RIP Alonso Méndez Suriano

Balconeando . . .

Bajo sospecha

Sonia Murillo

Sonia Murillo.

Durante su discurso de toma de protesta, aquel 10 de septiembre del año 2015, el gobernador Carlos Mendoza Davis se comprometió a que en ninguna oficina de su administración habría cabida para la corrupción, porque se estaba haciendo un compromiso con civismo, decoro y decencia; y sentenció además: “seremos el primer estado de la República Mexicana en brindar transparencia; seremos transparentes hoy y siempre, aquí no hay nada que esconder ni hoy, ni nunca”, expuso ese día ante el aplauso de los presentes ataviados con vistosas guayaberas blancas y elegantes trajes oscuros.

Pero de la lista de servidores públicos que fueron nombrados directamente por el Ejecutivo, la hoy todavía contralora estatal, Sonia Murillo Manríquez es la más cuestionada, pues ha sido observada desde dos administraciones gubernamentales por las instancias correspondientes de fiscalización por cometer irregularidades en sus cargos y, aun así el Ejecutivo le dio un cómodo sillón de jefa.

Solo baste recordar que por su paso en la función pública la aún titular de la Contraloría General del Estado fue puesta bajo la lupa por órganos de control interno al cometer una serie de irregularidades administrativas cuando se desempeñaba como directora de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública.

Pero vayamos por partes como diría Don Jaimito el carnicero para entendernos mejor, y hagamos memoria cuando Sonia Murillo no pudo comprobar debidamente alrededor de 130 millones de pesos del ejercicio fiscal del año 2011, 440 millones del 2012 y otros 77 millones de pesos más del ejercicio 2013; lo anterior según el informe emitido por el resultado de revisiones financieras de la Auditoría Superior de la Federación bajo el rubro de gastos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal.

Peor aún, ella misma cuando como fungió como auditora de la desaparecida Contraloría Mayor de Hacienda, y como auditora general del Órgano de Fiscalización Superior –esto según el oficio OFSBCS/1010/2009 con fecha 24 de noviembre de 2009 y firmado por el auditor superior, Julio César López Márquez- cometió una serie de errores y omisiones como responsable operativa del Programa para la Fiscalización del Gasto Federalizado durante el sexenio del otrora mal recordado ex gobernador perredista-petista, Narciso Agúndez Montaño.

Aunque a ciencia cierta no se sabe si fue por inexperiencia, distracción o por consigna del ex mandatario nativo del rumbo de Santa Anita, allá por municipio de Los Cabos, la entonces “poderosa” auditora omitió presentar el entero a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público por concepto de las retenciones del Impuesto Sobre la Renta correspondiente a la segunda quincena del mes de agosto y primera quincena del mes de noviembre de 2008; así como la malversación de recursos etiquetados para capacitación, lo que derivó en dos observaciones del director general de Auditoría a los Recursos Federales en Estados y municipios de la Auditoría Superior de la Federación, Juventino Pineda Pinto.

Tras conocer las observaciones, el propio Auditor Superior, Julio César López Márquez, transcribió penosamente: “Se giró oficio a la auditora Sonia Murillo Manríquez, responsable operativo del PROFIS, para que en lo subsecuente no se vuelvan a cometer los errores u omisiones, y se respete el destino de los recursos correspondientes al PROFIS, aplicados a la fiscalización de los recursos federales”, pero de ahí no paso, todo quedó en el cajón de los recuerdos.

Ya en su calidad de contralora hoy en día, Sonia Murillo Manríquez no ha sido ni contundente ni implacable como lo prometió durante su comparecencia del 17 de septiembre del 2015 ante diputados locales panistas en su mayoría, y en la cual, y muy a grosso modo, presentó su disque plan de trabajo. Por el contrario, en casi todos los casos donde ha actuado comúnmente ha recurrido a tapar boquetes financieros y malversación de fondos públicos bajo el argumento de que son asuntos institucionales, y por eso ha solventado todas las observaciones que otros funcionarios han dejado.

Y es que los antecedentes de la contralora estatal refieren que en su calidad de directora de Administración y Finanzas de la SEP, trató de proteger y bloquear la distracción de recursos públicos de los secretarios de Educación, Omar Castro Cota, Alberto Espinoza Aguilar e incluso Héctor Jiménez Márquez, más allá de actuar legalmente y deslindar responsabilidades administrativas y penales.

Y lo decimos porque en el periodo del ex secretario y miembro connotado del PRD, Omar Castro Cota, la Auditoría Superior de la Federación -de acuerdo con informe de resultados del ejercicio fiscal 2010-,  esto en la recta final del sexenio del ex gobernador Narciso Agúndez Montaño, se detectó un faltante en bancos por 143 millones 209 mil pesos depositados por la Tesorería de la Federación en la cuenta administradora del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado.

En el informe se dijo claramente que fueron depositados 171 millones 279 mil pesos, y después de una auditoría a profundidad únicamente se encontró un saldo de 28 millones 500 mil 279 pesos, por lo que se presumió un probable daño o perjuicio, o ambos, en la Hacienda Pública Federal por un monto de 143 millones 209 mil pesos, más los intereses generados desde su disposición hasta su reintegro a la cuenta de fondo de los mismos.

