La designación del profesor Víctor Castro Cosío como coordinador de delegaciones federales tiene, como casi todo, varias lecturas.

Víctor Castro y la 4t: la cuarta abajo del ombligo

La designación del profesor Víctor Castro Cosío como coordinador de delegaciones federales tiene, como casi todo, varias lecturas. En lo que atañe estrictamente al tema de la administración pública federal, la coordinación de delegaciones no solamente es necesaria, porque si el delegado de Gobernación desde hace tiempo no se hubiera convertido en un pelele del gobernador y no se hubiera limitado al manejo pernicioso de información y hubiera estado al pendiente de las actividades que los delegados debieran cumplir en las entidades federativas, quizá esto no fuera necesario. Pero para todos es sabido que el jefe de los delegados federales en la entidad es en realidad el gobernador del estado, los delegados de casi todas las delegaciones se subordinan a los intereses políticos y económicos del gobernador, con muy pocas excepciones.

Para nadie es un secreto que desde la administración de Marcos Covarrubias y ahora con Doña Márgara, el Gobierno del estado hace caravana con sombrero ajeno, si usted revisa el último informe del gobierno del estado, podrá observar que con total desfachatez señalan como propios acciones, programas e inversión pública que es completamente federal, sin embargo el gobierno del estado lo anuncia en su informe de gobierno como si fueran fruto de su pobre y mediocre administración; desde luego que el partido que en su momento coordine los esfuerzos de la administración pública federal va a querer que esa obra de gobierno, esos programas sean reconocidos en favor del proyecto político al que pertenece, eso es lo más normal y lógico. Cómo van a votar en favor o en contra de un proyecto político los ciudadanos si no reconocen cuál es el trabajo de cada uno de ellos.

En segundo lugar es importante que los ciudadanos tengan a mano a quien poder exigirle respecto del trabajo que realizan los delegados federales en el estado. Para nadie es un secreto que los delegados no rinden cuentas a nadie, menos en un estado donde la inversión federal no es nada significativa con respecto del resto del país. El caso de la SCT es el más claro de todos, una secretaría que realiza obras donde se le da la gana, con una calidad ínfima, donde se destruyen tramos carreteros recién hechos para volver a hacerlos y cada vez peor, donde la seguridad de los ciudadanos les vale poquito menos que madre, dejando los tramos abandonados por meses, e incluso por años mientras la gente tiene que transitar en las desviaciones llenas de polvo y baches, una total negligencia respecto de la calidad y pertinencia de las obras que realiza este bodrio de delegación en el estado, y qué haces, nada, ir a reclamarle al delegado, ni te va a recibir ni te va a escuchar en su carro de lujo blindado. De perdida el Puchas aquí va a estar a la mano para mentarle la madre por la indolencia de sus delegados, si hace o no hace nada, pues ese ya será su problema, al menos tendremos a quien acudir para reclamar la buena marcha de las dependencias federales en la entidad. Sin duda alguna que Castro Cosío tendrá una función eminentemente política al cuidar la imagen del gobierno federal, y está bien, esa es la competencia sana que debe existir en la política, hacer las cosas bien para que la gente apoye a uno u otro proyecto político, que se esfuerce cada administración por rendir buenas cuentas a la población y que ésta decida en su momento si premia o castiga con su voto al partido que corresponda, y no como el cínico de Mendoza que incluso reformó la ley de la administración pública para generar secretarías espejo replicando las federales para poder seguir colgándose del trabajo del gobierno federal, no es en balde que ande como loco, sabiendo que ya no podrá hacer caravana con sombrero ajeno y que no participará del manoteo de los recursos federales a través de sus componendas con los delegados federales,  el cártel Mendoza ya no podrá cobrar piso por la plaza federal porque ésta ya tiene nuevo jefe; incluso, ahora con una desfachatez inaudita y sin ninguna dignidad política copia, así de feo y chafa como se oye, copia la estrategia del gobierno federal y de Morena al designar representantes en los ayuntamientos para competir con la proximidad que tendrá el nuevo esquema de delegaciones federal, una burda y vergonzosa maniobra de los chaqueteros que asesoran en la toma de decisiones políticas al gobernador del estado.

En lo político Víctor Castro tiene un reto mucho más complejo. Para empezar, esta designación sin duda alguna confirma una cosa, que es él el que trae el respaldo y la confianza del nuevo Presidente de la República para que pueda generar una opción política en los próximos comicios electorales en las que habrá de disputarse la gubernatura del estado. Sin embargo, el primer reto que debe sortear favorablemente es la referida al trabajo de las delegaciones federales en BCS, si las designaciones para tales cargos no cumplen con las expectativas ciudadanas en cuanto al desempeño eficiente por parte de las mismas, el primer responsable y por lo tanto, afectado, será Castro Cosío, no podrá deslindarse fácilmente de haber tenido decisión, si no definitiva sí muy importante, en la designación de los cargos federales y por si esto fuera poco, él estará como responsable de vigilar y evaluar el desempeño de los mismos, por lo que no hay manera de que se tumbe la barra si las cosas no salen bien.

