Balconeando / La piñata de Esthela. . .

Y es que el repudio se lo ganó a pulso

Hace ya casi un año atrás, las “Musas de la Alegría” dio inicio con la tradicional quema del mal humor a través de una piñata que representó a la ex presidenta municipal de La Paz y ahora diputada federal, Esthela de Jesús Ponce Beltrán.

Cuando le prendieron fuego a la piñata de Esthela se le acusó públicamente de haber abandonado su cargo de alcaldesa, de dejar al municipio de La Paz en manos de gente inexperta, de provocar por ende una alarmante escasez de agua, aumento en los impuestos, acumulación de basura, drenajes rebozados que inundaban por doquier la ciudad capital, y se le criticó además de haber heredado el cargo público a un corredor de carros que hizo alarde a su profesión mostrándose cual diestro piloto y correr con las nóminas.  Esto fue parte de lo que dijeron a través de un micrófono los jueces en aquel acto de hace un año atrás.

Y es que el repudio se lo ganó a pulso Esthela de Jesús Ponce Beltrán, pues muchos fueron descubriendo poco a poco, entre ellos la Auditoria Superior de la Federación, el uso que se le dio al Subsidio para la Seguridad en los Municipios 2014; sin embargo aún y con los “ajustes” a la cuenta pública le faltaron 76 mil 740 pesos con 70 centavos a la “doñita” priista.

Eso originó a que se presumiera de un probable quebranto a la Hacienda Pública Federal por no reintegrar los recursos no devengados a la Tesorería de la Federación, dato dado a conocer por los resultados del Pliego de Observaciones 14-D-03003-14-0844-06-001 de lo auditado en el año 2014.

Y bien cabe recordar también que Esthela de Jesús Ponce Beltrán abandonó el mando de lo que era el XIV Ayuntamiento de La Paz a mediados de enero de 2015, porque buscó afanosamente la candidatura para gobernar Baja California Sur; sin embargo el PRI eligió por segunda ocasión a Ricardo Barroso Agramont, quien nuevamente perdió, primero con Marcos Alberto Covarrubias Villaseñor y después en contra del actual mandatario estatal, Carlos Mendoza Davis.

Pero la “doñita suertuda” desde entonces consiguió por obra y gracia de una posición plurinominal dentro de su partido la diputación federal, escaño que ocupa por segunda ocasión.

Y digo que es una “doñita suertuda” porque aunque la Administración Superior de la Federación detectó que el programa Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana se aplicó de manera oportuna, sabemos que en la capital de la media península se vivió una temporada de extrema violencia en el periodo donde Esthela de Jesús Ponce Beltrán fue alcaldesa, época por cierto en que fue asesinado al comandante de la Policía Municipal, Juan Antonio Salgado Burgoin, mismo que criticó duramente a la priista y donde el crimen no ha sido clarificado hasta ahora.

De los datos arrojados por la misma Administración Superior de la Federación se explica claramente que los índices delictivos en 2014 disminuyeron en el rubro de robos en un 13.0 por ciento; mas sin embargo hubo un aumento alarmante en homicidios del 58.5 por ciento, homicidios dolosos en un 104.2 por ciento y en cuanto a violaciones en un  2.5 por ciento, todo esto en comparación con el año 2013.

Quizá muchos no recuerden que de los recursos transferidos al Subsidio para la Seguridad en los Municipios 2014, y que fue por el orden de 12 millones 447 mil pesos, solo se ejercieron 11 millones 800 mil pesos  –esto hasta el 31 de diciembre de 2014- monto que representó el 94.8 por ciento de los recursos asignados, por lo que se determinaron recursos no devengados por 646 mil de pesos más los intereses generados y que no fueron reintegrados a la Tesorería de la Federación, y quien dude de este dato lo puede encontrar textualmente en el documento que fue emitido por la Federación.

Ante ello, el gobierno del ex presidente del PRD en Baja California Sur y ahora destacado cuadro del PAN en la entidad, Armando Martínez Vega, quien a través de Contraloría Municipal de La Paz presentó documentación comprobatoria y justificativa por 570 mil de pesos que quedaron pendientes por justificar, y además por comprobar un monto de 76 mil 704 pesos con 70 centavos.

Pero ello el repudio en contra de la “doñita suertuda” no solo es por lo antes comentado, pues el Ayuntamiento de La Paz ante la Procuraduría General de Justicia del Estado presentó también denuncias penales en contra de la misma Esthela de Jesús Ponce Beltrán, pero ahora en consecuencia de los resultados de la auditoría forense practicada a la gestión que ella presidió.

Cuando sucedió esto, se explicó que estas denuncias corresponden por el probable desvío de recursos de los expedientes relacionados con el Fondo de Ahorro, Proyecto de Fuente Danzante y rehabilitación de fachadas del Centro Histórico, Mercado de Productores y compras y pagos a la proveedora Silvia Aguilar Baltazar, por montos que superan los 33 millones 300 mil pesos.

Del Fondo de Ahorro se habrían desviado más de 431 mil pesos, pues se encontraron elaborados 379 cheques con este valor pendientes por entregar, y en la cuenta respectiva existía solamente un saldo de 8 mil 614 pesos.

En los proyectos de la Fuente Danzante y rehabilitación de fachadas del Centro Histórico, la Federación transfirió recursos por 11 millones de pesos, pero resulta que el primero no se construyó y el segundo se hizo parcialmente, pero aún con ello se detectó que no existen los recursos en las cuentas bancarias correspondientes. O sea, se esfumaron.

Del Proyecto Mercado de Productores, el Ayuntamiento que presidió la “doñita suertuda” recibió un recurso por más de 8 millones 500 mil pesos, pero se identificó que el dinero no está disponible y que la obra no se llevó a cabo. O sea, otra vez se esfumó.

En relación a las compras y pagos realizados a la proveedora Silvia Aguilar Baltazar, durante el periodo de la ex alcaldesa Esthela de Jesús Ponce Beltrán, se hicieron pagos por más de 5.8 millones de pesos, y en el del ex alcalde Francisco Monroy por más de 8 millones de pesos, detectándose hechos probablemente constitutivos de delitos diversos en las auditorías aplicadas. ¿Qué tal?

De ahí el malestar y molestia social que existe en contra de Esthela de Jesús Ponce Beltrán, y por eso hace casi un año atrás las “Musas de la Alegría” dieron inicio con la tradicional quema del mal humor a través de una piñata que representó a la ex presidenta municipal de La Paz y ahora diputada federal.

La moneda está en el aire, muchos dicen que está vez la “doñita suertuda” tendrá que verse la cara con la justicia, pero también hay quienes aseguran que “le harán lo que el viento a Juárez”, por lo que quizá en unos días más vuelva aparecer nuevamente la piñata de Esthela en el malecón costero tal y como sucedió hace un año atrás. Pero mientras esto sucede mejor quien esto escribe seguirá Balconeando. . .


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