También, durante esa misma investigación contable federal, fueron detectadas las siguientes irregularidades: Primero, el gasto de 26 millones 32 mil 338 pesos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado, usado de manera irregular en el pago de 82 trabajadores que se encontraban con licencia y comisionados en la Sección III del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Segundo, el gasto de 4 millones 333 mil 200 pesos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado, encauzado para pagar nómina a 77 trabajadores que presuntamente gozaban con licencia sin goce de sueldo por estar atendiendo asuntos personales.

Así y desde ese entonces, Sonia Murillo no hizo absolutamente nada para aclarar lo detectado, por el contrario, el 2 de diciembre de 2011 solicitó al auditor Jesús Moreno Palafox, tiempo para solventar las observaciones emitidas por la Auditoria Superior de la Federación. Es decir, tiempo para tapar el faltante, pero en ningún momento deslindó responsabilidades por el evidente desfalco acusado.

Luego de ser evidenciado públicamente el ex secretario de Educación, Omar Castro Cota, y quien querían fuera el chivo expiatorio en el asunto, este se desligó de los actos de corrupción y dejó el problema en manos del ex gobernador Narciso Agúndez Montaño, y el ex secretario de Administración y Finanzas, José Antonio Ramírez Gómez, aclarando mediante una misiva los siguientes puntos:

  1. El Fondo de Aportaciones de Educación Básica y Normal es un recurso que se aplica para salarios, prestaciones y gasto corriente que el Gobierno Federal envía a los Estados.
  2. La cuenta habilitada para el depósito de estos recursos está en la Secretaría de Administración y Finanzas, no en la SEP.
  3. La SEP solo elabora nómina y escritos dirigidos a la Secretaría de Administración y Finanzas para realizar la dispersión de pagos de salarios a los alrededor de 10 mil trabajadores, pero no tiene acceso al recurso de manera directa.
  4. El Sistema Educativo Estatal demanda decenas de nuevos maestros, personal de apoyo y asistencia cada año; sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no autoriza el número de plazas de nueva creación, por lo que las entidades se ven obligadas a contratar personal compensado para cubrir las necesidades del sector.

Pero para Sonia Murillo hasta ahí quedo la cosa; no más, no menos, simplemente guardo silencio y quedó bajo sospecha.

Ahora bien, en el periodo del ex titular de la SEP e ilustre del Partido Acción Nacional, Alberto Espinoza Aguilar, la Auditoría Superior de la Federación, según informe de resultados del ejercicio fiscal 2011, detectó un quebranto por 130 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado; ¿y que paso? Pues nada, todo igual.

Así también en el ejercicio fiscal 2012 -con base a informe de resultados- no se comprobaron de nueva cuenta gastos por alrededor de 440 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado, lo que generó nueve observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, y se presumió un probable daño o perjuicio de la Hacienda Pública Federal de nueva cuenta.

Pero ahí no para la cosa, pues con el actual titular de la SEP, el nefasto y por demás aborrecido de Héctor Jiménez Márquez, durante toda su gestión en el mandato de Marcos Covarrubias Villaseñor, llevó de la mano como directora de Administración y Finanzas a la misma Sonia Murillo Manríquez, y de acuerdo con el ejercicio fiscal 2013 –como ya es costumbre- no se pudieron comprobar en tiempo y forma gastos por 77 millones 312 mil 100 pesos extraídos de manera irregular de nuevamente del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal del Estado.

Sin embargo, y cabe aclarar, que de las siete observaciones elaboradas por la Auditoría Superior de la Federación cuatro fueron solventadas, y quedaron pendientes tres, y que la hoy contralora estatal simplemente trató de minimizar la malversación de esos recursos etiquetados bajo una explicación muy cómoda diciendo que este tipo de casos no solo ocurren en Baja California Sur, sino en todos los estados del país. ¿Qué tal con la señora?

Entonces, y después de este mero balance uno se pregunta: El compromiso ante la sociedad con civismo, decoro y decencia ¿fue pura palabrería?


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2 Responses to Balconeando . . .

  1. Miguel A. Rodriguez 10/10/2016 en 2:17 PM

    Será que estos “fallos” son tolerados o incluso hasta “fomentados” por no solo elGobierno Estatal, si no incluso por el gobierno Federal al tolerar esas anomalias detectadas?

    Si se encuentran documentadas se debería proceder conforme derecho, las instituciones (Contralorías) que emiten las observaciones deben tener un seguimiento hasta sus “ultimas consecuencias” en aras de ser congruente con las ofertas en la toma del poder ya que a todos TODOS los gobernantes se les acaban sus periodos y empueza la rendición de cuentas.

  2. jornalero 10/10/2016 en 9:26 PM

    NO HA CAMBIADO NADA LA CORRUPCION SIGUE , UN SIN NUMERO DE MAESTROS COMISIONADOS , EN LOS SINDICATOS O EN LAS ESCUELAS QUE TIENEN HASTA 3 SUBDIRECTORES HACIENDO NADA , ESO SI PERCIBIENDO JUGOZOS SUELDOS CADA QUINCENA , PERO EL SECRETARIO DICE QUE TODO MARCHA BIEN .

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