El sabor de la cerveza ¿ Qué pasó?

Sabor

El sabor de la cerveza ¿ Qué pasó?
No pasa desapercibido el cambio aplicado en el gobernador de la entidad. De dos años hacia acá. Después de qué pasó la tormenta negra de la violencia y de la otra, la política que le quitó alcaldías y el Congreso local, vemos un gobernador distinto al que llegó hace cuatro años atrás. Un cambio para bien. Y aceptando sin conceder que lo planeó, ahí están los resultados . Hoy vemos un gobierno bien embonado y dando resultados. Yo lo veo. Y aclaro. El decirlo, no es la lisonja tras un beneficio, ni soy amigo que adule. Es una visión que comparto con mis lectores que lo externan. De esto hago un resumen. En lo primario, la familia: acercó a Gaby a la tarea de gobernar. Cohesión en equipo de colaboradores. Más cercanía con familiares. Amarró nuevas relaciones. E intensificó los recorridos por el estado. En estilo, cambió la elegante Suburban, su equipo de seguridad casi invisible. Va al pueblo. Hace la ola en el basket bol. Y chifla como todos en el fut y beis. Se le ve más en los tacos de Cándido. Y por el malecón. En gobierno se enfocó a obras de sentido social. Y para todo el estado. Su administración construye para la gente. En lo político amacizó una privilegiada posición en calificación al mandato. Entre los primeros cinco gobernadores mejor evaluados. Cuidadoso en la relación presidencial. Y tiene diálogo y acuerdos constantes con Víctor Castro Cosío, súper delegado.
Trabaja con los alcaldes sin distingos.
A nivel nacional u en su partido PAN es voz que se escucha. Y mandatario que se reconoce entre los mejores.
Con los poderes legislativo. Y judicial hay armonía. Y a ras de suelo los empresarios locales le creen. Y los grupos políticos de las regiones, lo valoran.
En lo económico ahí la lleva. Las restricciones presupuestales no hacen mella. Tiene en ese renglón a uno de sus colaboradores que le responden. Isidro Jordán Moyrón. Economía, que se extiende a otros pilares: política interior con Alvaro de la Peña. Y obras: Genaro Ruiz.
Y aunque se pensara que en esta tríada están los ojos sucesorios, con ese bagaje de positivos Carlos puede hacer una de sus mejores jugadas. Pero será otra historia.
Por esto. El saborear una cerveza frente a una afición conmocionada por la victoria futbolera, es encontrar el placer oculto del sabor.

Broncas

Bromm, bromm, juaaaauu. Bromm. No es un lamento de un alma perdida. No, Es nada más ni nada menos que la crecida del Arroyo Las Bramonas, que nos dio a varias generaciones de sudcalifornianos gratos recuerdos. Esos tiempos, ya no volverán ¿Por qué? porque este arroyo que nos congregaba en sus márgenes entre Constitución e Insurgentes, sobre la Transpeninsular en las lluvias de julio, agosto, septiembre y un cachito de octubre, ya tiene un feo puente, vergüenza de la ingeniería mexicana, que permite, que no se interrumpa el paso, como hace cuarenta o más años. ¡Pero qué tiempos, era una romería ¡Cientos de personas de ambos lados, hacíamos fiesta. Eran nuestras fiestas, esperando que bajara la corriente para poder pasar. Y el espectáculo, ver a los tercos que se aventaban con sus carros y ahí quedaban. Y saltaban los vivos que daban un servicio de rescate emergente; 200 y le sacamos el carro señor. Y a pagar. El Arroyo de Las Bramonas, baja desde esa imponente sierra que brota desde la Giganta pegada al Golfo y se viene serpenteando formando riachuelos que poco a poco se van uniendo a este arroyo. Desde arriba en un viaje en avión, es un placer observar estos hilos de plata, que se reflejan y que van serpenteando y peleando por llegar a su destino. Nuestro estado es bello, señores. Y si somos más aventados, es una experiencia inolvidable ir por ese arroyo, tras las ollas de agua, cual si fueran elegantes albercas que se van formando en los recovecos. ¡Ufa!, que hermoso. Y así era ese momento ahí en Las Bramonas. Noches de ensueño, de romances y fantasías, gritos, chistes. Al costado está el rancho de temporal del gran Javier Benítez Casasola, uno de esos periodistas grandes que ha tenido el estado. Dejaba su cámara, su vieja máquina de escribir y se colocaba su sombrero de charro y a montar su cuaco. Todavía cuando paso por ese lugar creo verlo en lo suyo. Y volviendo al arroyo; ¿Música? Claro que sí… Los Yonics, Los Freddys, Tropa Loca, Los Solitarios. Se escuchaba. Y también en vivo y a Todo color. Con la llegada de los ochenta y el puente, los mariachis callaron. Y vino el silencio. Hoy que estoy viejo, me acuerdo de esos días. Y les juro por esta que se me enajenan los sentimientos y alertan los sentidos. Y me brota la idea de que Las Bramonas, son una serie de lágrimas de esa cuenca del Futuro, que un día nos beberemos.

Vidas Paralelas

Gancho al hígado. En mis décadas de periodismo he visto muchas cosas. Unas buenas. Otras no tantas. He sufrido represiones. Y merecido reconocimientos que producen alegría. Pero ayer se superaron todas las expectativas: vi a un joven darle un puñetazo a un reportero. Juan Manuel Jiménez lo tumba. Y obvio se interrumpe su jornada periodística. Escuché el golpe. Y lo sentí en el hígado. Apoyo de siempre las luchas feministas. Pero condeno la barbarie. Ese golpe no debe quedar impune…En el marco de un convenio que mantienen vigente, la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y el Colegio de Licenciados en Ciencias de la Comunicación (CLCC) fortalecerán las acciones conjuntas que llevan a cabo de formación, capacitación y actualización para alumnos y egresados de Comunicación.
Así lo acordaron en un encuentro reciente el Rector de la Máxima Casa de Estudios de Sudcalifornia, Dr. Dante Salgado González, y la presidenta del Colegio. Según lo expresado por ambos, la idea es ampliar la colaboración que actualmente existe, a través de una oferta de educación continua que incluya diplomados, seminarios, cursos y talleres.
De acuerdo con el Rector de la UABCS, es muy importante la interconexión que se tiene con el CLCC, pues aglutina a personas que actualmente ejercen su profesión, que es el destino de todo egresado. Lo anterior, acotó, permite a la universidad tener un panorama amplio de las necesidades que actualmente demanda el mercado y la situación en la que están los Licenciados en Comunicación; pero también hacer mediciones sobre el trabajo que hace la universidad en términos de formación y con ello evaluar su modelo educativo…Y con esto nos despedimos no olviden: hagan el bien. Y sean felices.

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