De vez en cuando se nos regresan frontalmente los efectos de malas decisiones

Boomerang

La vida es un boomerang. De vez en cuando se nos regresan frontalmente los efectos de malas decisiones y nos tumban. Lo vemos en este día tanto en los candidatos como en quienes nos representan. Y un caso es la desaparición del fuero constitucional. Este tema permeó a lo largo de la presente legislatura. No olvidamos que los priistas y panistas se enfrascaban en aguerridas discusiones y regateaban la paternidad de dicha intención. Hasta se recogió en medios la opinión del gobernador Carlos Mendoza Davis que la dio en sentido positivo. Pero poco a poco y antes de concluir el segundo año parlamentario esta iniciativa se metió al congelador. Y ahí está a bajo cero. Las  diputadas y diputados callaron como lo hacen cuando acuerdan en lo oscurito temas que les conviene que no trasciendan. Ahora que la desaparición del fuero lleva un gran avance y su conclusión contempla la aprobación del Senado, la votación en las legislaturas locales y al fin la promulgación por el presidente es cuando vuela el boomerang y se les cuelga en el pescuezo de los legisladores que después del impacto tendrán que agachar la cabeza y tomar de manera forzada una decisión. O le dan el visto bueno o la rechazan. Y cuando den este paso conoceremos cuál fue la secreta intención de congelar esa iniciativa que tanto tiempo les tomó, para nada. Ese mismo boomerang se les atraviesa a los candidatos panistas que de nuevo con todo el descaro del mundo prometen al votante que les bajarán los combustibles, la energía eléctrica y el impuesto al valor agregado. Esto lo leí en propaganda del aspirante Venustiano Pérez Sánchez que tiene todo el derecho de prometer lo que quiera. Si pero debería de ser un poco considerado con la ciudadanía que no debe de recibir más engaños. Y más en estos tiempos de crisis. Y de incredulidades.

Viaje

Fricción de metales, chirriar de frenos. Y el palpitar acompasado de un motor viejo. Ruido de las destartaladas ventanas. Estos signos vitales son de mi nave. Un larguísimo camión que todos los días me lleva al trabajo.

Soy un viejo. Y vivo feliz horas extras, arrastrando los pies. Y embarrando suelos cuando caigo por un tropezón.

Inicio jornada cuando a mi estómago llega el suero del café. Y mis churidos pies, dan el visto bueno para caminar. Un baño con agua caliente. Y a la selva humana.

Camino 20 cuadras lento, pero constante hasta llegar a la terminal de mi camión. Soy un chavalón  de la tercera edad.

Subir es una odisea. Echo el cuerpo por delante y escalo con dificultad cuatro escalones. Y arriba. Extiendo mi mano enjuta y suelto dos monedas: una de cinco. Y otra de uno.

Entrar al bus, es un placer. En estos tiempos de frío aunque carcanchines traen calefacción. Me siento adelante. Esto cuando hay asiento disponibles. Si no, atrás. No me desagrada.

El trayecto hacia mi destino: El Centenario es de una hora. Gozo el palabrerío de la gente. Múltiples temas. Y me agrada el tipo de pasajeros. Desde un albañil, o un hombre de negocios, sin carro, hasta una guapa y sensual dama. Sin ignorar a niños y jóvenes que van a la escuela. Y las doñitas cargando su bolsa del mandado.

Los fines de semana son de fiesta. Caras alegres. Y más en días de quincena.

El recorrido es fascinante. En los linderos de El Centenario hay miseria. Casas de choya y cartón. Niñitos desnudos entre los cardonales. Sin asomo de traza urbana, ni servicios por llegar. El camión levanta polvo. Y llega. Penetra en las narices. Y pica

Metros adelante de La Ciudadela, apetece el otro rostro, casas de ricos, palacios y pavimento. Y otras gentes.

A las diez llego a mi empleo ¿qué hago? Gracias ¿a qué me dedico? A que se puede dedicar un hombre viejo. En un lote semi baldío. Transcurren mis seis horas laborables.

Mi trabajo es desayunar lo que cargo en mi mochila. Un troncho de queso fresco. Dos burritos. Y fruta fresca.

Después leo. Y me gusta leer la historia, cine. Y poesía. A las dos de la tarde riego y hablo con dos bugambilias que sembré. Y como tarea fuerte limpio un viejo librero.

Retorno a casa contento y satisfecho en ese camión que sale cada media hora. Todos los choferes son jóvenes. Y buenos para manejar. Todos traen chicos celulares. Y la mayoría usan audífonos.

El relevo de choferes lo hacen con la bestia en marcha. Hacen el paso de la muerte.

Cuando viajo como ahorita de regreso en fin de semana, lo hago en medio de hermosas mujeres. Y jóvenes guapos que van a La Paz a darle gusto al cuerpo.

La nave esos momentos se impregna de perfumes. Y risas de vida.

He perdido libros y monederos. No escucho cuando se me caen. Pienso que les sirven a quienes los encuentran.

Esta es mi forma de vivir. Es mi viaje a un mundo que disfruto. No me son ajenos los latidos de otros y otras como yo que viajamos todos los días a donde nos sentimos bien.

Vidas Paralelas 

El candidato a Senador de la Coalición Por México al Frente, Pancho Pelayo Covarrubias realizó una intensa jornada de proselitismo en Comondú, acompañado por el presidente de la Junta de Coordinación de la Cámara de Diputados Marko Cortés Mendoza y el diputado federal Herminio Corral Estrada… Edson Gallo está a la espera del arranque de campaña. Ya prepara una serie de ofertas viables para la ciudadanía…Inteligente y leal la definición del gobernador Carlos Mendoza Davis que ratifica todo el respaldo al candidato del partido que lo postuló… Y entre los candidatos a la alcaldía paceña destaca Leo Graciano Chávez que por cierto pronto nos dará una sorpresa. Después le comentaremos…Nos duele en el alma la pérdida irreparable de Eduardo Almada Peñúñuri. Se nos ausentó el pasado fin de semana. Deja acá gratos recuerdos de su cabal desempeño como servidor público intachable. Le expreso a sus deudos mi sincero pésame. Animo… Y con esto nos despedimos y no olviden: hagan el bien y sean felices.

¡Comparte!

* * *