«Volvimos a nacer» dicen pescadores sobrevivientes de Georgette
Estamos con vida. Hugo Alberto Camacho Camacho y Adrián Figueroa dijeron sentirse agradecidos con la vida. "Gracias a Dios estamos con vida y con bien."
Estamos con vida. Hugo Alberto Camacho Camacho y Adrián Figueroa dijeron sentirse agradecidos con la vida. "Gracias a Dios estamos con vida y con bien."

Mazatlán, Sinaloa.- «Volvimos a nacer» señalan al unísono sin titubear.
Un día después de haber encallado en las playas de El Perihuete, Guasave, a causa del mal tiempo ocasionado por el paso de la tormenta Georgette, la tripulación del buque camaronero mazatleco narra la odisea que por poco les cuesta la vida.

Todavía sin salir del asombro y con un agradecimiento sincero y constante al Creador, uno a uno cuenta los detalles de la fuerte experiencia vivida.

«Fue algo feo». El 15 de septiembre, ocho personas partieron de Mazatlán con el fin de obtener dinero para saldar sus deudas.

Tras seis días en altamar, la mañana del lunes, el fuerte oleaje los hace tomar la decisión se acercarse a tierra en busca de resguardarse del mal tiempo.

El motorista Daniel Humberto Pinelo Zavaleta fue el primero en hablar sobre el naufragio.

«Las olas nos aventaron a unos bajos. Ahí pegamos y se nos vino el mundo encima.

«No pudimos hacer nada, el barco se dio vuelta. Por varios minutos intentamos sacar adelante la embarcación, pero no pudimos.»

El pescador indica que gracias a ribereños de Playa Colorada y La Brecha que se encontraban a bordo de dos lanchas, pudieron salir del Delfina VI sin ningún objeto personal o utensilio.

Con 17 años en el mar y tres hijos, resume la experiencia en unas palabras: «Fue algo feo y horrible… Volvimos a nacer todos».

Brincar o quedarse. José Ramón Anaya Rosales, de 22 años, quien se desempeña como «pavo» en el barco, dice haber sufrido una experiencia desesperante.

«No sabíamos qué hacer, si brincar o quedarnos, pero era palabra del patrón sacar adelante el barco, y ahí nos quedamos hasta el final.»

En la maniobra, dos desaparecieron (el cocinero y un pescador). Cayeron al mar pero fueron rescatados y puestos a salvo por los mismos ribereños.

«Empezamos a brincar uno por uno. Estuvimos echándonos la mano unos a otros, y gracias a Dios, todos salimos.

«Lo primero que pensé fue en mi familia. Tengo dos hijos, de 4 y 1 años, que son mi alegría.»

Ayer, señala, al volverlos a ver lloró y los abrazó durante toda la noche.

Indica que en cuanto pueda volverá a embarcarse pues tiene muchas deudas por saldar que lo mantienen desesperado.

Nos salvaron la vida. Ulises Montoya Burgos, quien se desempeña como pescador, declara que toda la tripulación hizo lo imposible por salvar la embarcación.

«No nos echamos al agua sino hasta el último momento, en que el barco dio vueltas de plano.»

Tratamos de sacar y arrojamos varios objetos al mar para hacer a la unidad más liviana, pero ya estaba muy embancada.

«No pudimos bajar nada, ni zapatos ni ropa. Si las lanchas de los ribereños no estuvieran ahí, nos hubiéramos ahogados. Ellos realmente nos salvaron la vida.»

El marinero agrega que los llevaron al campo pesquero Playa Colorada, donde les dieron comida y vestimenta.

«Les aconsejo a todos los pescadores que tomen sus precauciones y ante un hecho como este pidan auxilio pronto.»

Estamos con vida. Hugo Alberto Camacho Camacho y Adrián Figueroa dijeron sentirse agradecidos con la vida. «Gracias a Dios estamos con vida y con bien.»

Coinciden en que volverán en cuanto puedan a embarcarse y continuar con esta tarea, no sólo por amor al mar, sino por la necesidad.

En esta misma situación está Luis Guillermo Ramírez Ramírez, quien de ahora en adelante vislumbra diferente la vida y valora más a su familia.

Ayer por la mañana, todos acudieron a la oficina de la Pesquería 15 de Septiembre, SA de CV, situado en el parque Bonfil. Tras recibir el apoyo de sus patrones, acudieron al muelle pesquero para planear su próximo viaje. Todos mencionan sentirse temerosos tras la experiencia, pero también deseosos de volver otra vez a la mar.

»Fue algo feo y horrible. Volvimos a nacer toda la tripulación del barco Delfina IV.»
-Daniel Pinelo MOTORISTA

-»Lo primero que pensé fue en mi familia, pues tengo dos hijos, y además muchas deudas.»
-José Ramón Anaya PAVO

-»El patrón nunca se dio por vencido en dejar el barco. Luchamos hasta el final con todo.»
-Adrián Figueroa MARINERO

EL DEBATE DE MAZATLÁN

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