Alberga a 25 niños la Casa Hogar de CSL
casa hogar
Casa Hogar, aunque no es un negocio, sí requiere un plan de negocios para salir adelante, pues existe un compromiso de vida con cada uno de los 25 niños, que tienen que prepararse para salir adelante en la vida.

Cabo San Lucas Baja California Sur.- Luego de 6  años de haber iniciado labores, la Casa Hogar de CSL continúa careciendo de los recursos más elementales para sacar adelante a los 27 pequeños que alberga y que son una responsabilidad que nadie quiere atender, salvo las asociaciones y personas altruistas que contribuyen en su sostenimiento.

Omar Venegas, administrador, habló sobre los esfuerzos que se realizan para atender Casa Hogar de Cabo San Lucas, la cual tiene requerimientos presupuestales del orden  de entre los 150 y los 180 mil pesos, pues se necesita de una atención las 24 horas del día, los 365 días del año.

Casa Hogar atiende, actualmente, a 25 niños de entre los 7 y los 16 años de edad,  quienes no pidieron vivir en dichas condiciones, pero que su historial de vulnerabilidad ha dejado marcada su existencia para siempre, pues la gran mayoría enfrenta abandono, maltrato o abuso de sus progenitores o familiares.

Omar Venegas, explicó que resulta difícil sacar adelante los compromisos que privan en Casa Hogar, sobretodo porque se requiere la atención total hacia los 25 pequeños, quienes estudian y quienes añoran vivir una vida normal, como la de un niño o un adolescente de su edad, pero que el destino no se los permitió.

“Afortunadamente, para Casa Hogar existe gente que de corazón se ha acercado, y tras conocer el proyecto, decide apoyarlo, la gran mayoría son extranjeros que, al conocer la casa y recorrer cada historia, deciden formar parte del grupo de donadores voluntarios  para hacer la vida de estos pequeños menos tormentosa”.

Reconoció que, durante el año, se pudieron reincorporar a sus hogares o ser adoptados cinco de los niños que ahí vivían. Aunado eso, hay personas de la localidad que han comenzado a acercarse y que incluso deciden formar parte de los padrinos de corazón, es decir, que adoptan a un niño de Casa Hogar, y no sólo comparten sus necesidades económicas, sino que los visitan, les apoyan con sus tareas y sus actividades, y cuando ellos se lo ganan, pueden salir a pasear con sus padrinos, resultado, para estos pequeños, un gran incentivo.

Para Michael Pierce, presidente del patronato, sería de gran ayuda que el gobierno contribuyera con algunos de los compromisos que enfrenta Casa Hogar, ya que al final son niños que se encontraban en Casa Cuna de la capital del estado y que, al consolidar el proyecto, de inmediato fueron trasladados a la localidad, representando, desde el inicio, un gran reto para el patronato, que ha trabajado en la búsqueda de recursos para mantenerlos.

Casa Hogar, aunque no es un negocio, sí requiere un plan de negocios para salir adelante,  pues existe un compromiso de vida con cada uno de los 25 niños, que tienen que prepararse para salir adelante en la vida.

Resaltó también, que por situaciones ajenas estos niños, son en su gran mayoría  huérfanos de vida, es decir, que aunque tienen a sus padres, estos no los atienden, pues algunos están privados de su libertad, otros viven el problema de las adicciones y sufrían maltrato físico y psicológico con ellos y, en algunos casos muy contados, son huérfanos de facto.

Hay personas que se encargan de vigilar que el edifico se utilice para lo que fue proyectado, en tanto que el comité de operación supervisa que se cumpla el día a día de Casa Hogar lo que representa gastos, operación y mantenimiento, entre otros.

Michael Pierce, el presidente del Patronato Pro Casa Hogar, elogió el que, en México, existan leyes que protegen a los trabajadores, a las especies en peligro de extinción, pero lamentó que no haya acciones efectivas para proteger a los niños, lo que resulta discordante.

Aunque hay niños que al cumplir la mayoría de edad tendrán que abandonar la casa, ya hay hoteles de la zona interesados en, no sólo ofrecerles trabajo, sino una estancia para que puedan continuar con sus vidas de forma más productiva.

La historia de Casa Hogar de Cabo San Lucas puede no ser excepcional, pero sí resulta impresionante el que cada una de esas 25 almas esconda, detrás de sí, no sólo una historia digna para una telenovela, sino que representan un ejemplo de vida, pues, pese a la adversidad que les tocó vivir, continúan empujando con todo por aprender, por ser personas útiles, necesarias para la sociedad que no les permitió desarrollarse como cualquier niño de su edad, en un entorno enteramente familiar.

¡Comparte!

* * *