Balconeando / Furia ciudadana. . .

Ante el llamado gasolinazo

La furia ciudadana ante el llamado gasolinazo que arrancó junto con el año 2017, va mucho más allá del golpe al bolsillo. A nadie le gusta pagar de más, y menos mucho más por llenar el tanque de combustible del auto.

Pero hay además una profunda sensación de injusticia por parte de un gobierno que impone un sacrificio sin hacer lo correspondiente. La impresión es de una clase política insensible, corrupta e inepta.

Y lo digo porque el llamado gasolinazo vino a la par de los gobernadores rateros y legisladores rapaces, unos robando directa e ilegalmente del presupuesto, y otros recetándose legalmente pagos extraordinarios como el tristemente célebre bono navideño, y eso enerva, y mucho.

Lo anterior muestra simplemente a un gobierno que presume una medida cuando lo que tendría que ofrecer es al menos, una disculpa. A muy pocos les interesa que nos hablen de un mercado de combustibles más competitivo y eficiente si ello implicará pagar mucho más por ello. Es todo ese conjunto, no sólo el golpe de la medida, lo que hace obsceno al gasolinazo.

Porque, es cierto, el aumento nada tiene que ver con la Reforma Energética. Pero tiene todo que ver con la quiebra de Pemex, producto de décadas de un pésimo manejo de la empresa. Ciertamente, el petróleo era de todos, y ahora todos habremos de pagar esa impresionante ineptitud, en la que también fue partícipe la administración de Enrique Peña Nieto.

El gobierno peñista podría decir que le toca pagar la culpa de una impresionante acumulación de errores históricos. Una triste realidad, sin duda, pero igualmente es verdad que esta administración es vista con razón o sin ella, como la más dispendiosa y corrupta desde los ya lejanos tiempos de José López Portillo.

No hay nada que se pueda hacer para evitar el golpe, pero se requiere un esfuerzo de austeridad.

No sólo basta con recortar el gasto público, sino de recortar el gasto de los servidores públicos. O sea, austeridad clara, no sólo del gobierno, sino de los gobernantes.

No se puede ni se debe presumir sobre el realismo financiero, sino explicar y pedir perdón por el golpe a las finanzas de los ciudadanos. Si hace dos años, en su mensaje de año nuevo para 2015, el presidente Enrique Peña Nieto presumió los logros de la reforma energética y la hacendaria, en estos días debería mostrar humildad y contrición y no justificándose fuera de contexto.

El Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, por su parte, debe aterrizar sus palabras. El golpe inflacionario será transitorio, dice él; tal vez sea cierto, pero será un golpe muy rudo para todos.

En realidad la gasolina seguirá siendo barata comparada con muchos otros países. Sí,  pero mucho más cara con respecto a lo que todavía hoy se pagará por el malestar y la triste realidad que vivimos.

Y es que muchos “mexicanos nacionalistas” comparan el costo del gasolinazo con el precio que se paga en Estados Unidos, pero no en Argentina o en España.

No pocos escuchan a José Antonio Meade y debaten sobre sí está alejado de la realidad o se burla de la ciudadanía. Y quizá no es lo uno ni lo otro, pero eso transmite al tratar de dorar la píldora con el llamado gasolinazo.

Y, por supuesto, tal ineptitud en la acción y en el mensaje alimentará a un enardecido populismo gasolinero con miras 2018.

Por eso al inicio de este espacio dije que la furia ciudadana ante el llamado gasolinazo que arrancó junto con el año 2017, va mucho más allá del golpe al bolsillo. ¿Desaparecerá esa furia ciudadana conforme pasen los días? No lo creo, pues febrero está a la vuelta de la esquina, y junto con sus 28 días nos darán otra alza en el precio de los combustibles y veremos entonces qué es lo que pasa. Mientras tanto quien esto escribe mejor seguirá Balconeando. . .


* * *

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.