Bejamín Anguas Vélez, presidente estatal de MORENA, exigió al gobierno estatal que explique con lujo de detalle en qué consistirá exactamente la aplicación de dicha “Cruzada contra el Hambre” en nuestro estado.
La Paz, Baja California Sur.- La “Cruzada Nacional contra el Hambre”, promovida por el gobierno de Enrique Peña Nieto, es parte de su política de “simulación”, por lo que la ciudadanía sudcaliforniana debe abrir bien los ojos y no confundir estas “limosnas” con programas de ayuda electoreros, como el caso de las tarjetas Monex y Soriana en la pasada elección federal, advirtió el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) de Baja California Sur (BCS).
Bejamín Anguas Vélez, presidente estatal de MORENA, exigió al gobierno estatal que explique con lujo de detalle en qué consistirá exactamente la aplicación de dicha “Cruzada contra el Hambre” en nuestro estado, haciendo alusión al grave desperdicio de alimentos que se practica diariamente en el mundo, como ejemplo de la desigualdad social que persiste en “las políticas neoliberales, sobreexplotadoras y excluyentes”, como la del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“El hambre y la pobreza extrema no se acabarán con más limosnas o mejor coordinación entre los programas sociales existentes. Incluso, el problema no es de producción de alimentos en el mundo, sino de justicia social en su distribución. Basta recordar que recientemente se ha reconocido que la mitad de la comida producida en todo el mundo termina en la basura. Entre el 30% y el 50% de los 4 mil millones de toneladas de alimentos que se producen anualmente en el planeta nunca llegan a consumirse. Son 2 mil millones de toneladas anuales de comida que se desperdician”, señaló Anguas Vélez.
ORALE
24/01/2013 a las 9:23 AM
solo las limosnas que los gobiernos “dizque” de izquierda ofrecen si son eficientes paliativos contra las desigualdades sociales y no tienen nada de electoreras. ¿verdad Bejamín Anguas Vélez?
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24/01/2013 a las 10:00 AM
Curitas no van a solicionar estas heridas. Necesitamos cambir de politica, fortelezar la economia a largo plazo, asegurar los derechos ambientales, revolucionar la educacion y guaruntizar los derechos humanos antes de que todos podamos vivir una vida segura y digna.
Estos programas de repartir tortillas no llegan a la raiz del problema.