Tiempos aciagos se avecinan para quienes en los próximos días concluirán sus gestiones en las alcaldías

Final

Tiempos aciagos se avecinan para quienes en los próximos días concluirán sus gestiones en las alcaldías. Se cumple otra vez el maleficio. Me refiero a que los Ayuntamientos de la entidad, son un resumidero político de quienes los presiden. A excepción de Loreto donde la alcaldesa extendió su destino otros tres años, los demás ediles están condenados al ostracismo, unos y otros a la persecución de quienes los releven cuando empiecen a esculcar los manejos financieros. De los que están por entregar quienes no saldrán bien librados son la alcaldesa de Mulegé y el alcalde de los Cabos. De este último ya la entrante alcaldesa Armida Castro dijo que lo primero será revisar a quienes se van. Y estoy seguro que encontrarán. En La Paz, Armando Martinez Vega con un sinfín de sacrificios entregará el mando en movimiento de un aparato gubernamental que enfrentó en los tres años una serie de problemas todos por desgracia de índole económico. Y salir de ellos fue gracias al esmero y la capacidad de de Armando que para muchos ciudadanos fue un buen presidente municipal. Pero como Armando están los ediles de Comondú que en un largo trecho fue conducido con éxito por Francisco Pelayo Covarrubias que hizo un buen papel lo que le permitió a Humberto Gutiérrez cerrar bien. Pero eso no servirá para que sigan en la palestra política. Se avecinan para ellos y ella tiempos difíciles y su recuperación política se tendrá que dar de acuerdo a sus esfuerzos muy personales que desplieguen.

Alejandro

Silencio total. En ese salón se podía escuchar todo, pero menos un cuchicheo de los alumnos. Solo una voz. Y un ruido como un dramático cosquilleo del dedo índice en el verde pizarrón. A mí se me figuraba que caían cacharpitas. Era el maestro de matemáticas en la heroica Eta 184 de Ciudad Insurgentes; Alejandro Mota Vargas, un hombre no común. Fue un grande de la enseñanza. ¿Sus méritos? Hacernos hombres y mujeres a varias generaciones. Alejandro, es de esos hombres que parió la tierra para servir. Me resistía a escribirle unas líneas, porque me tiemblan las piernas y las manos, cuando evoco su memoria. Pero ¿cómo no hablar de mi maestro?, si fanfarroneo, cuando digo que mis amigos son los cinco dedos de la mano. Y él es uno de ellos. Le conocí a dos meses de que inicié mi secundaria. Y les platico: por razones que me guardo como caballero que soy, me reportaron a la dirección acusado de estar noviando enfrente de la secundaria. Y ahí fue donde le vi por primera vez. Su rostro adusto, como dice su hijo adoptivo Juan Luis Escalera Belmonte, ocultaba un ser humano, sensible, fabuloso y con un alto sentido del humor y yo de pilón, le agregaría y cariñoso. Después que le rindieron un parte de mis fechorías, levantó su larga mano y con su índice flamígero a la par que me señalaba la puerta grito con ese vozarrón que le caracterizó “Expulsado, expulsado, lárguese, verraco.” Palabras que me sonaron a plomo ardiente pensando en lo que le iba a decir a otra verdugo más cruel: mi madrecita. Después de su juicio sumario siguió con la susodicha. Y el mismo tratamiento. Expulsada casquivanita. Y mi dulcinea suelta el llanto. Una tragedia. Y yo salí con el alma en un hilo, pensando en lo que venía. Pero de pronto escuché su grito de nuevo; Chávez, regrésese, todavía no termino con usted. Media vuelta y de nuevo a él. Después de observarme por largo tiempo, me dijo muy quedito: Preséntese mañana. Le retiro el castigo, usted tiene finta de que concluirá la secundaria. Me quise poner digno, pero no me dio chanza. Y ahí, signamos nuestra amistad, hasta su muerte. Lo mucho de lo que hoy tenemos hablando de avance económico, social y político, en el Valle de Santo Domingo, se lo debemos a un grupo de educadores, nativos y con arraigo que a la par con los pioneros que cultivaron la tierra, ellos educaron a todos. Y hablar de esos maestros hay que ponernos de pie cuando hablemos de esos doce al patíbulo que llegaron de Nayarit: Alejandro Mota Vargas, Eliseo y Rito Medina, Juan Flores del Rosario. Emilio Maldonado Ramos, y muchos más. Alejandro fue de esos hombres que se quitaban la camisa y el bocado para dárnoslo a quienes más que alumnos, fuimos sus hijos. Su esfuerzo inculcarnos en la mente; grandeza, grandeza, grandeza. Le vi, retar a quienes nos ofendían. O dudaban de nosotros. Como director una escuela limpia y ordenada. Como maestro, incorruptible y estricto. Como diputado local, fue un procurador de pueblos pobres. Como esposo y compañero de Herlinda Trasviña, su gran amor, su esposa, su compañera, respetuoso. Y como padre, amigo. El maestro pensaba en grande. Y así lo fue hasta su muerte hace ya más de diez y seis años. Antes de partir le visité en su domicilio y se despidió de Ely y de mí. Me voy a morir a mi tierra. Ya no regresaré con vida, vendré muerto y quiero que tú me dediques unas palabras en mi entierro. No le creí. Y se fue y sus últimos momentos fueron el juguetear en un parque de su tierra natal. El nació el 17 de marzo de 1936, en una comunidad llamada Villa Hidalgo, Nayarit. Y allá como si fuera un niño. Se comió una nieve y al regreso de su paseo; murió. Perdón, Alejandro no puede morir, porque sus alumnos, sus hijos, su esposa, sus amigos y hermanos, no queremos que muera. Se fue de viaje y a su regreso lo veremos como siempre, con la frente en alto, su guayabera y su pantalón caqui. Su mano extendida, señalando, educando, guiando a muchos niños, jóvenes a quienes nos enseñó a vivir. Y trascender.

Vidas Paralelas

El Congreso Agrario Permanente encabezado por Juan Carlos Jiménez Fuentes, presidió Rueda de Prensa el pasado viernes y fijo su posicionamiento por actuación del Frente Ciudadano en defensa del Agua. Acusó que las movilizaciones del mismo son con la intención de ponerse al servicio de las empresas mineras. Y acusaron que la empresa La Testera sigue contaminando el entorno y dañando a los habitantes de las comunidades y nadie interviene para ponerle freno a estas depredaciones. Y también sugirió que le den seguimiento a la empresarial Cristy Walton que con el pretexto de cuidar parquecitos está enfocada a la minería. Interesante este diálogo con los medios…A un encuentro agradable asistimos y fue el cumple de una destacada mujer pionera Del Valle de Santo Domingo Rosita Rentería viuda del bien recordado don Raimundo Pérez Quintero uno de los principales fundadores de Ciudad Insurgentes. Una fiesta con alto sentido familiar y de encuentro de tobeños. Mil felicidades…Y con esto nos despedimos no olviden hagan el bien. Y sean felices.

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