José Revueltas en el Poliforo Cultural Universitario

Iván Gaxiola 

El libro que presentó Publio Octavio Romero es, en sí, una tesis, misma que le valiera el grado de Master of Arts, por parte de la Universidad del Sur de Illinois y que entregara en las propias manos de José Revueltas en su departamento de la Ciudad de México, poco después de que saliera de la prisión de Lecumberri.
El libro que presentó Publio Octavio Romero es, en sí, una tesis, misma que le valiera el grado de Master of Arts, por parte de la Universidad del Sur de Illinois y que entregara en las propias manos de José Revueltas en su departamento de la Ciudad de México, poco después de que saliera de la prisión de Lecumberri.

De nuevo la Universidad Autónoma de Baja California Sur es sede de la presentación de una obra literaria lanzada en el marco de la Feria del Libro La Paz 2010. “José Revueltas: la poética del cuento (una mirada a través de los personajes)” es el nombre de este ensayo que, el Maestro en Artes, Publio Octavio Romero sacara a luz este miércoles diecinueve de mayo, en el Poliforo Cultural Universitario.

En esta sesión se manifestaron, el autor de la obra y Juan Cuauhtémoc Murillo, Coordinador de Vinculación y fomento editorial, contentos por contar con la presencia y participación de jóvenes, en la literatura y en eventos de esta índole, pues de los presentadores del libro, ninguno, alcanzaba los treinta años. El mismo autor se mostró agradecido con quienes presentaron su libro y narró el cómo y el por qué de incluir a veinteañeros en estas sesiones.

El libro que presentó Publio Octavio Romero es, en sí, una tesis, misma que le valiera el grado de Master of Arts, por parte de la Universidad del Sur de Illinois y que entregara en las propias manos de José Revueltas en su departamento de la Ciudad de México, poco después de que saliera de la prisión de Lecumberri. De manera que el acercamiento tan próximo que Publio Octavio tuvo con Revueltas se hace sentir en la voz que exalta en su libro.

La sesión final, la de preguntas y respuestas, se extendió más de lo que debía. Si bien las personas se mostraron interesadas y preguntaron, comentaron, etcétera, en la sala el calor se pegaba a la ropa como bolsa de plástico y el sudor bajaba en corritos por todas las frentes. Nunca se encendió el aire acondicionado del tan nuevo recinto de la cultura, en la Universidad. Pero gracias al ambigú, los refrescos fríos y los jóvenes presentadores, la sesión de presentación de la obra estuvo repleta y no hubo quejas.

¡Comparte!

* * *