Por otro lado, la responsabilidad política de VCC es la de mantener el proyecto de morena unido y fortalecido para enfrentar el próximo proceso electoral; siempre es una ardua tarea para quien por un lado tiene aspiraciones personales y por el otro debe fungir como líder de un grupo político; en tanto genera el trabajo que respalde sus aspiraciones personales, debe de mantener, en la medida de lo posible la unidad de quienes participaron en el proyecto de morena, no solamente al interior del partido, sino además con sus aliados, como lo son los partidos que fueron en alianza con morena en la elección pasada, su calidad como líder moral del movimiento que encabeza López Obrador a nivel nacional tendrá que refrendarse en esa capacidad para ser factor de unidad y fortalecimiento y no de discordia por la proyección electoral que la designación del presidente de la república le confirió. Para empezar el primer error que Víctor Castro ha cometido es el de dejarse apapachar por diversos grupos y actores políticos que olfatean las posibilidades que tiene el profe para la sucesión gubernamental; la prudencia debió indicarle dos cosas al puchas, en primer lugar, que él es el primero que tiene que poner orden y mesura en las aspiraciones políticas de los actores de Morena,  además, si alguien pudiera suponer que es poco ético que VCC se aproveche de manera tan deliberada para acercarse apoyos políticos, lo más seguro es que estos apoyos le resulten más caros de lo que le puedan redituar. Para empezar, muchas de esas figuras y grupos que se han sentado a brindarle su apoyo no son muy bien vistos por la ciudadanía, en segundo lugar, se apresuran los tiempos políticos y desde ya deberá de brindar privilegios y canonjías por ese apoyo, y faltando tanto tiempo, muchos de estos actores le generarán más dolores de cabeza que beneficios; Castro debió dejarse querer sin comprometerse ni tomarse fotos y asistir a eventos eminentemente políticos que solo generan resquemores al interior del propio grupo de Morena y sus aliados. Si las cosas van bien, llegado el momento esos mismos actores se hubieran acercado, pero pues anda dando las nalgas desde antes y eso le podría atraer consecuencias negativas, en lo interno en su liderazgo dentro de morena, y por supuesto, en sus aspiraciones personales, porque si bien es cierto, él no es el dirigente formal, la verdad es que es la figura más emblemática de morena y cuyo reconocimiento se ha ganado a pulso al trabajar congruente e incansablemente desde la propia conformación de morena, liderazgo reconocido y respaldado por el nombramiento hecho por la presidencia de la república.

La mayor parte del trabajo político y administrativo que Castro Cosío debiera estar haciendo ahora mismo es en el escritorio, revisando, planeando, estableciendo prioridades, ejes de trabajo, y no andar a salto de mata aquí y allá sin ton ni son; homologando políticas de entrega recepción de las delegaciones, estableciendo programas de trabajo y fijando directrices; el desorden que priva en el congreso del estado deja ver que no es así, pleitos con los aliados, pifias en las presentación del trabajo legislativo, declaraciones irresponsables, en fin.  Uno de los principales retos que tiene VCC es consolidar un buen equipo de trabajo, cuenta con gente incondicional que no son improvisados, pero la verdad es que son muy pocos para atender todos los flancos del trabajo que se les viene encima, la mayoría tiene experiencia política pero pocos tienen capacidad técnica, preparación académica, la mayoría están cortados por la misma tijera y además son bastante anteriores ya, no son malos, para nada, pero falta gente joven, con perfiles más especializados para enriquecer ese equipo y el trabajo político, gente nueva que pueda traducir ese discurso de la cuarta transformación que si no quieren desgastarse debe de pasar ya de las palabras a los hechos, además, si algún grupo apoyó incondicionalmente el proyecto de López Obrador, fueron los jóvenes, y no se ve que haya un grupo significativo de jóvenes que se esté integrando de manera importante a este proyecto, en lo político y en lo administrativo, lo cual no solamente tiene que ver con corresponder a las simpatías políticas, tiene que ver también con la capacidad de cambio, de adaptación, y sobre todo, de innovación entre una generación y otra, por lo que sería por demás enriquecedor que se ampliara este equipo. Mientras tanto, habrá que esperar a que las aguas agarren su nivel y se pueda ya empezar a hacer una evaluación seria del trabajo de morena y su 4t en la entidad. Mientras lo único que se percibe desde fuera es que traen un reverendo desmadre donde nadie dice esta boca es mía y pone orden, alcaldes y diputados hacen cada quien lo que le da la gana y muchas de las veces actúan de manera contraria a lo que morena propuso en campaña, lo cual lastima el proyecto político en lo general, sea el puchas o cualquier otro que vaya a ser el abanderado en las próximas elecciones. No es la misma ver los toros desde la barrera, para cambiar las cosas, para mejorar, se requiere además de ganas, imaginación, talento y capacidad, cosa que no hasta el momento nos están quedando a deber;  si no enderezan el camino todo esto será una cuarta, pero una cuarta abajo del ombligo.

Salmo responsorial: del plato a la boca se cae la sopa mijito lindo.

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