Terrenos en Cabo San Lucas

Balconeando / ¿Tráfico de influencias?

Hay un delegado federal en Baja California Sur que está dando mucho de qué hablar

Hay un delegado federal en Baja California Sur que está dando mucho de qué hablar y creando polémica con su actuar, y quizá sea motivo suficiente para tomar medidas enérgicas al respecto antes de que esto cause más daño a los agricultores y pescadores de la entidad; hablamos de César Estrada Neri.

Y lo decimos porque hace unos días el dirigente de la Asociación Agrícola Local del Valle de Santo Domingo, Santiago Pelayo, externó su malestar por la ausencia de recursos para el campo por parte de la Sagarpa durante el año 2016, y más aún cuando se dio a conocer una versión que indicaba que se favoreció con  2 millones de pesos a una empresa extranjera dedicada a la siembra y cosecha en la zona de San Juan Londó.

Denunció también su enojo por la falta de recursos para el campo, ya que eso es un problema toral y la Sagarpa en Baja California Sur –léase César Estrada Neri- no hizo nada a lo largo de 365 días para bajar esos recursos tan necesarios, por lo que los productores agrícolas siguen sentados esperando los apoyos bajo la sombra de un frondoso cardón, pues la mayor parte de sus proyectos están bajo el estatus de “sin dictaminación” y por ende saben que ya no les serán aprobados.

El mismo Santiago Pelayo dio a conocer que hay incertidumbre entre los hombres del campo debido a que no se sabe si para este año 2017 habrá o no recursos por parte de la Sagarpa, porque aun y cuando ya se han publicado las reglas de operación para los mismos, se trata solo de documentos que parecen una maravilla pero que en la realidad forman un cuello de botella, y es ahí justo donde se dan de topes los agricultores sudcalifornianos.

Y lo digo porque los programas federales para el campo, especialmente los destinados a la modernización de los sistemas de riego que permiten eficientar el uso del agua, y a la vez ampliar la superficie de siembra de alimentos, quedaron en veremos en el año 2016 pues no se bajó recursos alguno para ello, y hoy en día lo siguen esperando quienes viven de labrar la tierra y tal parece que sin mucha esperanza.

Pero ahí no para la cosa, pues por otra parte el presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios del Congreso del Estado, el diputado “Tano” Pérez Sánchez, también indicó que las autoridades de la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación siguen sin pagar los pesos y los centavos  correspondientes al ramo de la pesca del año 2016.

O sea, que al igual que los agricultores, los pescadores de la media península viven el sueño de los justos y esperan los beneficios que se supone tendrían que recibir por parte de la Sagarpa -léase César Estrada Neri-  mismos que no han sido liberados, situación que perjudica seriamente las condiciones de trabajo para estos hombres que en su mayoría se encuentran en los municipios de Mulegé, Loreto y Comondú.

Esta dependencia federal, la Sagarpa,  debería acelerar el paso en el proceso para la pronta liberación de los subsidios o recursos, y de igual forma debería de sesionar con los Consejos Municipales del Estado para que se pueda planear de mejor forma los programas rurales, esto con el fin de obtener mejoras para ambos sectores productivos.

Y es que esta falta puntual de entrega de subsidio o recursos, aunado con el alza de los combustibles, han impactado severamente las actividades del campo y la pesca sudcaliforniana, no solo provocando el enojo entre los perjudicados, pues dependen de este elemento para realizar varias acciones y la falta del pago oportuno que no ha realizado Sagarpa -léase César Estrada Neri- ha puesto a los productores locales en una situación por demás difícil.

Pero el caso de la pesca en Baja California Sur tiene otra partitura adicional que es digna de sentenciarse, pues el mismo diputado “Tano” Pérez Sánchez hizo una declaración en la máxima Tribuna del Estado acusando al delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación,-léase César Estrada Neri- de poseer barcos de palangre o arrastre que laboran en el Golfo de Ulloa, lo que genera por obviedad un conflicto de intereses, y peor aún un claro tráfico de influencias que debe de ser castigado con todo el peso de la ley.

Muchos son los que dicen que el delegado federal de Sagarpa -léase César Estrada Neri- es una persona que se ostenta con un gran poder político, esto y a pesar que tiene denuncias en su contra por todos lados –según lo aseguró el “Tano” Pérez Sánchez- y ahora con sus supuestos barcos de arrastre, mismos depredan el Golfo de Ulloa, está generando un mayúsculo conflicto de intereses en torno suyo.

Repito, se dice que posee tres o cuatro barcos de arrastre -y quizá hasta sea prestanombres de algún alto funcionario federal- y por eso se da el lujo de lucir esos plumazos que logran “cambiar el decreto” de veda como se hizo meses atrás, para así tirar del palangre sin ninguna consecuencia en su contra.

Y esto da que pensar luego de que las autoridades de Sagarpa y Conapesca modificaron el acuerdo de veda en la zona del Golfo de Ulloa para permitir el arribo de los barcos camaroneros procedentes de Sinaloa y Sonora sin ton ni son a trabajar en aguas sudcalifornianas, dejando en la calle a los pescadores locales, y aun con ello y como remate la Sagarpa -léase César Estrada Neri- no les dio en todo el año 2016 un solo peso ni centavo de apoyo a estos.

Bien lo dijo el diputado “Tano” Pérez Sánchez que a los que les preocupó que se diera un posible embargo pesquero por parte de los Estados Unidos no fue a los pescadores ribereños, sino a los armadores, a los que explotan los mares de la media península, a los que exportan el atún y otras especies, y por eso simplemente crearon el refugio pesquero para que no se diera el supuesto y amenazante embargo.

Queda más que claro que la autoridad en la materia, o sea la Sagarpa -léase César Estrada Neri- está metido hasta el fondo en un conflicto de intereses muy pero muy fuerte, porque si no es imposible explicar que un acuerdo que fue tomado y que salió impreso en el Boletín Oficial para que se delimitara el refugio pesquero, de la noche a la mañana se haya logrado sin ningún estudio real y confiable de por medio.

Por eso se insiste que la única explicación lógica a la modificación del acuerdo comentado es el mero tráfico de influencias trayendo consigo un claro conflicto de intereses, los cuales dieron pauta al arribo de embarcaciones foráneas para pescar en aguas de Baja California Sur y de las cuales  tres o cuatro son propiedad del delegado de Sagarpa.

Desafortunadamente está visto que en este nuestro México lo que impera es la ley del más fuerte, poderoso económica y políticamente, y por eso pasa lo que está pasando, pues no hay más explicación que el tráfico de influencias que da pie a que las flotas pesqueras foráneas vengan a Baja California Sur impunemente y hagan lo que quieran.

¿Habrá quien le ponga freno a este mal que afecta a cientos y cientos de agricultores y pescadores sudcalifornianos y que es ocasionado por el mal actuar de César Estrada Neri? No lo sé, mientras tanto quien esto escribe mejor seguirá Balconeando. . .


* * *


Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.