Sólo chivos expiatorios los detenidos por el crimen de Jonathan denuncia el exministerio público del caso
“Este gobierno funciona en base a que nada se sepa y que nadie se anime a nada”, dijo para concluir Gámez Reyes, añadiendo que si algo llegase a ocurrirle a él o sus familiares hace responsables a todos los mencionados.
“Este gobierno funciona en base a que nada se sepa y que nadie se anime a nada”, dijo para concluir Gámez Reyes, añadiendo que si algo llegase a ocurrirle a él o sus familiares hace responsables a todos los mencionados.

Gary Gaines Hidalgo está por ser extraditado, pero su responsabilidad no ha sido comprobada, Jazziel Soto Murillo, Carlos Alejandro Castro Castro y Emilio González Rubio Ojeda siguen presos sin que se compruebe su participación, todos ellos son chivos expiatorios presentados “para que se calmara la situación antes de las elecciones”, asegura el Ministerio Público (MP) que se encontraba a cargo del caso Jonathan y renunció para “desintoxicarse de lo sucedido” –como otros Agentes relacionados con el caso ya lo han hecho-, Samgar Salvador Gámez Reyes.

Los cuatro mencionados fueron presentados, junto a una veintena más, como testigos, explica Gámez Reyes, puesto que todos resultaron negativos ante la prueba de parafina. “Ninguno disparó un arma de fuego, según la prueba de parafina […] ninguno está relacionado con nada […] yo no dejé en libertad a nadie, porque tendrían que estar detenidos, jurídicamente hablando, declararon como testigos de los hechos”.

Después de las declaraciones, el entonces MP informó al ex procurador de justicia, Fernando González Rubio, que los testigos no tenían relación alguna con el homicidio, “¿estás seguro?”, preguntó el ex procurador, “voy para allá”. Se le mostraron las pruebas: en el sitio se encontraron 15 casquillos (un cargador completo), mas no el arma; una gorra que presuntamente usaba el agresor (aún con cabello); todos los testigos describieron a éste como un tipo robusto, de 1,85 mts. y de pelo corto; Daniel Hernández, hermano de Jonathan, y Héctor Hernández, primo del mismo, declararon no haber visto quién les disparó, versión que después cambiarían al hacerla pública, aclara el ex MP, inculpando a Gary Gaines. Hubo un testigo, extranjero, que vio al agresor tirar la gorra y caminar con el arma después de dispararle a Daniel Hernández, pero “lo hicieron creer que era mejor que no dijera ni hiciera nada”. El hermano y el primo de Jonathan se han rehusado siempre a declarar ante los medios, su padre, Daniel Hernández, fundamenta que es por salud mental de ambos.

Después de las manifestaciones que realizó la familia Hernández Asencio, González Rubio llama a Samgar Salvador Gámez Reyes y cabizbajo, preocupado, desganado, mal, confiesa Gámez Reyes, el ex procurador le dice “¿por qué los dejaste ir?”, “es lo que tenía qué hacer”, responde Samgar. Pero algo había sucedido que tenían que encarcelar a alguien, rápido, así que el ex procurador se comunica con Alfredo de la Rosa, en ese entonces subprocurador de averiguaciones previas, quien le sugiere a Fernando González Rubio que arraigue a todas las personas que estuvieron esa noche en el bar, además de clausurar el inmueble, a lo que el ex MP arguye “no lo haré, porque no tiene ninguna razón de ser”, igualmente se le pidió cambiar declaraciones ya agregadas al expediente, así como posteriormente se cambiaron las características del agresor, situación que rechazó. “El gobernador pidió mi renuncia, y Karim me lo dijo”, comenta explicando cómo tomó su negativa el gobierno, tornándose diáfana la turbiedad, mostrando los hilos.

“Este gobierno funciona en base a que nada se sepa y que nadie se anime a nada”, dijo para concluir Gámez Reyes, añadiendo que si algo llegase a ocurrirle a él o sus familiares hace responsables a todos los mencionados.

http://www.youtube.com/watch?v=mmEUBxeJ4Yw

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