Un sudcaliforniano, benefactor de la campaña de Kiko Vega
La avioneta, matrícula N7840K
La avioneta, matrícula N7840K no es del candidato sino que, como él lo mismo dijo, “me la prestó un amigo de Baja California Sur”.

La Paz, Baja California Sur.– Lo que sucede del paralelo 28 hacia el norte con termómetro electoral por los cielos ya está dando de qué hablar en tierras sudcalifornianas. Esta vez, el candidato de “Unidos por Baja California” Francisco “Kiko” Vega de Lamadrid acusó en medios al propio líder nacional del Partido Revolucionario Institucional César Camacho de haberle “estropeado la avioneta”, en un accidente en las pistas del transitado aeropuerto de Tijuana, acusaciones que llegaron al grado de decir que ahora, “iba a tener que tener que andar a pie”.

Primero fue la visita “no oficial” de Marcos Covarrubias al cierre de campaña de la alianza PAN-PRD, luego el destape del vínculo entre Agúndez Montaño–Arellano Félix que quedó evidenciado en medio de la guerra sucia que se ha desatado entre los candidatos punteros de aquel estado, y ahora, resulta que la avioneta de giras del candidato panista es de un sudcaliforniano.

Esto último trascendió cuando el propio Francisco Vega declaró que la avioneta Cessna de seis plazas en que realiza sus giras promocionando sus aspiraciones a la gubernatura por la alianza PAN-PRD-Nueva Alianza-PEBC que encabeza tuvo un accidente en el cual, al parecer estuvo involucrada otra aeronave, ésta empleada bajo las siglas del PRI para movilizar sus activos.

Vega de la Madrid declaró a medios de aquella región que las maniobras de un jet propiedad del propio César Camacho, líder nacional del PRI provocaron estropicios en la humilde avioneta de seis plazas en las que se desplaza el candidato.

“Me dejaron a pie, le tumbaron media ala, así que ya no sirve. Me habían prestado una avioneta 210 Cessna de seis plazas, de un motor, en esa me transporto yo. Resulta que al llegar el señor Camacho, su jet le pegó al ala de la avioneta. Hay como 35 ó 40 avionetas paradas en el aeropuerto y le pegó a la que yo uso para transportarme, pues qué mala suerte, ¿no?», ironizó Vega de Lamadrid.

El problema es que la avioneta, matrícula N7840K no es del candidato sino que, como él lo mismo dijo, “me la prestó un amigo de Baja California Sur”.

Lo que el panista omitió aclarar a los enviados de los medios que ya se congregan al norte del estado para los comicios que se celebrarán el próximo 7 de julio, es el nombre del benefactor que le dio en comodato la ahora averiada avioneta.

Aunque los nombres del primer círculo de la política sudcaliforniana ya giran en la cabecita loca de nuestros lectores una investigación en la matrícula que exhibe la avioneta que quedó de plano sin el ala izquierda permitió dar con el verdadero dueño de la aeronave.

En efecto se trata de un sudcaliforniano pero con un apellido nada convencional, ni Ramírez ni Pérez, si no Van Wormer, Frank Van Wormer.

Aunque el nombre suene poco familiar, el apellido Van Wormer es bien conocido en Baja California Sur. La familia fue pionera del turismo de pesca deportiva en el país, fundadora del legendario Hotel Rancho Buenavista y posesionarios actualmente de todo un resort en Cabo del Este, la familia Van Wormer incluso ha incursionado en la política local.

Roberto Van Wormer fue diputado local por el PRD y también llegó a ocupar un cargo como coordinador Estatal de Promoción al Turismo, durante el gobierno de Leonel Cota Montaño.

Hasta el momento, el ni el candidato, como tampoco el líder priista han informado quien es el que va retribuir el costo que tuvo echar a perder tamaño préstamo  que hicieran los conocidos hoteleros sudcalifornianos.

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