De la nostalgia por la garnacha nace próspero negocio
Quesadillas, pambazos, gorditas y huaraches son preparados con tortillas hechas a mano tanto en esta variedad tan especial del “pan de los mexicanos” como en la más ortodoxa versión con maíz amarillo.
Quesadillas, pambazos, gorditas y huaraches son preparados con tortillas hechas a mano tanto en esta variedad tan especial del “pan de los mexicanos” como en la más ortodoxa versión con maíz amarillo.

El maíz azul y otras variedades pigmentadas (como los rojos y negros) tienen un 20% más de proteínas que el blanco.

Al tener un índice glucémico menor que otros alimentos ((tiene menos almidón), libera azúcar con más lentitud en la sangre, evitando los picos de glucosa que afectan a los diabéticos.

Además esta variedad posee alto contenido de antioxidantes, como las verduras rojas, naranjas y moradas, lo que lo convierte en beneficioso para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Comer maíz azul es difícil en La Paz pues este tipo de masa no es muy popular entre la sociedad sudcaliforniana, sin embargo Raúl un biólogo marino lleva más de 6 años ofreciendo sus confecciones culinarias en la ciudad.

Todo empezó cuando en un arrebato de nostalgia por la tipiquísima garnacha tan popular en su tierra natal (el Distrito Federal) comenzó a ofrecer quesadillas azules a sus compañeros de clase y así poder pagar sus estudios.

El proyecto ha crecido y ahora tiene un changarrito casi en la esquina de las calles Las Garzas y Colosio.

Quesadillas, pambazos, gorditas y huaraches son preparados con tortillas hechas a mano tanto en esta variedad tan especial del “pan de los mexicanos” como en la más ortodoxa versión con maíz amarillo.

Aunque los rellenos de sus confecciones pueden ser el chicharrón prensado, la tinga o el queso también hay versiones light con nopalitos, hongos y rajas.

Acompañados de una soberbia salsa verde de chilito manzano y una bebida del patito hacen el complemento ideal para cualquier chilango nostálgico o todo aquel que quiera probar algo delicioso y original.

Sin duda una forma de comer algo poco convencional que además puede ser muy nutritiva. El puesto de Raúl está abierto tanto en las mañanas como por las noches.

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