Es innegable el boom que vive la cultura en la zona austral.

Tranza

Es innegable el boom que vive la cultura en la zona austral. En los Cabos se observa un incremento de la actividad de este sector. Lo que vemos es el surgimiento de una generación de nuevos escritores, poetas e impulsores desde el sector privado de promoción de la cultura. Esto se debe al esfuerzo de muchos. Y por desgracia tengo que decirlo que esto se limita por las instancias oficiales que o no entienden o no se han dado cuenta de este empuje que se da. Pero no solo eso sino que afectan con corruptelas y complicidades este sector. Hoy solo les comento un detallito. En San José del Cabo toda la ciudadanía expresa a soto voce su coraje por la no terminación del teatro de la ciudad donde andan volando 50 millones de pesos. Esta obra tan anhelada desde hace buen tiempo está ahí abandonada. La empresa responsable ya la reportó al cien por ciento terminada lista para que abra las puertas y se presente un gran espectáculo. El anterior gobierno ya informó que es un caso cerrado. Y pagado. El constructor presume que hizo una obra de lujo. Pero este local lo desmiente en su estado. Medio techo. Un piso deplorables. No hay mobiliario. Es una vil tranza. Lo malo de todo esto es que  los responsables: es decir el ex alcalde Arturo de la Rosa y quien fuera su secretario general Luis Alberto González Rivera, ya están fuera del mando y no serán llamados para que rindan cuentas sobre esta pequeña obra pero tan necesaria para el desarrollo cultural que se está dando en Los Cabos. Una obra en la que también debe de intervenir ahora la actual alcaldesa Armida Castro que aunque da muestras de que no llamará a cuentas a la anterior administración con los que ya tiene acuerdos políticos para la sucesión gubernamental, lo menos que debe hacer es aplicar otros cincuenta millones para que el Teatro sea al fin terminado y se alcance así un sueño de muchos cabeños. Estaremos al pendiente de este asunto que nos han compartido nuestros amigos cabeños a los que les damos las gracias por compartir sus inquietudes que consideramos justas.

Visita

Necesidad de orinar, fue el primer motivo para despertar. El segundo, el fuerte ruido del camión-pesero de mi vecino que salía a trabajar y el tercero los ladridos intensos de mi perra, inquieta por salir a la calle. Con esto, no me quedó otra que ponerme de pie.
A tientas- no prendí la luz- llegué al baño. Y retorno a la cama. Veo mi celular, son las cuatro de la mañana.
Intento dormir. No puedo. De pronto me llegan en galope todos mis problemas, todos de dinero. Pagar ya la letra de mi coche. Un empeño en Monte de piedad se vence. Y la mayoría de mis tarjetas reclaman liquidación. La cabeza me estalla. Doy vueltas y vueltas a la cama. El sueño, no llega.
De pronto como una luz, me llega el recuerdo de mi madre. Evocó mi niñez, cuando le pedía dinero para gastar. Y cuando joven, lo mismo. Ahí estaba la mano extendida. Y cuando me gradué de ingeniero, me regalo mi primer carro del año. Nunca me siento solo porque la tengo a ella.
Y hoy en la soledad de mi cuarto concluyó que ir a visitarla es buena opción.
Me baño. Me visto con mis mejores galas. Me visto con mi guayabera azul, que a ella le gusta tanto.
El frío de las seis de la mañana me pega en la cara. “Es el saludo del invierno. “Un café es necesario” pienso y actúo. Cuando menos acuerdo estoy en esa vieja cafetería de Mi Pueblo. De una vieja talega escurre el líquido negro, bálsamo de vida.  Y el aroma mostrenco, subyuga. Electriza.
Me preparo mi café. Y pido otro para llevarle a mi madre. Dos cucharadas de azúcar moreno. Y la leche Carnation, debe ser rebosante.
Con mis dos vasos de café continúo mi viaje. El viento se siente.
Un tramo por el malecón me muestra un mar rebelde, cenizo. Amenazante y que emite ruidos raros, las palmeras se agitan.
Doy un sorbo a mi plasma negra. Al líquido que revive. Y de vez en cuanto tocó el café de mi madre y expresó a mis adentros. “Le gustará este detalle”.
Por el deseo de llegar pronto, la distancia se achica. Llego a su casa. La puerta está abierta entro. Y la espero en esa salita blanca llena de flores. Ahí está su foto y su sonrisa me agrada.
Llega y como siempre me ve con esos ojos que cobijan, que arropan. Le extiendo su café. Y en reciprocidad me ofrenda una  mirada de madre al hijo que la visita. Y se desgaja un
diálogo intenso. De confidencias recíprocas, intercambio de deseos. Y al final, las palabras de despedida: adiós madre.
Y el regreso a casa tiene otro sentido. Hay Un remanso de paz y una explosión de optimismo.
Y en esa tumba blanca una madre sigue esperando la visita de sus hijos como yo Marcos Ferrer.Dos de noviembre.

Vidas Paralelas

Arrancó el viernes próximo pasado el evento trascendente en el ámbito de la cultura que es el XII Encuentro de Escritores. E inició  con éxito desde el principio hasta el final, que fue ayer domingo. Confluyeron diferentes expresiones de todo el estado. Y llevo el nombre del escritor Raúl Antonio Cota. Presente el presidente de escritores Valentín Castro Domingo Valentín Castro Burgoin. Fue el organizador principal. La mesa número 21. Fue la mesa del clímax. Es el preámbulo del cierre. Es decir el final de este encuentro de escritores de BCS. Y lo es porque trata de la gran obra del homenajeado. El grande Raúl Antonio Cota. Hablaron  puros figurones Nora Soto, Raúl Cota, Marcos de Jesús Roldan, Luis Domínguez Bareño y Raúl. Es la mesa de la historia. En este encuentro mostré a mi otro hijo. Mi primer viaje hacia la literatura. El libro Zarzo de cuentos al rojo vivo. Y leí el cuento “Don Gato”. Y las voces callaron. Volvemos a la realidad. Fin del encuentro de escritores. La expresión libre, vive. No morirá jamás. Gracias por todas las atenciones que tuvieron para mí. Gracias jóvenes del ISC. Gracias Valentín Castro presidente de los escritores. Gracias. Dios nos dirá lo que sigue…  Y con esto me despido. No olviden: hagan el bien. Y sean felices.

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