Balconeando / Batidillo político

El trapecismo político

prdpanEl trapecismo político, los cambios súbitos de camiseta partidista al calor de las ambiciones electorales, la amenaza no solamente con trastocar la correlación de fuerzas en esta entidad sino incluso volverla caótica, fue lo que puso en riesgo al PRD de perder la gubernatura después de más de una década años en el poder.

La amenaza se personifica en un diputado federal perredista con licencia, Marcos Covarrubias Villaseñor, quien compitió bajo el emblema del PAN y que se enfrentó al entonces mandatario y a su antiguo partido en que militaba.

Al respecto, recordemos que Reginaldo Sandoval Flores, comisionado político nacional para asuntos electorales del Partido del Trabajo y aliado del PRD en ese entonces en el estado, señalaba que la conducción en la entidad está marcada por la corrupción y la centralización del poder en manos de Narciso Agúndez.

Aquí, según el enviado petista, las identidades de grupo y las familiares estaban más arraigadas que las ideológicas; e insistió que se considera “natural” cambiar de membrete, y hagamos memoria que puso como ejemplo al ex priista, ex gobernador y ex presidente nacional de PRD, Leonel Cota Montaño, quien después fue candidato del Partido Nueva Alianza a la presidencia municipal de Los Cabos.

Los análisis de aquellos ayeres también indicaban que el PRD podría perder la ciudad capital, gobernada entonces por Rosa Delia Cota Montaño, hermana de Leonel, toda vez que los sondeos preelectorales le daban clara ventaja a la aspirante del PRI-PVEM, Blanca Estela Ponce Beltrán.

Al abrirse el proceso electoral en julio del 2010 se anunciaron los precandidatos a la gubernatura y se pactó la alianza del PRD con el PT. De inmediato se apuntaron Marcos Covarrubias; el ex secretario de Gobierno de Agúndez, Luis Armando Díaz; la alcaldesa Rosa Delia Cota y el ex alcalde de Los Cabos, René Núñez Cosío.

Aún dentro del PRD, Leonel Cota Montaño propuso realizar una consulta ciudadana para designar al aspirante mejor posicionado como candidato de la alianza; y a título personal apoyó a René Núñez Cosío. Sin embargo, éste fue señalado por Luis Armando y Marcos como responsable de la presunta corrupción en el ayuntamiento de Los Cabos, y así comenzó la guerra abierta de todos contra todos sin tregua ni cuartel.

El ex gobernador Leonel Cota reviró a Luis Armando y a Marcos de pretender la continuidad de la administración de Agúndez, marcada por la invasión de terrenos que luego eran vendidos a grupos empresariales extranjeros.

Cerró la pinza su hermana Rosa Delia, al atribuirle al entonces mandatario el bloqueo a sus aspiraciones. Iniciando así la ruptura del perredismo sudcaliforniano, lo niegue quien lo quiera negar.

Para resolver la crisis, la dirigencia nacional del PRD encabezada entonces por Jesús Ortega, realizó una consulta, pero una encuesta de Parametría dio como el mejor posicionado a Marcos Covarrubias, por lo que la consulta se canceló pese a que el partido ya le había asignado recursos.

En la alianza estatal PRD-PT se propuso una candidatura de unidad, pero Leonel Cota denunció que sólo era una forma de imponer a Marcos por su cercanía con Agúndez, y entonces renunció a su militancia perredista.

Covarrubias Villaseñor respondió acusando a Cota Montaño de nepotismo y también renunció al PRD. Por órdenes del entonces presidente nacional panista, César Nava, se le ofreció la candidatura de Acción Nacional y el nativo de Jalisco pero adoptado en Comondú  inmediatamente aceptó, sólo que el ex priista y ex dirigente patronal en La Paz, Germán Alonso Castro, quien previamente había sido electo candidato del banquiazul, se inconformó y llevó su queja ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que emitió su fallo en favor de Marcos Covarrubias.

Así Covarrubias resultaba ser el abanderado de la alianza del PAN con el local Partido de la Renovación Sudcaliforniana, mientras que Alonso Castro se sumó al equipo del candidato priista Ricardo Barroso Agramont.

Ya sin opciones, el PRD postuló a Luis Armando Díaz, mismo que ocupaba el último lugar de la encuesta de Parametría debido al desgaste que sufrió como secretario de Gobierno de Agúndez. Fue señalado como presunto narcotraficante, miembro de la Mara Salvatrucha por su origen salvadoreño, e incluso se le atribuyó cierta preferencia homosexual.

En la lucha por las presidencias municipales, el ex senador Ricardo Gerardo Higuera usó sus buenas relaciones en el Consejo Político para que el PRD lo postulara en La Paz, mientras que Antonio Agúndez Montaño, hermano del entonces gobernador consiguió la de Los Cabos, lo mismo que el ex diputado federal Juan Adolfo Orcí para Comondú, y los diputados locales Francisco Rubio y Guillermo Santillán Meza para Loreto y Mulegé, respectivamente.

Los candidatos perredistas se enfrentarán a ex compañeros suyos, tanto en la gubernatura como en cuatro de las cinco alcaldías: La Paz, Comondú, Loreto y Los Cabos.

De acuerdo con un estudio de opinión del PT, Marcos Covarrubias y Luis Armando Díaz tenían el 31 por ciento de las preferencias, mientras que el priista Barroso apenas llega al 20 por ciento.

En la parte petista de la alianza, siempre se sospechó que Marcos Covarrubias cambió de partido por acuerdos con la clase empresarial del estado, y quizá hasta con Felipe Calderón, ya que el entonces candidato de la alianza PAN-PRS a la gubernatura se llevó con él gran parte de las estructuras perredistas para que lo apoyaran en la contienda electoral.

En cuanto al candidato del PRD, Luis Armando Díaz, los sudcalifornianos percibieron que su partido lo dejó solo, aunque lo cierto es que la gasolina para sus recorridos provinieron del PT y en La Paz la propaganda más visible fue del PRI, del PAN y del PT, no la del PRD.

Los petistas que apoyaban a Luis Armando Díaz interpretaron la postulación del priista Ricardo Barroso como una forma de evaluar el funcionamiento electoral de las figuras juveniles =e inexpertas= para saber si funcionará el efecto Peña Nieto con rumbo a lo que sería el 2012.

Los petistas analizaban qué hacer ante ese escenario, pues muchos pensaban que el candidato del PAN era el plan B de Narciso Agúndez, porque trabajó con él y era cercano.

El tiempo puso a cada quien en su lugar, las cosas se fueron acomodando, Narciso Agúndez detenido por un supuesto desvío de recursos al erario público, y ahora es Marcos Covarrubias quien está bajo la lupa de la Procuraduría General de la República por algo similar pero más delicado.

Esa fue la clara lectura que nos dejó el batidillo político de aquellos comicios. Unos perdieron, otros ganaron y otros siguen mamando de la ubre gubernamental,  mientras tanto quien esto escribe mejor seguirá Balconeando. . .


* * *


Una Respuesta de Balconeando / Batidillo político

  1. Raúl Apolo 05/11/2016 en 10:17 AM

    La grilla es un asco, la política no. En México hay puros grillos ambiciosos de los que un sector importante de la sociedad ya tiene colmado el plato. Los partidos son un fracaso brutal ante la confianza que en un tiempo les dió la sociedad. La sociedad está obligada a recuperar la dignidad y la decencia, el decoro y la éctica… Los políticos ya la perdieron y el pueblo debe mirar hacia la regeneración y organización de la vida pública desde la sociedad .

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.