Cuando tocaba el tema de la política, mi madre María Manuela Jiménez siempre decía

Fugaz

 Cuando tocaba el tema de la política, mi madre María Manuela Jiménez siempre decía: Es el trabajo más cruel que hace la gente. No hay amistades. Hay solo intereses. Y muchas cosas más decía. Tenía razón en un alto porcentaje. Yo creo que más que eso de la política tiene la magia. Eso le permite levantar escenarios donde no los hay. El ejemplo más vivo lo tenemos en la apabullante victoria de Morena el pasado domingo. Después de las seis de la tarde ya con los conteos rápidos divulgados nos enteramos de la desaparición de la mayoría de los partidos debido a esta ola de votos que esa misma noche enterró proyectos políticos locales. Las trayectorias de Francisco Pelayo Covarrubias, Venustiano Pérez, Arturo de la Rosa, Juan Alberto Valdivia, María de la Peña y muchos más se rezagaron como si una centella se la hubiera llevado. De estos nombres y de otros más que andaban en la palestra política con mucha dificultad podrán levantarse a corto plazo. La política como vemos no sabe de estos asuntos y cuando quiere nos da este tipo de sorpresas que tardamos en asimilar. Y cuando pasa la ráfaga nos muestra otros nombres, otros proyectos que al ser beneficiados con los votos se encumbran y se colocan en posiciones en las que pueden acceder a otros niveles de poder más importantes. Esta magia tiene sus apariciones cíclicas. No olvidamos el movimiento del 99 que el perredismos se llevó todo. Después tuvimos el gobierno de Marcos que tuvo amplio respaldo popular. Y la llegada de Mendoza con carro completo. Y hoy igual el tsunami de Morena. Bien porque esto es el signo de la democracia. Y en el cual implícito la necesidad de respetar las decisiones y cumplir las promesas que hacen. De no hacerlo se corre el riesgo de perder el poder.

Héroe

Después de la licencia que se les dio, creo que para matarlos de diferentes formas, los Dorados de Pancho Villa se desparraman por todos lados. Unos se murieron de nostalgia. Otros con balas, unos más se perdieron, en esos callejones del olvido. Y a su querido general también lo mataron. En la Toba, es decir mi Paris, de sueños, tuvimos un Dorado. Ya no me acuerdo de su nombre, pero le llamamos El Zarco, perdónenme por favor. Pero tengo más que viva su imagen. Un hombre flaco, moreno, muy alto. Traía su uniforme color caqui, un pistolón. carrilleras. Y un sombrero ancho. Su caballo hermoso de color café. Era todo un espectáculo verlo. Y un placer platicar con él. Vivía allá por el lado de la Secundaria. Y a las nueve en punto iniciaba su recorrido a lomo de caballo. Su silueta de revolucionario levantaba saludos de los tobeños. Por la tarde antes de la siesta se reunía en alguna cantina y ahí se le escuchaba anécdotas vividas por el Centauro y ellos. El final de las charlas concluían cuando el viejo Capitán empezaba a llorar.

Yo lo vi muchas veces. Siempre me saludaba con cariño. Al tiempo desapareció. Y ahora solo en la imaginación de todos los que le conocimos nos queda ese cos, cos, que salían de las patas de su caballo y el vaivén de esa sombra que con la frente en alto cruzaba la calle ancha. Del Yin a la Quemazón y viceversa.

Vidas Paralelas 

Doña Mica; saluda.  Estaba ahí: sentada. Y sonriente. Hacia  45 años que no la miraba. “Buenas tardes” le dije. Y me responde con voz firme: buenas tardes. Y me pregunta ¿quién eres? Le respondo: “Lo que queda de Jesús Chávez Jiménez” ¿ Eres Jesús Chávez? Si. Todavía soy yo. Y todavía no me quiero morir.

Estamos en Insurgentes, el pueblo donde viví. Me aprieta la mano. Y me confiesa. “Yo tampoco me quiero morir”.  Ella está por llegar a los 90. Y continúa: mira, hace unas cuantas noches, vi la muerte que llegó a mi casa. Me miró. Tenía toda la intención de llevarme. Estaba yo, muy mal. Pero en mi miedo y desesperación, solo se me ocurrió decirle Adiós, muerte.

Hazle como yo. Cuando la veas salúdala, solo salúdala.

Me soltó la mano. Vi en sus ojos vida, ánimo. Y en sus labios una hermosa sonrisa. Me acordé, de la sonrisa de mi madre.

Es doña Mica, la madre de mis amigos. De José Ramón. Y Miguel.

La misma que todos los días me miraba pasar cuando salía de la secundaria….

Y para dar cumplimiento a las metas del ejercicio fiscal 2018 del FORTASEG, y de acuerdo a lo establecido en el Anexo Técnico relativo al programa “Desarrollo, Profesionalización y Certificación Policial”, así como del subprograma “Profesionalización de las Instituciones de Seguridad Pública”, el XV Ayuntamiento de La Paz, a través de la Dirección General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal llevará a cabo la entrega de recurso denominado “Apoyo para la remodelación, construcción y adquisición de vivienda”, destinado al estado de fuerza de la corporación municipal.

Eladio Amaya Muñiz, director general de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal explicó, que un total de 729 policías en activo serán beneficiados del Programa de Mejora de las Condiciones Labores, a través de un bono que asciende a 4 mil 810 pesos con 23 centavos, para ser aplicados en la adquisición de materiales e insumos para la realización de mejoras en las viviendas de los elementos, lo que representa la erogación de recursos del FORTASEG por el orden de los 3’506,658.40 pesos.

Al respecto, el Director de la Policía Municipal agregó que este recurso es exclusivamente para la compra de materiales de construcción, por lo que los elementos beneficiados deberán presentar comprobantes fiscales a su nombre, como respaldo de la aplicación de este bono, de acuerdo a lo especificado en las reglas de operación del Subsidio…Y con esto nos despedimos. No olviden; hagan el bien y sean felices.

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