Estudian inmigración y educación en Santa Rosalía

Marisol Ochoa García

Marisol Ochoa García, egresada del Posgrado en Historia Regional de la UABCS, realizó un estudio sobre inmigración y educación en el Mineral de Santa Rosalía.

La Paz, Baja California Sur.- Marisol Ochoa García, egresada del Posgrado en Historia Regional de la UABCS, realizó un estudio sobre inmigración y educación en el Mineral de Santa Rosalía, BCS (1885-1910), como parte de su tesis de maestría, dirigida por la Dra. Edith González Cruz, profesora-investigadora del Departamento Académico de Humanidades de la UABCS. La investigación tuvo por objetivo estudiar los movimientos de la población en los distintos grupos mineros de Santa Rosalía, así como las características que guardó para entonces la educación elemental impartida: su infraestructura, su currícula, su personal, su matrícula y eficiencia terminal.

En su investigación, la egresada señala que Baja California Sur es un estado que aún conserva sus tradiciones entre su población nativa. “Desde la llegada de los primeros conquistadores hasta nuestro presente, la migración ha adquirido mayor fuerza, migración que al establecerse en una región va a demandar los servicios necesarios para poder arriesgarse y tomarle amor al lugar donde vive. Esta situación se dio en el pueblo de Santa Rosalía, que surgió a partir de los trabajos mineros desempeñados por la compañía El Boleo. Cabe señalar que una de las inmigraciones que ha causado mayor interés entre los estudiosos es la de los chinos, grupo social que se estableció en distintas regiones del noroeste mexicano a partir del porfiriato”.

Se puede confirmar que la península, a pesar de la distancia con el resto del país, no fue ajena a los procesos políticos, económicos y sociales que caracterizaban a la República durante el gobierno de Porfirio Díaz. La población del entonces Distrito Sur de la Baja California fue testigo del surgimiento del pueblo de Santa Rosalía en la municipalidad de Mulegé, efecto de la política económica de puertas abiertas al capital extranjero. En 1885 se instaló la compañía El Boleo, de origen francés, con el propósito de explotar los fundos mineros localizados en Santa Águeda. 50 años era el plazo de producción de los ricos yacimientos, tiempo que permitió el desarrollo y conformación del nuevo poblado, que, debido a la demanda de mano de obra, empezó a ser un punto de constantes movimientos migratorios. En Santa Rosalía se instalaron nacionales provenientes de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Durango, Jalisco, entre otros, y se arraigó a la tierra rosalina gente de origen europeo, sobre todo franceses, además de chinos. Los censos en sí sólo señalan a esta población dividida en mexicanos, europeos y los indios yaquis provenientes de Sonora.

Por otra parte, la educación era el medio idóneo para integrar a México entre los principales países capitalistas. Sin embargo, este deseo se volvió lejano y Santa Rosalía fue el ejemplo. Si bien la compañía se preocupó por instalar escuelas y dar una educación ejemplar a los niños, en la práctica se dejó mucho que desear, pues había un alto índice de reprobados, resultados de las inasistencias y la situación económica de la población. En general, la sociedad de México y en particular la de Santa Rosalía, prefería comer que escribir y leer. La educación tuvo sus triunfos en la calidad, no en la cantidad, es decir, muchos niños asistieron o tuvieron una escuela cerca, pero el índice de alfabetismo apenas aumentó. El crecimiento no se desarrolló ahí, sino en toda la pila de ideologías y debates que transformaron y adoptaron como propia la modernidad en la educación.

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Escrito por el 06/02/2013. Archivado en La Paz. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.