Balconeando / Amarres en lo oscurito

Si revisamos la propuesta del trazo carretero que comunica a San José del Cabo con Cabo San Lucas con el antecedente de Puerto Los Cabos, propiedad de Eduardo Sánchez Navarro, nos demuestra que este tipo de proyectos es segregacionista, que solo beneficia a unos pocos y a la larga limitan y complican el libre tránsito a pesar de la promesas. . .

Desde el año del 2008 se sabía de la existencia de dos acuerdos firmados entre el subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Raúl Murrieta Cummings, y los empresarios Eduardo Sánchez Navarro, Gustavo Lomelí y José María Pablos González, ello a espaldas de la población y sin respetar el esfuerzo extraordinario de la comunidad que aportó el 1.3 por ciento de sus ingresos durante 10 años -1994-2004- para ampliar la entonces peligrosa vía de dos carriles por la de cuatro carriles que tenemos hoy y que se puede ampliar a seis u ocho carriles como establece el Plan de Desarrollo Urbano.

Este fue uno de los primeros antecedentes para modificar el tramo carretero, en los que la SCT signó los denominados “Convenios de Concertación” con los magnánimos empresarios hoteleros de la región, para realizar acciones conjuntas y poder modificar el trazo de la Carretera Transpeninsular en el subtramo Cabo San Lucas a San José del Cabo, entre los kilómetros 12+100 al 24+100.

El primer “Convenio de Concertación” fechado el 10 de marzo de 2008 fue firmado por el entonces subsecretario de Infraestructura de la SCT, el mexiquense Raúl Murrieta Cummings, y por John Anthony Vaughan Offer de Promotora Cabo Real SA de CV -propiedad de Eduardo Sánchez Navarro-, a efecto de establecer ciertas adecuaciones para reducir la distancia del tramo carretero originalmente autorizado y con el propósito de ajustarlo a su nueva longitud y su nuevo entronque.

El segundo “Convenio de Concertación” fue signado el 2 de octubre de 2012 por Carlos Alberto Lascuraín Ochoa, quien era en ese entonces el director del Centro SCT en Baja California Sur y ahora un poderoso funcionario de primer nivel en el Gobierno del Estado, y por el mismo John Anthony Vaughan, como representante de la empresa Golfo de California Hoteles y Fraccionamientos SA de CV, y se refiere a la modificación de la actual Carretera Transpeninsular, específicamente del kilómetro 16+130 al 17+610.

Entre las organizaciones que se han opuesto a que se modifique la Carretera Transpeninsular figuran el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Arquitectos, la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias de Los Cabos, la Asociación de Centro Histórico de San José del Cabo, Los Cabos Coast Keepers, la Asociación de Amigos del Centro de Cabo San Lucas, Comerciantes del Médano, la Asociación de Hoteles Boutique de San José del Cabo, Raíces Cabeñas, la Maroma, Equide, la Unión de Transportadores de Los Cabos, la Asociación de Padres de Familia de Los Cabos, Condóminos de Residencial el Tule y la Unión de Abarroteros.

Esto se deriva  porque los empresarios empoderados solicitaron el cambio de uso de suelo de 550 hectáreas y que son en donde se ubicarían el nuevo trazo y el mar, así como la actualización de varios Planos Maestros y que proponen construir con recursos propios una nueva carretera de 8.5 kilómetros para desviar el actual trazo a casi 2 kilómetros más lejos del mar para el grueso de la población, esto a cambio de la actual vía de 7 kilómetros y que modificarían a su conveniencia reduciéndola de cuatro a dos carriles con el argumento de que es la única forma de eliminar cuatro peligrosos cruces a nivel entre el Hotel Westin y el puente del Tule -lo cual es falso- para supuestamente lograr mejorar la seguridad en una Zona Dorada que, dicen los empoderados empresarios, atraería más inversión y 10 mil empleos.

Los mismos empoderados empresarios han asegurado que invertirían 500 millones de pesos, pero de acuerdo con lo dicho por el recién destituido director del Centro SCT de Baja California Sur, Eleazar Gutiérrez Magaña, la inversión ascendería únicamente a 100 millones de pesos para realizar la obra.

Pero lo que muchos no quieren decir es que el nuevo trazo propuesto por los empresarios empoderados viola el objetivo esencial del apartado de movilidad del Plan de Desarrollo Urbano 2040 que establece: “Disminuir los tiempos y costos de traslado de la población, y hacer accesibles los bienes y servicios”; ya que el nuevo trazo aumentaría el tiempo y la distancia con respecto al trazo actual, y de tal manera que queda en claro que la propuesta no cumple pues modifica el Plan de Desarrollo Urbano, y esto no se puede manejar como un simple cambio de uso de suelo sin considerar el impacto en cuanto a demanda de servicios que esta autorización implicaría.

Respecto al acceso a las playas comprendidas en el tramo carretero, se ha vociferado que al igual que en el 2006 y 2014 la propuesta del grupo de empresarios empoderados antepone la autorización de su proyecto al equipamiento y al respeto del acceso libre a las playas de la zona que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el Plan de Desarrollo Urbano.

Además, hay quienes aseguran que hay 16 hoteles que ya están autorizados y en proceso de obra con los cuales a finales de 2017 tendremos 10 mil empleos adicionales sin que la generación de los mismos dependa de autorizar el nuevo trazo carretero como lo argumentan los mismos empresarios empoderados.

Lo curioso de todo esto es que la parte inconforme con la propuesta argumenta que tienen un proyecto conceptual alterno al de los desarrolladores y de acuerdo con el Plan de Desarrollo Urbano, y que con éste podría resolverse los problemas de seguridad y fluidez del tráfico de la zona, basado en la construcción de dos pasos a desnivel en puntos estratégicos de la actual carretera, apoyados por cruces inferiores bajo el trazo carretero, con lo cual se podrían cerrar los ocho peligrosos cruces a nivel entre Palmilla y el Puente del Tule, que se complementa con la construcción de las calles laterales desde Palmilla al Tule y una conexión al libramiento para impulsar la construcción del eje intermedio que separe los diferentes tipos de tráfico y aminore el tránsito vehicular al trazo actual.

Luego entonces, si lo anterior permitiría pacificar la mitad del corredor actual dándole un carácter a bulevar turístico como lo establece el Plan de Desarrollo Urbano, lo cual constituye una solución integral: ¿Por qué no se toma en cuenta y si en cambio todo se hace en favor de los empresarios empoderados? La verdad que no lo sé, y mientras algo sucede ante ello quien esto escribe seguirá Balconeando. . .


* * *


Una Respuesta de Balconeando / Amarres en lo oscurito

  1. rafael m 03/08/2017 en 6:17 AM

    Es correcto, hay que verificar los detalles de las propuestas viales y los procesos para los cambios de uso de suelo, etc etc.

    Lo que si es innegable, es que se debe actualizar, con orden y transparencia, los procesos para la edificación de construcciones que mejorarán y/o aumentarán la oferta de empleo a la población.

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.