Eran los inicios del 82. Miguel de la Madrid visitaba como candidato presidencial BCS.

Risa

Eran los inicios del 82. Miguel de la Madrid visitaba como candidato presidencial BCS.
En el tramo del norte y cruzando en avión la cordillera de Santa Rosalía a la Costa Pacífico Norte, los ojos de don Miguel se posaron en el oasis que es San Ignacio. Le llamó la atención. Y cae en cascada toda la información sobre el pueblito. Hasta la fama de holganza de la que se han hecho chistes al por mayor.
Cuéntenme uno. Pidió el futuro presidente. Y empieza así. Era un amigo que iba cruzando el pueblo. Y voltea hacia una palmera donde están dos viejecitos barbones colgados de la punta. Y el forastero dice. Como se miente. Esos pobres hombres ahí laborando. Qué bárbaro.
Y llega a la gasolinera. Y expresa su coraje al despachador. Y este se ríe. Se carcajea. Y le explica. No amigo. Lo que pasa que esos tipos se subieron a la palmera de jóvenes. Y les da flojera bajarse.
La Madrid suelta la risa. Por poco azota. Tuvo que entrar al quite Emilio Gamboa su secretario particular.
Ese día un candidato río de a deveras. No de pose.

Volar

Parece locura. Pero no lo es. El oficio de volar en patinetas, nace del tesón, de la magia y de la fuerza. La perseverancia hecha credo, en unos. Y religión en los más. Los voladores del tiempo, son un segmento de seres raros. Y son los mismos que esta noche recibieron la visita del gobernador Carlos Mendoza Davis para entregarles un espacio remodelado para que ejerzan su pasión. Y libertad.
Es el legendario Parque Cuauhtémoc. Un pedacito paceño, símbolo de soberanía. Un enclave paralelo al coqueto malecón, donde todo puede pasar, hasta ver el enamoramiento de esa triada: agua, tierra y los crepúsculos maravillosos de un cielo limpio. Y nuestro.
Un parque donde después de los discursos y de las nostalgias. Dijo CMD. “En mi niñez, venía al parque. Eran otros patines. Otros tiempos”. Se dio una exhibición de esas destrezas y magias.
Al verlos en acción la pregunta ¿serán de plástico ? Patinan con un fondo musical de canto nuevo. El lenguaje del rock, ad hoc, con la noche. Y el ambiente propicio decenas de jóvenes y adolescentes jubilosos hicieron lo que saben: volar.
Familias expectantes. Autoridades de todos los niveles. Un parque lleno. Una convivencia inusual. Es la cercanía de la juventud. Y el mandato que llegó a este sector que importa en una sociedad que pide para ellos mejores cosas.
Inicio de semana con entrega de obras. Tres de tres: Rehabilitación y embellecimiento del Parque Cuauhtémoc. La Casa del Artesano Sudcaliforniano, se construyó el Centro de Atención al Turista (CATTAC), así como un área para patinadores (Skate Park).
El arribo del ejecutivo fue a las siete y media. Junto a él, Gaby, su esposa e hijos. La recepción afectuosa de su colaborador de confianza Edgar Avila Aguilar, subsecretario de Obras Públicas. Le esperan sus colaboradores más cercanos, destacan Alvaro de La Peña, Genaro Ruiz, Héctor Jiménez. Luis Andrés Córdova Urrutia otros más.
Presentes periodistas y empresarios locales. Artesanos y representantes del sector turístico.
Estas obras se traducen en una inversión de 10.4 millones de pesos. Entre los trabajos realizados, se instaló una fuente de piso, se amplió el mobiliario urbano y la iluminación, se construyeron dos módulos de baños sanitarios y se hizo un teatro al aire libre para que pueda utilizarse para eventos culturales y artísticos.
En un pequeño teatro al aire libre y flanqueado por un lado a su esposa y a sus hijos y por otro lado a sus hombres del futuro Genaro Ruiz y Alvaro de La Peña. Mendoza en pocas palabras justifica estas tres obras. Dijo:
“Al estar en nuestro malecón costero, no había mejor lugar que el Parque Cuauhtémoc para ubicar este conjunto de obras, a través de las cuales, buscamos más espacios que dignifiquen a las familias y que abonen al desarrollo económico y social de todo Baja California Sur”
Llamado esta noche el malecón más bello del mundo, frente a si, tiene a este parque que otra vez tiene vida. Un espacio para todos, donde los mandatarios son los pies, cuerpo y manos de la sangre nueva de esta antigua California.
Todo acaba y casi a las diez, los visitantes se alejan. Pero en las pistas nuevas, siguen volando esos cuerpos. Tras, tac. Tras.

Vidas Paralelas

La llegada del compañero Humberto Zamora Ruiz a la dirección del matutino diario Peninsular es un honor. Y es una excelente decisión de mi amigo Salvador Estrada. Hablar de Humberto es reconocer a uno de los periodistas más destacados de la entidad. Se avala con su profesionalismo y capacidad. Una palabra de agradecimiento al anterior directivo Manuel Valencia Márquez. Animo y suerte para los dos. Y para El Peninsular…Y con esto nos despedimos no olviden hagan el bien y sean felices.

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