Terrenos en Cabo San Lucas

Balconeando / ¿PRI o RIP?

Por más que quieran hacerle a la farsa tanto los viejos estegosaurios como los lozanos mancebos del PRI, es evidente que no solo tienen la capacidad para burlarse del pueblo en los procesos electorales, sino también al deshonrar la toma de decisiones al interior del instituto tricolor, y por ello la decadencia es inminente y se percibe que falta poco para verse en toda su descarnada realidad. . .

Desde el pasado mes de agosto y tras la elección del Comité Directivo Municipal de La Paz, el Partido Revolucionario Institucional comenzó a exhibir el verdadero rumbo que tomaría en el futuro inmediato, sobre todo ante la entrega del control político al “grupo prehistórico” que lideran Isaías González Cuevas y el tristemente célebre Raúl Antonio Ortega Salgado, conocido coloquialmente por sus amigos y por uno que otro llevado como “El Chorizo”.

En la realidad -aunque muchos lo quieren negar- la descarada y burda entrega del partido tricolor al decrépito dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, generó una profunda fractura entre activos del PRI, siendo en su gran mayoría seguidores de Ricardo Barroso Agramont, pues no estuvieron de acuerdo con el pacto que se hizo bajo la mesa justo cuando Máximo Montes Ibarra ya se preparaba para presentar su registro como candidato a presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Baja California Sur.

Pero quizá más de uno se pregunte: ¿Por qué el malestar en la legión de Barroso Agramont? Bueno, porque a la hora de la hora no se presentó Máximo Montes Ibarra por instrucciones precisas del senador “Ricardito” y esto generó un descontento generalizado al interior de la riada del comundeño, algo similar que lo que aconteció con Joel Vargas Aguiar, Jesús Flores Romero y no sé diga con Esthela de Jesús Ponce Beltrán.

Con esta acción quien era la ya virtual dirigente del Revolucionario Institucional, Gabriela Cisneros Ruíz, se percibió que simplemente fue favorecida con el cargo por ser una de las personas cercanas en el círculo de Isaías González Cuevas, sobre todo por haberlo apoyado tanto en la operación política como social para alcanzar el objetivo de ocupar el cargo de Senador de la República.

El enojo además se hizo mayúsculo una semana después cuando en la Comisión Nacional de Dictamen de la XXII Asamblea Nacional Ordinaria del Partido Revolucionario Institucional se presentó su denominada “nueva cara”, aprobando una reforma a sus estatutos -según el dictamen- para “poner fin” al famoso y tan utilizado dedazo, pero la cúpula priísta en Baja California Sur incurrió en la “vieja práctica” del cuchupo después de negociar tras bambalinas una candidatura de “Unidad” en vísperas de la renovación de la presidencia del Comité Directivo Estatal del tricolor, y así Gabriela Cisneros Ruíz llego a donde se encuentra.

Y tan es así, el pasado 19 de agosto y con la notoria ausencia de la diputada federal Esthela de Jesús Ponce Beltrán, el líder nacional de la CROC impuso sin miramiento alguno a Gabriela Cisneros como candidata de “Unidad”, ello con el visto bueno del mismísimo senador Ricardo Barroso Agramont y de varios delegados federales como Ernesto Álvarez Gámez, el repolludo de Daniel Cota Fiol y el “voy por todas” de Rafael Álvarez Munguía, quienes avalaron la falsa democracia del tricolor ejercida simplemente con presiones, golpes bajos y traiciones.

Después y como si se tratara de un acto de campaña, los acarreados -en su mayoría meseros, garroteros y golpeadores de la CROC- gritaron el nombre de Gabriela, Gabriela, Gabriela, y enseguida la expresión de Unidad, Unidad, Unidad, justo cuando otros bailaban al ritmo de la batucada como si celebraran un verdadero triunfo político.

En ese momento el arcaico Isaías González Cuevas se dio el lujo de lucir una gran sonrisa, pues se sabía sabedor que le habían entregado en bandeja de plata al PRI de Baja California Sur, visualizándose llevando mano en la designación de los candidatos al Senado de la República; diputaciones federales; alcaldías y diputaciones locales en el venidero proceso electoral del 2018, pero en otros conocidos personajes esto ya generaba molestia, desacuerdo y discordia.

Ahora se avoca como si fuera ayer cuando se le cuestionó al amo y señor del PRI sobre la ausencia de Esthela Ponce Beltrán en el evento, esto al terminar la verbena croquista y no priísta, e Isaías González Cuevas escoltado por su secuaz de cabecera, Raúl Antonio Ortega Salgado, emitió una justificación balbuceante de: “Pues, ahorita tengo entendido que está en la capital, mandó  a su representante, mando una representante y están varias compañeras de su equipo, bueno pues ¡eh!;  yo lo tomó como una cuestión de trabajo, bueno pues ¡eh!; es algo que le impidió venir, pero de que está esta ¡eh!, en el plan de apoyar a esta fórmula encabezada por Gaby, está totalmente de acuerdo, yo he platicado con ella, me ha dicho, yo estoy apoyando esta fórmula, la voy a seguir apoyando”.

Entonces podemos percibir claramente que el PRI sudcaliforniano está en plena senectud y total decadencia, pues parece que no se pudo llegar a la meta de finiquitar los cacicazgos, y mucho menos salir de la barbarie con la que se han manejado en otros tiempos, por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .


* * *


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.