Es urgente que se realice una auditoría técnica exhaustiva

Agua, ¿desabasto o negocio turbio? / Armando Sánchez Salcido

A últimas fechas, especialmente después de que pasó la jornada electoral, la falta de agua en la gran mayoría de las colonias y fraccionamientos residenciales de Los Cabos, se ha hecho patente, como no ocurría en mucho tiempo, incluso, ni cuando el acueducto se ha visto afectado por los huracanes. Las excusas, perdón, digo, las explicaciones del Organismo operador del agua potable, ya no alcanzan para aplacar la inconformidad y los reclamos generalizados de la población. Cuando no es porque se rompió una tubería es porque la desalinizadora entró en mantenimiento o se descompuso, total que un día sí y otro también, los habitantes se quedan esperando que por sus tuberías, salga algo más que aire, que también lo cobra el OOMSAPAS, pues este hace girar el medidor, como si pasara el agua. En Cabo San Lucas, particularmente, se ha señalado repetidamente a la planta desalinizadora, de ser la culpable de la falta de agua en muchas colonias. La planta de tratamiento de agua marina, construida por la empresa española Obrascón Huarte Laín (OHL), es una de las más modernas y eficientes a nivel mundial, tiene la capacidad de generar 200 litros de agua potable por segundo, lo que representa dar agua a unas 85 mil personas. Originalmente se proyectó para servir a los habitantes de las colonias Los Cangrejos, Mesa Colorada, Tierra y Libertad, Progreso, Caribe Alto Caribe Bajo, y Las Palmas en Cabo San Lucas. Su costo total fue de 30 millones de dólares y entró en funcionamiento en el año 2007. Siendo Gobernador, Narciso Agúndez y presidente municipal, Luis Armando Diaz. Cabe señalar que esta potabilizadora, operada totalmente por una empresa privada, fue la primera en el país que se concesionó para servir a un gobierno municipal.

A decir del gerente del OOMSAPAS, René Núñez, la desalinizadora, sufre continuamente de fallas y requiere efectuar paros programados recurrentes para darle mantenimiento; que es cosa de no creerse del todo. Las desalinizadoras como muchos otros sistemas industriales que requieren de operación continua se diseñan por módulos separados de tal forma que cuando alguno de estos módulos sufre de algún desperfecto los otros continúan su operación normal, lo mismo se aplica para el caso del mantenimiento, esta es la razón que todos estos equipos se construyen en pares, cuando una bomba centrífuga, por ejemplo, se descompone, inmediatamente entra a sustituirla la otra.

Ahora, resulta más que sospechoso, que uno de los lugares de llenado de pipas y que se encuentra en la colonia, Hojazen, de Cabo San Lucas, se abastezca de una tubería que viene directamente de la desalinizadora, si se dice que está no está operando como es posible que para las pipas particulares si haya agua.

Mucho se ha comentado que este lucrativo negocio de las pipas está mayormente en manos de políticos y funcionarios públicos, del pasado y del presente. Sería muy sano saber cuántas concesiones de pipas hay en el municipio y quienes son los propietarios de estas. En entrevista con Armando Figaredo, en días pasados, en el programa de Los Cabos a la carta, René Núñez, dijo que no sabe cuántas pipas hay en el municipio. Lo pueden ustedes creer, amigas, amigos. ¿Es el director del agua potable y desconoce lo que está a la vista de todos? En redes sociales, los cabeños, se quejan amargamente de que la falta de agua en sus hogares responde a que esta se raciona para obligarles a comprarla a los propietarios de las pipas, más que a un desabasto por fallas en la distribución del líquido. Porque de que hay agua en el manto freático, la hay, y mucha.

Por otro lado, se culpa también de la falta de agua en la red municipal a la gran cantidad de fugas que existen por toda la ciudad, fugas producto muchas de ellas de la mala calidad de las reparaciones que realiza el personal de OOMSAPAS; personalmente soy testigo de esto. Los trabajadores municipales se quejan de que no les surten de las refacciones y equipo necesario para realizar las reparaciones pertinentes y acaban usando lo que encuentran a la mano, como alambre recocido, pedazos de cámaras de llanta, piezas usadas y otras, obra del ingenio. Total, que es muy frecuente ver que las fugas permanecen por años en los mismos lugares, eso tiene un nombre, ineficiencia y lo está pagando la población.

En resumen, podemos decir que el Organismo operador del agua potable de Los Cabos, está siendo administrado de una forma totalmente ineficiente y en medio de una gran opacidad que levanta muchas sospechas sobre quiénes son los grandes beneficiarios de   toda esta ineptitud… o mejor dicho ¿complicidad?

Es urgente que se realice una auditoría técnica exhaustiva para determinar las causas reales, de la falta de suministro de agua a la población, así como descubrir quiénes son los propietarios de las concesiones de las pipas y acabar con este turbio negocio de agua.

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