Presentan ‘La ciudad que el diablo se llevó’
‘La ciudad que el diablo se llevó’
La maestra Marta Piña, catedrática de la UABCS, fue la encargada de hacer la presentación del texto, y se congratuló de contar con la presencia de David Toscana, quien ahora vive en Polonia.

La Paz, Baja California Sur.- Se presentó ayer, en el Auditorio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, la novela ‘La ciudad que el diablo se llevó’, del afamado escritor David Toscana, novela que fuera presentada el pasado mes de octubre en la Feria del Libro de Monterrey y que está situada en Varsovia, Polonia, en el año de 1945, cuando terminó la segunda guerra mundial.

En esa época, según explica el autor, los habitantes de Varsovia tuvieron que repoblar una ciudad en ruinas, que tiene más habitantes que sitios dónde vivir. Destaca en el texto la imposibilidad de tener una existencia digna en tan malas condiciones y es ahí donde viven los cuatro personajes principales de la novela, quienes, de manera accidental, sobrevivieron a la guerra, después de casi ser ejecutados por los nazis.

La maestra Marta Piña, catedrática de la UABCS, fue la encargada de hacer la presentación del texto, y se congratuló de contar con la presencia de David Toscana, quien ahora vive en Polonia.

Damián Soto, quien también estuvo en el pódium, dijo del escritor que es alguien que provoca curiosidad y que pertenece al grupo que algunos críticos llamaron: “Los Bárbaros del Norte”, como se les conoce a varios escritores del norte de este país, entre los que se cuenta a Cristina Rivera Garza y Daniel Sada.

‘La ciudad que el diablo se llevó’, dijo Marta Piña en su intervención, se desarrolla en la Varsovia de la posguerra, en la novela “Varsovia no es una ciudad, es un cúmulo inmenso y deforme de lo que queda cuando una ciudad es destruida en un 85 por ciento, y sin embargo, en ese lugar, habitan cuatro amigos que brindan”, y citó al autor: “por la gracia de estar en este mundo”.

A pesar de que la literatura sobre la segunda guerra mundial es amplia, continuó Piña, el autor escribe sobre el tema con otra óptica, “la que le otorga la distancia física y geográfica”.

Se concedió después la palabra al autor de la novela, quien fue cuestionado sobre su relación con la crítica, de esta dijo que no la lee, porque, destacó, “nadie aprende nada cuando lo elogian”.

“Cuando terminé esta novela me decreté unas vacaciones”, dijo refiriéndose a su actividad actual, “no porque no quiera trabajar, sino porque, de algún modo, hay que desmarcarse de la novela anterior, acumular una serie de lecturas y experiencias, sentir que pasa un tiempo para también sentir que somos un poco otra persona”, apuntó finalmente Toscana.

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