Atmósfera de paz.

Oasis

Atmósfera de paz. Y un crepúsculo para ser plasmado en los lienzos de Aníbal Ángulo, Chávez, Merino o Arellano, fueron testigos fieles de la entrega de una obra de gobierno para un destinatario especial: familias.
Jueves muy propio de un verano caliente. Caída de la noche en Palmira, el lugar de leyendas. Escondite de tesoros, puerta de La Paz. Y sede eterna de palmeras gigantes, que atestiguan el paso del tiempo.
Si. Aquí. En este punto Carlos Mendoza Davis, el gobernador que cumple. Y el mandatario que responde retos, acompañado de Gaby su esposa. Y del alcalde paceño Rubén Muñoz y Rosita, su compañera de vida, entregó a la ciudadanía del Parque para BMX (Deporte de acrobacias con bicicletas) y el Camellón Central, espacios públicos recuperados que requirieron una inversión de 14.7 millones de pesos, para su rescate y acondicionamiento, en donde destaca la iluminación, mejoramiento y la construcción de tres rampas; que serán utilizadas por jóvenes que practican este deporte.
Acompañado por su gabinete principal: Alvaro de La Peña Angulo, Genaro Ruiz, Edgar Ávila, José Soto López y otros más, el gobernador vestía de jeans y tenis claros.
Después del corte del listón se inicia un largo recorrido por la ciclopista hacia el parque. A un costado circulan vehículos con familias que saludan, que gritan.
Carlos, camina tomado de la mano de Gaby. Y muestra alegría. Voltea hacia todos lados, feliz, contento, satisfecho. Y de vez en cuanto aprieta la mano de su esposa. Y sonríe
Cerca, muy cerca va la medallista Gaby Agúndez. Una mujercita que ha dado el honor a esta media península y que es promesa para el futuro.
Es una tarde de familias. Un oasis en las agobiantes cotidianidades. Un anochecer de relax.
Llegando al parque se le muestran rutinas en los aparatos. Y se habla del valor de esta obra para las familias. Y bajo una moderna carpa se lleva a cabo la ceremonia oficial.
Después de escuchar al alcalde Rubén Muñoz. A Genaro Ruiz y la voz de los beneficiados con esta obra Antonio Hernández, el ejecutivo hace un repaso de obras de su gobierno: estadios, arena. Y de patinaje. Se sumerge en la nostalgia recordando sus adolescencias y juventudes. Y después abre la voz al gobernante y afirmó “Sin duda la planeación de las acciones de gobierno debe responder a las necesidades elementales de la sociedad: salud, educación, seguridad, empleo; pero estoy convencido que también se debe trabajar en el sentido de crear los espacios y las oportunidades de acercarnos, de estrechar los vínculos y por qué no decirlo, dignificar actividades de esparcimiento.

Impulso

Y añade “este tipo de acciones le dan también un impulso considerable al turismo, quien resaltó que, esta industria es el principal motor económico y el lograr espacios más incluyentes en donde haya exhibiciones deportivas, es un atractivo más para los visitantes.”
Entre el público vimos familias paceñas pendientes de esta entrega. Y expresando muestras de agradecimiento. Presente el diputado Ernesto Ruffo Appel. Y representantes de todos los sectores sociales.
Y del protocolo se pasó al espectáculo BMX. Cuerpos estilizados de jóvenes que vuelan en la pista. Una emoción sin parangón.
Esta fue una tarde en Palmira. Una sencilla obra- no de relumbrón- pero que en esencia lleva el afán de integrar familias. Una tarea no fácil. Pero sí posible.
Después. Al final. Cuando ya todo termina, el retorno a casa, tiene una muestra silenciosa de algo muy claro de explicar: satisfacción. Y de ambos lados.

Vidas Paralelas

Mauricio se levantó muy triste. Otro maldito día, dijo. Y empezó arreglarse para el trabajo de boletero en la terminal de autobuses. A las nueve en punto ya va en su carcanchita y al cruzar la 16 de Septiembre y Esquerro se lo encuentra; «Don Samuel, que milagro. Supe que estuvo enfermo» ¿Cómo sigue? El viejecito que había sido su amigo desde su niñez cruzándolo en ocasión es a la primaria primero y después vendiéndole ricos vasos de elote, le contesta: Ya me alivié. Y tenía muchas ganas de verte. Bájate y deja darte un abrazo, condenado chamaco. El corazón de Mauricio empezó a palpitar más fuerte. Y se emocionó todavía más cuando el anciano le hizo la señal de la cruz. Dios te bendiga y el adiós.
Ese encuentro con su viejo amigo le cambió el día. Alegre, contento, optimista Y hasta juguetón.
A la mañana siguiente al abrir la taquilla lo primero que ve es a Juan, el hijo de Don Samuel.
¿Y tu papá? ¿No sabes ? Este le responde. No, no sé, ¿qué pasó?
Hace medio año que murió.
Y por cierto Mauricio antes de morir preguntó por ti.
Un viento con olor a muerte se filtró por las coladeras del malecón. Y el cuerpo de Mauricio se cimbró otra vez. Y ese frío murmuraba con tétrico acento; dios te bendiga… Y con esto nos despedimos no olviden hagan el bien y sean felices.

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