Balconeando / Ambigüedades

Los terrenos Azul y Cachimba han estado en una pelea legal desde hace años, pero en algunos casos ya hay acuerdos monetarios concretos. Desde 2009, cuando el fideicomiso adquirió 500 hectáreas, comenzaron los juicios y el proceso jurídico, pero. . . .

A casi un lustro de haberse dado por concluido el proceso de compra venta del predio Cachimba, se realizaron diversas solicitudes de información respecto de la situación jurídica que guardaba ante la entonces Secretaría de la Reforma Agraria, y una de las peticiones fue realizada el 7 de abril de 2011 por el apoderado legal de Marina Azul, Fernando Fonseca Campos, quien pidió cuentas sobre el estado procesal que guarda el expediente administrativo de terrenos nacionales, No. 510285, relativo al predio Cachimba, ubicado en el municipio de La Paz.

El entonces subdirector de Terrenos Nacionales de la Secretaría de la Reforma Agraria, Pedro Gutiérrez Razo, mediante oficio del 16 de mayo de 2011, respondió a Fernando Fonseca Campos: “En esta unidad administrativa se substanció el procedimiento administrativo respecto de la solicitud de Olga Leonor Zamorano Castillo, en relación al predio Cachimba, dentro del expediente 510285, en el cual, al haberse integrado todas sus etapas procesales, concluyó con la emisión del Acuerdo de Improcedencia correspondiente.

Otra solicitud a la Reforma Agraria fue realizada por la entonces presidenta municipal de La Paz, Esthela de Jesús Ponce Beltrán, quien el 22 de junio de 2011 pidió información sobre la situación legal del terreno Cachimba con el argumento de que “se ha planteado en el estado la dualidad respecto de la titularidad del terreno”.

Quien fuera la directora adjunta de Ordenamiento y Regularización de la Propiedad Rural de la misma Reforma Agraria, Nelly Campos Quiroz, contestó a Esthela Ponce Beltrán, que en abril de 2010, al realizar el análisis técnico-jurídico y trabajos de campo del expediente No. 51028, a solicitud de enajenación iniciada por Juan Alvarado Cordero y continuada por Leonor Olga Zamorano Castillo, respecto del predio Cachimba, así como al expediente de colonias agrícolas y ganaderas No. 53203, culminó con la expedición del título de propiedad 620 a favor de Sebastián Teófilo Díaz Encinas.

Es decir que la respuesta de la dependencia federal no hace referencia al contrato de fideicomiso irrevocable traslativo de dominio 5496, celebrado el 10 de septiembre de 2009 entre Grupo Interacciones, Marina Azul La Paz y la familia Sáenz Joannis.

Cuestionada sobre su relación con los inversionistas, la ex alcaldesa Esthela de Jesús Ponce Beltrán dijo a medios locales que el crédito del Grupo Interacciones por 40 millones de pesos al municipio no estaba relacionado con el desarrollo Marina Azul, pues el Ayuntamiento no había cambiado el uso de suelo del proyecto.

Especificó que sólo se autorizó el Plan Maestro y el dictamen a favor del desarrollo turístico integral continúa en proceso de la liberación de la Manifestación de Impacto Ambiental, motivo por lo que aún no le correspondía emitir permisos municipales.

Los abogados Francisco Javier Hirales Osuna y Daniel Hirales Macías, en representación de los propietarios del predio Azul -que forma parte del proyecto Marina Azul- Mercedes Rondero Servín, Manuel Antonio, Norma Guadalupe, Juan José y Jorge Miguel Encinas Rondero, publicaron el 23 de junio de 2014 una carta abierta dirigida al delegado y al director de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat. En ésta señalaron que el 23 de noviembre de 1964 fue expedido el título de propiedad 619 a favor de Manuel G. Encinas Cuadra, amparando el predio individual denominado “Azul”, con una superficie de 314 hectáreas e inscrito bajo el número 179, volumen 42, sección I, del Registro Público de la Propiedad de La Paz.

Luego de la publicación de la Manifestación del Impacto Ambiental del Grupo Interacciones el 25 de mayo de 2014, los representados se enteraron que el proyecto comprendía el predio Azul, el cual forma parte de su patrimonio familiar, y se percataron que dicho terreno había sido transmitido sin consentimiento, y posteriormente aportado al fideicomiso para realizar su proyecto.

Advirtieron ante esto, que se reservaban su derecho de iniciar las acciones y procedimientos respectivos, y que las múltiples transmisiones de propiedad del predio no regularizan la tenencia de la tierra, por lo que la posesión y propiedad que decían tener los desarrolladores del proyecto es completamente ilegal.

Hugo Paul Galindo, abogado del Grupo Financiero Interacciones y ex director de la Policía Ministerial de Baja California Sur, en su momento negó que los terrenos  Azul B o Cachimba, en los que se construiría el proyecto, fueran de la familia  Encinas Rondero, mismos que se atribuyen la legítima propiedad de los terrenos.

El predio Azul también se litigó con Simón Villagrán Chastegui, quien consideraba que el título 619 le pertenecía, pero se resolvió apenas unos meses a favor de Marina Azul La Paz, según agregó el mismo abogado durante la audiencia pública celebrada en esta ciudad el pasado 22 de junio de 2014, y quien dijo desconocer el porqué de la insistencia de otras personas por pelear por las tierras en donde se erigiría el proyecto turístico inmobiliario.

O sea: ¿Es incauto o quería hacerse? pues hay muchas, demasiadas ambigüedades diría yo en todo esto, y donde curiosamente sale a relucir de nueva cuenta el nombre de Esthela de Jesús Ponce Beltrán en ello. ¿Coincidencias? No lo sé, mejor mientras algo sucede al respecto quien esto escribe seguirá Balconeando. . .


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