De la solemnidad a la burla y la ironía

Erik I. Murillo 

Los miembros del sindicato de trabajadores del Hotel Los Arcos, quienes se instalaron en la banqueta del lugar con mantas y pancartas exigiendo respuesta del senador “del empleo”, hicieron que gran parte del discurso político tuviera un tinte un tanto humorístico.
Los miembros del sindicato de trabajadores del Hotel Los Arcos, quienes se instalaron en la banqueta del lugar con mantas y pancartas exigiendo respuesta del senador “del empleo”, hicieron que gran parte del discurso político tuviera un tinte un tanto humorístico.

Todo empezó con normalidad en el informe del senador de la república por el Partido Acción Nacional, Luis Coppola, quien invitó a la población en general y medios de comunicación a dicho evento, en donde daría a conocer los logros obtenidos durante su último año de gestión en el cargo que representa, en las instalaciones de las oficinas de enlace legislativo que se encuentran ubicadas en la ciudad capital del estado.

Después de honores a la bandera y el discurso que dieron varios amigos políticos del senador, Luis Coppola dio inicio con el informe del trabajo realizado desde su trinchera.

Pero no todo podía salir bien como el senador esperaba, ya que entre rechiflas y reclamos de unos manifestantes que se colocaron afuera de las oficinas del funcionario y empresario, protagonizaron junto a él, la calurosa tarde del informe, intercalando en todo momento el discurso formal y las burlas con gritos de los otros.

Los miembros del sindicato de trabajadores del Hotel Los Arcos, quienes se instalaron en la banqueta del lugar con mantas y pancartas exigiendo respuesta del senador “del empleo”, hicieron que gran parte del discurso político tuviera un tinte un tanto humorístico.

Las célebres frases que salían de la boca de los ex empleados sindicalizados del hotel Los Arcos, entre carcajadas y mofas eran:

“Senador del empleo, hace mucho no te veo”

“! Tengo Hambre!”, “¿Cuántos empleos generaste y cuantos más has perdido?”

Cuando el senador Luis Coppola en su discurso dijo: “Soy un senador que no olvida sus valores”, inmediatamente la respuesta no se hizo esperar por parte de todos los manifestantes, quienes se carcajearon, y empezaron a gritar en forma de burla e ironía.

Mientras Coppola estaba a punto de terminar su informe de hechos, un sindicalizado exclamo; “Ya no tengo trusas, ando directo, ¡míreme!”.

El informe concluyó entre gritos y risas de los inconformes, quienes no mesuraron su lenguaje, despidiendo de forma coreada al “senador del empleo”  con la palabra “chaquetero”.

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