Un tema pendiente que cala en el ánimo ciudadano es la atención a las víctimas de la delincuencia

Pendiente

Un tema pendiente que cala en el ánimo ciudadano es la atención a las víctimas de la delincuencia. Pese a la cuantiosa inversión que se aplicó en la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal en la entidad, este no tiene satisfecho a la ciudadanía y en especial en los miles y miles involucrados en este nuevo modo de procurar e impartir justicia. Falta mucho para que se le puedan ver las bondades. Las víctimas esperan. Les cuento que yo como víctima de robo y al acudir a estas instancias no recibí nada. Después de año y meses que me acerqué a la autoridad solo he recibido un documento que me indica que no se aclaró nada. En mi denuncia por robo en El Centenario sigo esperando que un agente de la Procuraduría vaya a ver las huellas del maleante. Hasta este momento sigo a la espera. No pierdo la fe de que antes que me muera se me tome en cuenta como víctima. Y así como yo hay miles de ciudadanos que no podemos aplaudir al NSJP. Pero no obsta para que las instituciones sigan buscando mejores herramientas para mejorar este sistema. Urge que ya no sea solo el papelito que recibe uno del usted disculpe no pudimos hacer nada. Ya es jota de que se den resultados alentadores para los afectados y que la impunidad no siga campeando a sus anchas en este estado.

Pizca

Eran los tiempos ricos de BCS. Nos dedicábamos a vivir bien. Y administrar la abundancia. El comercio libre. Zona libre. Una tienda dutty free gigantesca. Había Muchas cosas. Las líneas aéreas con incesantes vuelos de La Paz al mundo. Y del mundo a La Paz. Los aviones de Mexicana y Aeroméxico eran DC 10. Naves gigantes. Y en una de esas viajé de México a La Paz. Diez de la mañana del dos de septiembre de 1983. Era mi cumpleaños. Por eso me acuerdo con mucha precisión Abordaje: me tocó en la segunda fila asiento 9B. Después del pasillo. Todos a bordo. De pronto todos los cuchicheos callaron. Me asustó. Y pienso mal: algo pasó. No no era nada malo. Todo lo contrario. Había subido una guapa mujer al avión. Hermosa por todos lados. Todos los ojos. Todos los deseos encima de su cuerpo. Después de darle una revisada a su ticket empieza a caminar. Ras, ras. Ras, es el roce de sus medias blancas. Se acerca a mi fila. Y pregunta ¿el 8a es este? Si le respondo. No dice nada más. Abre el compartimento superior y deposita una pequeña maleta. Se sienta. Y muestra unas hermosas piernas. Me sonríe al atraparme en el fisgoneo natural. Hola. Soy María. ¿Y tú?. Le balbuceo mi nombre. Y otra vez se ríe. Alzó los ojos al cielo. Y doy gracias por tan hermosa compañía. Después todo normal. Los protocolos. El despegue. El avionzote se eleva. Se nivela a los 33 mil pies. Y el silencio impera. Mi guapa acompañante inicia la charla. Voy a La Paz. Soy señorita México. Y tengo actividades. Qué bueno. Le respondo. Nada más. No me salen temas. No se me ocurre nada. Sólo de vez en cuando le doy una escaneada visual. Perfecta. Simplemente perfecta. Digo para mis adentros.

El viaje avanza. Y se sirven los alimentos. Pido pollo. Verduras. Una copa de vino. Y un cupcake de zarzamora de postre. La guapa dama pidió filete de res con puré de papas. La observo. Solo se come un trocito de espárrago yo por el contrario engulló todo.

Recogen el servicio. Y cuanto se llevan los restos me dice: no puedo comer nada. Si lo hago engordo. Tengo tendencias a la obesidad. Me confía eso. Y en respuesta le digo. Sufres porque quieres. Toma el licuado verde. Y santo remedio ¿licuado verde? Si. Una penquita de nopal. El jugo de una toronja. Un troncho de apio. Y una rebanada de piña. Y al final le añades un trocito de pulpa de tamarindo. Me pide pluma. Y tarjeta. Y apunta y con esa receta se rompe el hielo. La entrevisté para la radio XENT. Ahí laboraba. Me acuerdo que me dijo: no podemos tener novios. Y eso no me gusta.

Llegamos a La Paz. Y al despedirse me regala un abrazo. Y después de darme un beso en el cachete. Me pregunta ¿Y el trocito de tamarindo para qué es?

Vidas Paralelas 

En el asunto de Agua Amarga, donde los inspectores de pesca les dañaron las artes de pesca a los pescadores que se preparaban para captura de tiburón, la veda se levantaba en el primer minuto del día siguiente y en la noche cortaron la bollas de sus artes y se generó en verdadero problema, los pescadores perdieron dicha artes y ahora no tienen con que realizar la captura. Este asunto va para largo y tiene que resolverse…Y con esto nos despedimos. No olviden; hagan el bien. Y sean felices.

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