Privatizar la conservación de los recursos naturales, estrategia del gobierno federal

Diana Cuevas

 Al menos 23 reservas de la biósfera han sido parcialmente privatizadas bajo la figura de Uma, lo que implica 2 millones 456 mil 142 hectáreas de «áreas naturales protegidas» en manos de particulares

“Cuando se habla de un proyecto privatizador que soluciona todos los problemas de la pobreza, esa aseveración dista mucho de la realidad”: Matus
“Cuando se habla de un proyecto privatizador que soluciona todos los problemas de la pobreza, esa aseveración dista mucho de la realidad”: Matus

Dentro del Programa «México 2030, Proyecto de Gran Visión», llevado a cabo por la Presidencia de Felipe Calderón Hinojosa, se busca la conservación de los recursos naturales del país a través de la privatización.

«Hemos entregado nuestros recursos naturales a las grandes corporaciones internacionales a cambio de nada. Hemos permitido que se adueñen de todo: agua, minería, especies vegetales, pesca y recursos forestales, con el pretexto de que no tenemos tecnología ni dinero para investigación tecnológica, ni capital para invertir», señaló el asesor en gestión ambiental Carlos Álvarez Flores.

Álvarez Flores asegura que es a través de la figura de unidades de conservación para la vida silvestre (Uma), como las reservas de la biósfera del país han sido «convertidas en simples y vulgares negocios», debido, a «la corrupción e incapacidad administrativa y técnica» que hay en la Semarnat y en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Se cree que al menos 23 reservas de la biósfera han sido parcialmente privatizadas bajo la figura de Uma, lo que implica 2 millones 456 mil 142 hectáreas de «áreas naturales protegidas» en manos de particulares.

La intención del gobierno federal a través del Proyecto de Gran Visión, es «estimular la inversión privada en conservación, por medio de compra de terrenos y estímulo al manejo sustentable por las comunidades dueñas de los ecosistemas». Sin embargo, Gubidcha Matus titular del área de comunicación y vocero del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), la solución no es privatizar, pues esto significaría que comunidades y campesinos sean despojados, tal y como sucedió en Montes Azules. «Cuando se habla de un proyecto privatizador que soluciona todos los problemas de la pobreza, esa aseveración dista mucho de la realidad», concluyó. Con información de Contralínea.

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