Oculto

La ley es la ley

La ley es la ley. Una frase que todos los servidores públicos y los ciudadanos  debemos de entender. Y con ese marco se cierne una buena noticia para los suplentes de todos los diputados locales. Y también podemos conocer muy pronto caras nuevas en los tres niveles de gobierno. La causa de esto es que se cocina en este estado una denuncia contra los diputados locales elaborada por un reconocido despacho de abogados. El meollo del asunto es que se querellará contra la no aplicación de la famosa ley tres de tres. Este ordenamiento legal aplicable desde el 18 de julio, obliga a todos los servidores públicos a presentar su declaración. De bienes, de conflicto de intereses y fiscal. Es fama pública que esta ley es pasada por las partes íntimas de los legisladores que les vale un comino este asunto. Inclusive han expresado de manera pública desde un principio su rechazo. Esto es en el poder legislativo. Pero otros ámbitos también deben de presentarlas. Unos ya lo hicieron otros no. Y sobres ellos debe de caer con toda fuerza de la ley. La querella que conocimos contra los diputados es por enriquecimiento oculto. Y este es la innovación de la ley. Antes era por enriquecimiento inexplicable. Y ahora es así. Y ahora debe de castigarse. Y este esfuerzo ciudadano que se emprenderá para someter al imperio de la ley a los diputados que han hecho de la aplicación de la ley, de la transparencia y del sentido común una chacota, no debe detenerse. Nadie por encima de la ley. Menos los que tienen la obligación explícita en su desempeño de respetarla.

Tamarindo

Eran los tiempos ricos de BCS. Nos dedicábamos a vivir bien. Y administrar la abundancia. El comercio libre. Zona libre. Una tienda duty free gigantesca. Había muchas cosas. Las líneas aéreas con incesantes vuelos de La Paz al mundo. Y del mundo a La Paz. Los aviones de Mexicana y Aeroméxico eran DC 10. Naves gigantes. Y en una de esas viajé de México a La Paz. Diez de la mañana del dos de septiembre de 1983. Era mi cumpleaños. Por eso me acuerdo con mucha precisión. Abordaje: me tocó en la segunda fila asiento 9B. Después del pasillo. Todos a bordo. De pronto todos los cuchicheos callaron. Me asustó. Y pienso mal: algo pasó. No, no era nada malo. Todo lo contrario. Había subido una guapa mujer al avión. Hermosa por todos lados. Todos los ojos. Todos los deseos encima de su cuerpo. Después de darle una revisada a su ticket empieza a caminar. Ras, ras. Ras, es el roce de sus medias blancas. Se acerca a mi fila. Y pregunta ¿El 8a. Es éste? Si le respondo. No dice nada más. Abre el compartimento superior y deposita una pequeña maleta. Se sienta. Y muestra unas hermosas piernas. Me sonríe al atraparme en el fisgoneo natural. Hola. Soy María. Y tú?. Le balbuceo mi nombre. Y otra vez se ríe. Alzó los ojos al cielo. Y doy gracias por tan hermosa compañía. Después todo normal. Los protocolos. El despegue. El avionzote se eleva. Se nivela a los 33 mil pies. Y el silencio impera. Mi guapa acompañante inicia la charla. Voy a La Paz. Soy señorita México. Y tengo actividades. Qué bueno. Le respondo. Nada más. No me salen temas. No se me ocurre nada. Sólo de vez en cuando le doy una escaneada visual. Perfecta. Simplemente perfecta. Digo para mis adentros.

El viaje avanza. Y se sirven los alimentos. Pido pollo. Verduras. Una copa de vino. Y un cuppycake de zarzamora de postre. La guapa dama pidió filete de res con puré de papas. La observo. Solo se come un trocito de espárrago yo por el contrario engullo todo.

Recogen el servicio. Y cuanto se llevan los restos me dice: no puedo comer nada. Si lo hago engordo. Tengo tendencias a la obesidad. Me confía eso. Y en respuesta le digo. Sufres porque quieres. Toma el licuado verde. Y santo remedio ¿Licuado verde? Si. Una penquita de nopal. El jugo de una toronja. Un troncho de apio. Y una rebanada de piña. Y al final le añades un trocito de pulpa de tamarindo. Me pide pluma y tarjeta. Y apunta y con esa receta se rompe el hielo. La entrevisté para la radio XENT. Ahí laboraba. Me acuerdo que me dijo: no podemos tener novios. Y eso no me gusta.

Llegamos a La Paz. Y al despedirse me regala un abrazo. Y después de darme un beso en el cachete. Me pregunta ¿Y el trocito de tamarindo para qué es?

Es la magia.

Vidas Paralelas

El gobernador Carlos Mendoza dio a conocer que tras firmar los tres Poderes del Estado el convenio de adhesión, Baja California Sur se suma al pacto nacional para la consolidación del sistema de justicia penal…

Otro caso de justicia por propia mano en Insurgentes. Ahora mutilaron las manos del malandro. Dios mío, ayúdanos…Y con esto nos despedimos deseando lo mejor. No olviden: hagan el bien. Y sean felices.


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