de estos tres productos da un total de 89 pesos. Ahora pónganse a pensar ustedes amigos lectores, en una familia compuesta por el padre, y la madre que no trabaja por cuidar a sus dos pequeños hijos, ¿cómo puede sobrevivir así.?

Algunos me podrán decir que nadie trabaja por el salario mínimo, y tienen razón. Aquí en Los Cabos, nadie lo hace, pero en el resto del país, sobre todo en el sureste, sí.

El anuncio hecho por el presidente Obrador, de que los salarios mínimos se habrán de incrementar en un 20% a partir del año entrante, arroja por los suelos el argumento de que en el país no podían incrementarse los salarios porque esto desataría una escalada inflacionaria, y llama mucho la atención que la cúpula empresarial, al unísono aplauda la medida tomada por el ejecutivo federal.

Durante muchos años los anteriores gobiernos, tanto del PRI como del PAN, habían mantenido un tope salarial donde los incrementos, a los salarios eran ridículos, siempre por debajo del índice de inflación, entre el 3% y el 4%.

Aumentar 20% los salarios mínimos, puede sonar impactante, nunca en más de 40 años se había dado tal incremento porcentual. Pero puesto en el contexto de la realidad, en pesos y centavos, los salarios pasarán de 102.68 pesos a 123.22 pesos, es decir 20.54 pesos más por día, en la mayoría de los estados.

Bueno, a los pobres ya les alcanzará para otro kilo de tortillas y todavía les sobrará dinero.

Entre otras cosas, en el nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, – T-MEC-. se establece el compromiso de que en nuestro país se incrementen los salarios para desincentivar a las empresas extranjeras a venir a invertir en tierras aztecas atraídas por los bajos sueldos que acá se pagan. Lo que ha hecho nuestro gobierno, es mandar una señal clara, a sus socios comerciales de que está de acuerdo, en principio, con la sugerencia, y en norabuena.

Será interesante ver en los próximos meses cómo impactan los salarios en el resto de los sectores económicos, pues por ejemplo se propone que, en la industria automotriz, el salario mínimo entre los trabajadores de ese sector sea de 16 dólares, la hora. Es decir, 2 432 pesos, por día. Al mes un trabajador tendría un ingreso de  72 960 pesos. Eso, sí que sería equilibrar la balanza entre lo que pagan en sueldos esas empresas y lo que obtienen de ganancias.  Según el INEGI, un obrero mexicano que trabaja en la fabricación de autos gana 9 820 al mes, 327 pesos diarios. Es decir 2.15 dólares la hora.

¿Y qué pasaría, si aquí en nuestra realidad tropical, las otras empresas extranjeras pagaran también sueldos a sus trabajadores, equivalentes a los de su país de origen?

Eso sí que sería comenzar a terminar con los salarios de hambre que atan a millones de mexicanos a una vida por demás miserable.

¿Lo llegaremos a ver?

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