Una cosa es el discurso oficial y otra muy distinta las acciones de gobierno, y prueba de ello es como Contraloría General del Estado concluyó la investigación sobre la contratación de Ángel Isaac Jiménez Peñaloza en una plaza interina dentro de la Secretaría de Educación Pública estatal

Balconeando / “El bombón de Papá”

Recuerdo perfectamente que en el mes de abril del 2016, y estando frente al Presidente Enrique Peña Nieto, el gobernador Carlos Mendoza Davis señaló que en Baja California Sur se gobierna con transparencia y de cara a la ciudadanía, ello porque es una demanda en los mandatos honestos y un ejercicio eficiente en las finanzas.

Esto sucedió cuando se promulgaba la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, evento al que acudieron el entonces Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, así como los gobernadores de las entidades federativas, mismos que están obligados a fortalecer una buena cultura en el manejo de los recursos económicos para evitar el uso discrecional del erario público.

Pero tal parece que una cosa es el discurso oficial y otra muy distinta son las acciones de gobierno, y una prueba es como Contraloría General del Estado concluyó la investigación sobre la contratación de Ángel Isaac Jiménez Peñaloza en una plaza interina dentro de la Secretaría de Educación Pública estatal.

Sin más ni más, Sonia Murillo Manríquez dio a conocer que la investigación determinó que el Secretario de Educación Pública, Héctor Jiménez Márquez, no incurrió en la figura de conflicto de interés prevista en la Ley de Responsabilidades del Estado, esto al no haber estado involucrado, directa o indirectamente, en la selección, autorización y contratación final de su hijo, Ángel Isaac, en la referida plaza.

Pero la sorpresa fue mayúscula por la insolencia y desfachatez con que se puntualizó que Ángel Isaac Jiménez Peñaloza fue contratado por la Dirección de Administración de Finanzas de la SEP en una plaza interina adscrita en La Paz a la Dirección de Educación Física, y que esto fue con el fin de atender un programa de detección de talentos deportivos en las escuelas de educación primaria y secundaria, llevado en conjunto con el Instituto Sudcaliforniano del Deporte, y en donde “el bombón de Papá” también se desempeña como administrador del Gimnasio de Usos Múltiples.

En este sentido, Sonia Murillo Manríquez insultando totalmente el intelecto ciudadano, advirtió con singular frescura que si bien no existía incompatibilidad entre las funciones desempeñadas para uno y otro encargo, y que conforme con la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos del Estado la contratación en ambos lugares -uno en Loreto y el otro en La Paz- fue meramente para atender un programa conjunto entre la SEP y el INSUDE.

No obstante lo anterior, la indagatoria de la Contraloría General arrojó que la Dirección de Administración y Finanzas de la SEP a cargo de Luz del Alba Priego Castillo, incurrió en irregularidades administrativas al no cumplir con todos los procedimientos y requisitos administrativos para la correcta contratación de la persona indicada.

Por tal razón, y sin menoscabo de otras acciones disciplinarias que correspondan por parte de la Contraloría General del Estado, se resolvió separar a Luz del Alba Priego Castillo de su cargo con efectos a partir del primero de diciembre pasado.

Por su parte, “el bombón de Papá”, que recuerde usted lleva por nombre Ángel Isaac y por apelativos Jiménez Peñaloza, también sería relevado del interinato que ocupaba dentro de la SEP en Loreto, toda vez que su contratación no era indispensable para el desarrollo del programa ya referido. ¿Y qué pasa con los miles de pesos que se embuchacó? ¿Ahí que quede?

Para finalizar, con cara de que si te vienen a contar cositas malas de mí, Sonia Murillo Manríquez hizo un exhorto a todos los servidores públicos del Gobierno del Estado de Baja California Sur a mantener su actuación bajo los principios de disciplina, legalidad, profesionalismo, honradez, integridad y rendición de cuentas que rigen el servicio público, y con esto ya rebasó toda irreverencia y obscenidad Sonia Murillo Manríquez. ¿O de que se trata tal exhortación?

Por eso al inicio de la entrega de hoy marcamos que una cosa es el discurso oficial y otra muy distinta son las acciones de gobierno, y una prueba de ello es la forma como la Contraloría General del Estado concluyó la investigación sobre la contratación de “el bombón de Papá”.

¿Volverá la coherencia entre lo que dicen y hacen quienes están en la cúpula del poder? Lo dudo mucho, por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

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