Contamos con nueve de las cincuenta ciudades más peligrosas del mundo. De hecho, en números relativos, pasamos por ser el país más peligroso del mundo después de Honduras, actual territorio colonial de los narcotraficantes (pasa por ese hermano país el 90% de la Cocaína que consume Estados Unidos). Solo hay un país que nos gana en número de ciudades peligrosas, Brasil, que tiene quince; pero a diferencia con nosotros, las suyas no son tan letales. Acapulco (Guerrero) encabeza nuestras ciudades peligrosas, seguida por Torreón (Coahuila); Nuevo Laredo (Tamaulipas); Culiacán (Sinaloa); Cuernavaca (Morelos); Ciudad Juárez (Chihuahua); Chihuahua (Chihuahua); Ciudad Victoria (Tamaulipas) y por último Monterrey (Nuevo León).
En las anteriores circunstancias, hacer una campaña de México como país seguro para el turismo es cuesta arriba. Tal como ha repetido innumerables ocasiones el Consejo Nacional Empresarial Turístico, tanto en este sexenio como en el pasado, es fundamental que las promociones turísticas estén enfocadas a los destinos turísticos aislados de la ola de violencia de los estados ante mencionados. Ningún favor le hacemos a Los Cabos uniendo su nombre con el de Acapulco.
Deben nuestras autoridades presionar para que sus campañas de Promoción Turística sean aisladas, vendiendo a Los Cabos en sus mercados naturales, abandonando las carísimas excursiones de nuestros funcionarios, que solo hacen turismo y engordan en lujosos restaurantes a nuestras costillas.
Dígame usted si me equivoco, de que sirvieron las parrandas de nuestros empleados de turismo las pasadas semanas en Madrid, comiendo y bebiendo con cargo a nuestros bolsillos, intentando vender a Los Cabos en el pabelloón de México en la feria de FITUR, en un país en las puertas de la ruina económica.
Y además para que la semana siguiente, en Acapulco, violaran a seis españolas, y les amarraran, robaran y golpearan a sus correspondientes parejas. De que nos sirvió todo el dinero que éstos “expertos turísticos” fueron a botar a España. Si al menos que se lo gastaran en en nuestras borracherías (que alguno también lo hace, vean la agenda de Reachi), al menos parte de sus generosas propinas nos quedarían en los bolsillos de nuestros trabajadores.
Les dejo la lista de las diez ciudades más peligrosas del mundo. Para llorar.
Jose L
10/02/2013 a las 7:42 PM
Que ardido andas por que a tu patrón Alberto Coppola lo corrieron de la Asociación de Hoteles de los Cabos, primer presidente que lo corren en toda la historia, quiso correr a Riachi y el corrido fue el. No entienden los Coppola que son muy malos empresarios, vean que ya no tienen nada, todo vendido, nada desarrollado.