Ya no soportan vecinos al dirigente verdeecologista Maximino Fernández Avila
Debido a la serie de actitudes de Fernández Avila, los propietarios del Fraccionamiento Sierra Dorada consideran al líder verdeecologista “una persona non grata en nuestra comunidad”  y piden al senador Arturo Escobar y Vega, “con todo respeto apelando a sus buenos oficios para a que, de ser posible, a través de esa institución política a la brevedad se conmine a la multicitada persona a comportarse como digno miembro de ese partido político, como mexicano y como persona”.
Debido a la serie de actitudes de Fernández Avila, los propietarios del Fraccionamiento Sierra Dorada consideran al líder verdeecologista “una persona non grata en nuestra comunidad” y piden al senador Arturo Escobar y Vega, “con todo respeto apelando a sus buenos oficios para a que, de ser posible, a través de esa institución política a la brevedad se conmine a la multicitada persona a comportarse como digno miembro de ese partido político, como mexicano y como persona”.

Condominos del Fraccionamiento Sierra Dorada ubicado en Cabo San Lucas, ya no soportan a Maximino Fernández Avila, dirigente estatal del Partido Verde Ecologista, quien además de no respetar el reglamento de convivencia condominal,  ha llegado al extremo de disparar  armas de fuego de grueso calibre en su vivienda o agredir físicamente al encargado de seguridad por negarle algunos servicios a los que ya no tenía derecho por no estar al corriente de los pagos de mantenimiento.

Los condóminos, en una carta dirigida a Arturo Escobar y Vega, senador verdecologista detallan la serie de tropelías y actos de prepotencia llevados a cabo por Fernández Avila quien adquirió hace 4 años, una propiedad en la manzana 3 lote 11 de Sierra Dorada, donde por lo descrito por la asociación de condóminos, no tardó en unificar a los vecinos, pero en su contra.

El menor de los incidentes atribuídos al líder del PVEM en sudcalifornia se suscitó cuando metió a su mascota a nadar a la alberca, lo que no fue del agrado del resto de los vecinos, además de que el reglamento lo prohíbe. Conminado a sacar al animalito del agua, el político se negó argumentando que “si los niños podían nadar en la piscina, su mascota también”.

De ahí, las actitudes del ecologista condómino fueron escalando, hasta llegar a la agresión física contra el vigilante, quien despertó la ira de Fernández Avila por que no se le permitió hacer uso de servicios de áreas comunes por su considerable atraso en los pagos de mantenimiento.

Pero, la gota que colmó el vaso de la paciencia vecinal, fue el hecho de que Fernández Avila rompió violentamente la tranquilidad del fraccionamiento al disparar, la madrugada del martes 29 de noviembre, armas de fuego en su vivienda, lo que provocó alarma y la consiguiente movilización policiaca ante el temor de estar ante un robo o atentado en progreso.

Lo que los agentes policiacos encontraron al llegar a la residencia del polémico dirigente partidista, fue a 2 sujetos acompañándolo: su chofer y el señor  Juan Garibaldo Aguilar Romero, sin que se apreciaran señales que hicieran pensar en un intento de robo o asalto,  pero si la presencia de 3 armas de grueso, entre ellas una escopeta.

Sin embargo, Maximino Fernández Ávila movió sus influencias, y a pesar de la gravedad de los hechos y del hallazgo de armas reservadas para el uso del Ejército y Fuerzas Armadas, fue dejado en paz, lo único que se hizo fue “retirar las armas e identificaciones de los involucrados exhortándolos para que fueran a hacer su declaración ante las autoridades correspondientes”, se quejaron los condóminos quienes señalaron que “estos acontecimientos nos dejan con la incertidumbre respecto a la calidad moral del Sr. Maximino Fernández Ávila; pues no sabemos qué fue lo que en realidad pasó dentro de su propiedad. Esta situación nos deja en un estado de inquietud y temor.”

Debido a la serie de actitudes de Fernández Avila, los propietarios del Fraccionamiento Sierra Dorada consideran al líder verdeecologista “una persona non grata en nuestra comunidad”  y piden al senador Arturo Escobar y Vega, “con todo respeto apelando a sus buenos oficios para a que, de ser posible, a través de esa institución política a la brevedad se conmine a la multicitada persona a comportarse como digno miembro de ese partido político, como mexicano y como persona”.

La carta signada por Claudia Verónica del Pino Peña, Alejandra Georgina Aznar González, María E. Martínez Zavala, Melissa Verdugo y Amber Jean Lorenz Buck, del Consejo de Administración  Asociación de Condominos del Desarrollo Sierra Dorada, AC concluye que la actitud de Maximino Fernández Ávila no afecta severamente sólo a sus familias se “sino el destino turístico de Los Cabos y por supuesto de nuestro querido México”.

¡Comparte!

* * *