Despiadada lucha por el poder.

La Ley Bonilla

La Ley Bonilla fue y es el comentario que ocupa a políticos y sociedad informada. Bastó que el Congreso de Baja California reformara la ley estatal en el artículo correspondiente y prolongara el mandato de Jaime Bonilla, gobernador recién electo, de Morena, para que en lugar de dos años gobierne cinco cuando la convocatoria señaló que el mandato sería por dos años. Bonilla es un empresario de mucho dinero, y que según la box populi compró a los diputados por 200 mil dólares. También se dice que es un gran corrupto. López Obrador lo nombró súper delegado cuando el ejecutivo había advertido a los delegados, de que el que hiciera campaña lo cesaría de inmediato. Según la óptica de Obrador los súper delegados se abstendrían de hacer política mas que la que les señala el encargo de la Secretaría de Bienestar. Algunas veces lo he escrito: el ejecutivo controla a los secretarios de estado de su gabinete, pero a nivel nacional los gobernadores, su gente, los diputados y los ayuntamientos “hacen su propia ley”. El congreso local y alcaldías de esta entidad han diseñado su política alejada del mandato presidencial.

Cuando se supo de la marranada orquestada en Baja California, todo mundo puso el grito en el cielo iniciando con Andrés Manuel López Obrador que públicamente dijo que no estaba de acuerdo con esa ampliación tramposa de dos a cinco años. Luego cambió su narrativa y “descartó promover acciones legales pues no quiere intervenir en este caso”.

Muchos morenos de responsabilidad como Ricardo Monreal, Martí Batres, Porfirio Muñoz Ledo y Claudia Clouthier declararon que la Ley Bonilla era anticonstitucional. Clouthier llegó a tal “enojo” que señaló que convocaría a ciudadanos para impugnarla.

Bonilla ordenó una “consulta popular” para saber si el pueblo aceptaba los dos o cinco años. Obviamente fue otra marranada ya que se permitió votar sin credencial de elector. Y al igual que las “consultas” ordenadas por el ejecutivo –como la del tren maya- votaron 53 mil de un padrón de dos millones. ¿Esa consulta fue confiable amén de la violación al INE?

Pasaron los días y el ejecutivo ni una palabra dijo sobre la famosa ley. Llegó a decir que respetaba la autonomía de los estados. Con ello se pronunció a favor del cambio constitucional. Partidos políticos y organismos empresariales presentaron impugnaciones ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y hasta este momento no se ha pronunciado a favor o en contra. Por boca de un ministro se dijo que resolvería a fines del mes o hasta el 2020. ¿Por qué tanta tardanza si es público y notorio que la convocatoria a la elección señaló claramente que el mandatario estatal estaría desde el primero de noviembre de 2019 y concluiría el 30 de septiembre de 2021?

Esta “ampliación tramposa” de desconocer el período de dos años ha ocupado la prensa nacional y la rotunda negativa de muchos Morenistas que declararon la ley como anticonstitucional… pero por el guiño de López Obrador ya olvidaron su lucha por la legalidad. No se “levantarán en armas” contra Bonilla.

Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación y árbitro de la política nacional la declaró anticonstitucional y cuando Jaime Bonilla protestó por cinco años, le levantó el brazo y le dijo que la ley Bonilla era correcta; falta la decisión de la SCJN.

La citada ley puede ser un ensayo político para medir la reacción popular; si pasa –que es lo más probable- se estará en la posibilidad de que el Congreso de la Unión y los Congresos locales reformen las constituciones y el ejecutivo pueda gobernar por doce años al igual que los gobernadores.

La película grotesca que escenificó la Ley Bonilla será la prueba de fuego para la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya que si acepta que Jaime Bonilla gobierne por cinco años estaremos ante una decisión que vulnera el estado de derecho y echa por tierra la verdad del presidente que señala diariamente la voluntad republicana de no aceptar el fraude y la corrupción. La Ley Bonilla puede estar a punto de romper la credibilidad de López Obrador. Sería un lastre muy pesado que pondrá en entredicho la verdadera voluntad democrática del nuevo gobierno. Si la SCJN declara válida la elección por cinco años, será una instancia más controlada por el poder absolutista y dictatorial del ejecutivo. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: la lucha por el poder es despiadada: en el Congreso de la Unión tirándose mordidas para el control de la cámara de senadores y la de diputados. Y son mordiscos de los miembros del partido que llevó al poder a Andrés Manuel López Obrador. La presidente de Morena a nivel nacional haciendo mil malabares para no soltar la presidencia. Parece ser que el único que profesa la austeridad republicana, la lucha feroz contra la corrupción y la consigna de “no robar, no mentir y no traicionar” es el ejecutivo nacional… aunque…

En esta entidad la guerra es despiadada: se dividieron en dos fracciones… y todo por el poder. Declaraciones vergonzantes de unos contra otros.

Recientemente el “grupo de corridos” del ayuntamiento paceño fue a la Ciudad de México para presentar denuncia contra el alcalde Rubén Muñoz. Solicitan la expulsión del partido… lucha por el poder despiadada.

N i en la época dorada del PRI por más de 24 años se vieron este tipo de “acciones”. Nunca solicitaron la expulsión de un alcalde… nunca formaron dos fracciones. Nunca se mordieron entre los altos mandos. No hubo necesidad de la lucha por el poder porque siempre había “algo” para los grandes. En los doce años del leonenarzi pasó lo mismo. Pero ahora el poder da mucho dinero.

Los Morenistas antes de tres años traen sus vestimentas desgarradas.

La lucha por el poder es despiadada… Alea Jacta Est. 03-12-19- Miembro de ESAC-

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